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El Fondo Monetario Internacional, cuando comenzó la pandemia, hizo una serie de cálculos relacionados con la economía mundial y el impacto de la crisis del coronavirus.

Un par de meses después, el escenario se agravó y el organismo debió alterar (para peor) todas sus visiones previas.

Lo mismo pasó con el Banco Mundial y con el Banco Central Europeo, que de una proyección a otra debieron cambiar (siempre en descenso) sus propios cálculos.

Es que la crisis sanitaria (y la económica derivada) no tiene precedente en los últimos 50 años y nadie sabe (ni los expertos) cómo va a terminar. 

El turno de cambiar ahora le llegó a una de las agencias calificadoras de riesgo más importantes del mundo: Standard & Poors (S&P), que anunció un recorte en sus estimaciones en las economías emergentes para el año 2020.

Ahora, el pronóstico habla de una fuerte caída promedio del 4,7 por ciento.

Entre las causas, cita las demoras en salir de la situación de aislamiento social y confinamiento que padecen buena parte de esos países.

Además, S&P habla de la gravedad de la situación sanitaria en los Estados Unidos.

La economía del país que gobierna Donald Trump está, en muchos casos, muy ligada a la realidad de los países en vías de desarrollo, y esto condiciona la salida de la crisis para el denominado Tercer Mundo.

El cambio entre lo estimado ahora, en julio, y lo que había calculado S&P en abril es dramático: del 1,8 por ciento de caída, pasó a hablar del 4,7 por ciento, un 160 por ciento más grave de lo esperado previamente.

Analizando sólo a América Latina, la calificadora S&P dice que espera una contracción del 7,4 por ciento para el PBI regional, con una fuerte caída (del 7 por ciento) para su economía más importante, Brasil.

El país que lidera Jair Bolsonaro fue uno de los pocos países que no realizó casi acciones de confinamiento para evitar el impacto en su economía, pero el golpe será igual de duro. Lo que demuestra que la estrategia de no aislar a las personas no es efectiva económicamente hablando.

La región será, además, una de las que peor desempeño se espera que tenga en 2021.

Una economía que se verá crecer fuertemente en 2021 es la de China. Según los cálculos de S&P, luego de contraerse un 1,2 por ciento en 2020, el año que viene crecería más de un 7 por ciento.

El consumo interno será clave en la recuperación de China.

La forma de salir de la crisis de China será con estímulo al consumo, fabricación y producción de productos electrónicos y mejora en el sector energético, muy poderoso en el gigante de Asia.

En España

Las últimas predicciones del FMI de abril hablaban de una baja en el PIB de España del 8 por ciento para el 2020. Sin embargo, la actualización en junio profundizó fuertemente esta caída.

De acuerdo a las proyecciones del mes pasado, el organismo de crédito internacional ya habla de una merma del 12,8 por ciento este año, a partir de la extensión de los estados de alarma y la lentitud con la que avanza la salida de la pandemia, no sólo en España, sino en el resto del mundo.

El impacto de la Covid-19 en el PIB y el empleo se alargará hasta 2022, según el Banco de España
El impacto de la Covid-19 en el PIB y el empleo se alargará hasta 2022, según el Banco de España

El Fondo calificó a la crisis “como ninguna otra”, en la misma línea en la que había hablado antes, cuando dijo que sería peor que la Gran Depresión de la década de 1930.

Para todo el planeta, el FMI dice que la caída promedio será del 4,9 por ciento; y para la zona euro, del 10,2 por ciento. 

Las economías más fuertes, en promedio, retrocederán un 8 por ciento de su PIB en 2020, según el FMI.

Entre los europeos, además de la baja del 12,8 por ciento de España, el FMI proyecta un descenso del 12,5 por ciento en Francia, del 10,2 por ciento en el Reino Unido y del 7,8 por ciento en Alemania, 

Estados Unidos caerá un 8 por ciento y Japón, 5,8 por ciento, siempre en negativo.

Mercado de trabajo y deuda

El pronóstico de junio pasado del Fondo hizo foco en el mercado laboral, y en cómo va a sufrir el empleo en todo el mundo.

Según las estimaciones del organismo, el desempleo en España podría estar entre el 14 y el 20 por ciento, lo que podría hacer crecer el volumen de parados en 1,4 millones de personas más en sólo 12 meses.

Mención aparte merece la deuda pública proyectada por el impacto del coronavirus.

Según el cálculo del FMI, la deuda para el total de los países llegará al 101 por ciento del PIB conjunto. Los países más afectados: Francia (125,7 por ciento), Italia (166 por ciento), Japón (268 por ciento) y los Estados Unidos, que tendrá un aumento de su deuda del 108,7 hasta el 141 por ciento de su PIB.

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