Actualidad The New York Times: Iberdrola es “la Exxon de Green Power”

The New York Times: Iberdrola es “la Exxon de Green Power”

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Iberdrola se convirtió es una de las empresas líderes en energía eólica y solar del mundo, de la mano de su actual director ejecutivo, José Ignacio Sánchez Galán. Un artículo del New York Times publicado esta semana, destaca cómo la empresa española en menos de dos décadas ha logrado consolidarse en el negocio de la energía.

El diario estadounidense destaca que la “apuesta” hecha por su entonces consejero delegado hace 20 años, permitió a Iberdrola llegar a ser “la Exxon de Green Power”. La visión audaz de Sánchez Galán llevó a la empresa a incursionar en la industria de los servicios públicos en los Estados Unidos desde hace seis años.

En 2015, Galán cerró un trato de fusión por 3 mil millones de dólares con la empresa de energía eléctrica United Illuminating con base en Conneticut, Estados Unidos. Desde entonces está expandiendo su alcance a lo largo de todo el país.

Actualmente, cubre casi la mitad de los estados de los EE.UU. y posee fuertes inversiones en Reino Unido, Australia y Brasil. Junto con su socio danés, planea ahora la construcción de un parque eólico marino de gran envergadura en las costas de Massachusetts.

Parque eólico marino Wikinger en Alemania.

Líder mundial de las energías renovables

Los planes de Iberdrola están alineados con la política de energías limpias promovida por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. En un momento en que buena parte del mundo, incluyendo a Europa, alienta la inversión en la industria verde de la energía al tiempo que endurece las regulaciones.

La empresa basada en Bilbao, cuenta con una plantilla de personal de unos 37.00 empleados. Su fuerte expansión en las últimas dos décadas la ha posicionado como líder mundial de la industria eléctrica eólica y solar fuera de China. Así lo indican las cifras que maneja la compañía de investigación de mercado, Bernstein.

Iberdrola ha crecido adquiriendo infraestructura de servicios públicos a través de la compra de otras empresas de energía renovables alrededor del mundo. Así mismo, sigue haciendo grandes inversiones en la industria eléctrica y adaptando su modelo de negocio a los nuevos tiempos.

Anticipándose a los nuevos tiempos

Está claro que el CEO de la empresa sabía de antemano hacia dónde soplaría el viento para esa industria. Después de la firma del Protocolo de Kioto en 1997 para reducir el calentamiento global y de ver que en EE.UU todavía se usaban postes de madera en su tendido eléctrico, Sánchez Galán, visualizó el futuro y supo que había mucho por hacer.

The New Yor Times subraya que la compañía ibérica de energías puras lidera esta industria, junto con la italiana Enel, la danesa Orsted y Nextera Energy de EE.UU. y constituye “la nueva generación de grandes empresas renovables”.

El periódico compara a Iberdrola con sus homólogas -pero de las energías fósiles- Exxon Mobil y Royal Dutch Shell, que tanta influencia han tenido en la forma como se usa la energía en el mundo.

Los expertos consideran que la tendencia de la industria de las energías renovables apunta hacia la concentración en pocas empresas. La competencia se reducirá a un número de empresas muy pequeño, que gracias a las economías de escala lograrán reducir los costos de la energía cada vez más.

José Ignacio Sánchez Galán, director ejecutivo de Iberdrola.

El Protocolo de Kioto inspiró a Sánchez Galán

Antes de que Sánchez Galán tomara las riendas, Iberdrola era una empresa de generación y distribución de energía eléctrica. Cuando se convirtió en consejero delegado de la empresa en 2001, la compañía estaba lejos de ser lo que es hoy en día.

Mientras las grandes compañías petroleras del mundo y la industria en general se preparaban para enfrentar las legislaciones derivadas del Protocolo de Kioto, el CEO de Iberdrola vio una oportunidad.

Durante la entrevista con The NYT, Sánchez Galán señaló que después del acuerdo para reducir las emisiones vio el camino claro para que las renovables entraran en escena. Era la oportunidad para invertir en nuevas tecnologías tales como la energía eólica y la solar.

“En lugar de ser un problema, lo vi como una oportunidad”, señaló Galán. Y agregó: “Las tendencias geopolíticas representadas por Kioto se estaban ‘moviendo en mi dirección’”.

Iberdrola entonces dio un giro radical. Ideó un plan radical de reestructuración con un coste de 12.000 millones de euros. Para obtener recursos y llevar adelante su plan, la empresa vendió la mayor parte de sus activos. Especialmente, las centrales eléctricas de carbón y petróleo y decidió invertir en energías renovables y en redes de suministro eléctrico.

La apuesta de Galán e Iberdrola para ese momento no solo era un desafío sino un riesgo. Sobre todo después de ver el colapso de otra empresa de energía eléctrica como Enron. Pero Galán confió en su olfato y siguió adelante con el plan.

Este paso fue decisivo para impulsar el crecimiento de la empresa y convertirse en el gigante energético que es actualmente. La compañía está planeando duplicar su capacidad en un plazo de cinco años.

Expansión hacia el hidrógeno, coches y hogares

Para ello espera invertir 35.000 millones de euros no solo para expandir su capacidad en parques eólicos y solares. También planea expandirse hacia otros sectores emergentes de la industria de la energía como el hidrógeno.

Cerca del 80% de las inversiones de la empresa están planificadas fuera de España. El año pasado Iberdrola reportó ingresos por el orden de los 36.400 millones de euros y un beneficio neto de €3.500 millones.

Aparte de generar electricidad, la empresa se dedica a la construcción y administración de redes eléctricas. En esta área justamente espera aumentar sus inversiones en los próximos años.

Con la industria automotriz cambiando hacia lo coches eléctricos, junto con la calefacción de los hogares, la empresa proyecta una fuerte inversión en ambos nichos de mercado. Iberdrola necesita crear sistemas para suministrar energía a estos dos sectores.

No le preocupa la competencia

La empresa está consciente que a medida que crezca la demanda de energías puras, también aumente la competencia. Principalmente de las grandes petroleras el mundo, cuyas  inversiones se dirigirán ahora hacia las energías renovables.

Las compañías petroleras necesitan reducir las emisiones de carbono de sus productos. La forma de lograrlo es invirtiendo en tecnologías de energías renovables. Ya algunas de estas compañías están haciendo inversiones y participando en licitaciones a precios muy elevados.

Pero en su entrevista con el New York Times, Galán puntualizó que no se siente amenazado por la competencia con las grandes compañías petroleras. “Estoy encantado de que ya estén usando una fotocopia” de lo que viene haciendo Iberdrola desde hace 20 años, afirma.

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