(Tiempo de lectura: 2 min)

Zoom anunció este miércoles una actualización de su software, donde, asegura, ha mejorado el sistema de encriptación para dar respuesta a las críticas recibidas por falta de seguridad.

La plataforma de videoconferencias explicó en un comunicado que la versión 5.0 de Zoom añade soporte para el cifrado con encriptación AES de 256 bits GCM, lo que proporciona “una mayor protección para los datos de reuniones y resistencia contra la manipulación”.

Desde California avisó este 22 de abril que la actualización estará disponible esta misma semana y permitirá que el administrador de la cuenta pueda elegir bloquear reuniones rápidamente, eliminar a participantes de una conversación o restringir el uso compartido de la pantalla y el chat en las pláticas grupales.

También se ha activado la opción “sala de espera” por defecto y permite a los anfitriones de las videoconferencias denunciar a un usuario cuya participación no ha sido permitida. Todas estas opciones de seguridad se encuentran bajo un mismo ícono en el menú.

Con esta nueva versión será posible habilitar las contraseñas de manera predeterminada para la mayoría de los clientes, mientras que los administradores tendrán la posibilidad de definir la complejidad de las claves para los usuarios comerciales de la aplicación.

Esto es respuesta a una denuncia reciente que dio a conocer más de 500.000 contraseñas de Zoom que habían sido filtradas y se estaban vendiendo en la dark web.

“Estoy orgulloso de alcanzar este paso en nuestro plan de 90 días, pero esto es solo el comienzo. Nos ganaremos la confianza de nuestros clientes y les proporcionaremos felicidad con nuestro firme objetivo de proporcionar la plataforma más segura”, dijo el delegado de Zoom, Eric S. Yuan.

 

El problema

El escándalo que involucró a Zoom había comenzado el pasado 5 de abril cuando el portal enfocado en tecnología de VICE, Motherboard, informó que la aplicación compartía información sensible sobre los usuarios.

El modelo del dispositivo, huso horario, ciudad en la que se encuentra, la operadora y un identificador único para rastrear el usuario se transmitían a la red social Facebook que utilizaba la información para alimentar su base de datos y vender publicidad personalizada. Esto lo confirmó Will Stafach, fundador de la aplicación de seguridad digital “Guardián”.

Todo este proceso pasaba inadvertido.

Al día siguiente de que la información generó revuelo en las redes sociales, el ciudadano americano Robert Cullen demandó a Zoom, alegando que contravino la ley de California del resguardo de la privacidad, al no pedir consentimiento de los usuarios para compartir sus datos. Los fundadores ofrecieron una disculpa pública y dijeron “no conocer” de esta situación.

La experiencia con Zoom en cuanto a la filtración de datos a Facebook recordó a un viejo conocido. Cabe recordar que en el año 2018 Facebook vivió el escándalo tras la venta de datos a la empresa Cambridge Analytics, que asesoró la campaña presidencial de Donald Trump.

En ese momento, su CEO Mark Zuckerberg también actuó sorprendido ante el fenómeno.

En realidad, las quejas de los usuarios van desde cosas básicas como la cantidad de intromisores que se han colado en las videoconferencias, pero los precedentes relacionados con la gran red social juegan un punto menos para la fiabilidad de los usuarios de Zoom.

Sin embargo, ni siquiera las acusaciones han podido evitar el éxito de esta plataforma de comunicación que es para muchos la primera opción para contactarse con amigos, familiares, empleadores o clientes en este tiempo de distanciamiento físico.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here