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Nobuaki Kurumatani dejará el cargo de director ejecutivo de Toshiba en medio de una fuerte baja en la confianza en su liderazgo tanto hacia adentro de la empresa como entre los accionistas.

El sucesor de Kurumatani será el presidente de la compañía, Satoshi Tsunakawa, quien lo precedió en el puesto (antes de ser presidente) y ha mantenido relaciones más amistosas con los inversionistas.

El sorpresivo cambio de liderazgo se produce una semana después de que el medio japonés Nikkei informara sobre una propuesta de 20 mil millones de dólares de la firma de capital privado CVC Capital Partners para que el grupo japonés deje de cotizar y vuelva a ser privado.

Aunque no fue confirmado oficialmente por la empresa, es un hecho la propuesta de CVC.

De hecho, ya se ha establecido un equipo especial conformado por distintos departamentos internos para considerar la oferta de CVC cuando la firma presente una propuesta formal.

Toshiba y sus problemas

La decisión de aceptar la salida de Kurumatani recae en manos del comité de nominaciones de Toshiba, compuesto por cinco directores externos.

Los miembros de este directorio juzgan que la situación de Kurumatani ya era insostenible luego de que la mayoría de los más altos directivos expresaron falta de confianza en su liderazgo en la última encuesta realizada por el comité.

La encuesta mostró una fuerte caída en el apoyo.

Por otra parte, Kurumatani había sido el presidente de las operaciones de CVC en Japón, lo que generó más dudas respecto de las verdaderas intenciones del CEO al aceptar a esa firma como inversora para volver a ser privada.

Obviamente, lo juzgan como un potencial de conflictos de intereses.

Además, en los últimos meses Kurumatani recibió denuncias de accionistas por escándalos contables y la designación de los responsables en distintas filiales de Toshiba.

Toshiba: qué pasa en Japón

Las cosas ya venían mal desde antes.

De hecho, en una reunión general anual del 2020, se aprobó una propuesta para mantener a Kurumatani en su puesto con solo el 58 por ciento de apoyo, algo inusual para este tipo de corporaciones.

La votación provocó controversia ya que el principal accionista, Effissimo Capital Management, acusó a Toshiba de ejercer “presiones indebidas” sobre los inversores para que votaran a favor de Kurumatani. Incluso para que no votaran.

Kurumatani había sido nombrado CEO en 2018, como el primer líder externo de Toshiba en más de medio siglo.

Su objetivo, lograr que Toshiba pudiera salir de una crisis derivada de una serie de denuncias de contabilidad engañosa, así como de pérdidas masivas en una subsidiaria nuclear de Estados Unidos.

Llegó un año después de un aumento de capital de 5.000 millones de euros que dejó a la empresa con aproximadamente un 72 por ciento de su valuación en manos de extranjeros.

Bajo su liderazgo, la compañía se deshizo de activos y regresó a la primera sección de la Bolsa de Valores de Tokio en enero de 2021, después de haber sido degradada al segundo nivel del mercado.

Toshiba Nobuaki Kurumatani
Nobuaki Kurumatani, exCEO de Toshiba.

El regreso

Tsunakawa, en tanto, se incorporó a Toshiba en 1979 y ocupó cargos como vicepresidente antes de convertirse en presidente en 2016 tras la revelación de irregularidades contables.

Se convirtió en presidente en 2020.

La propuesta de CVC Capital Partners para privatizar Toshiba a través de una oferta pública se espera que valga más de 20 mil millones de dólares. 

Se trata de lo que sería la compra apalancada más grande de la historia de Japón.

Sin embargo, el proyecto se ha presentado con poco nivel de detalle, lo que ha generado dudas entre los accionistas. 

De acuerdo con información del Financial Times, citando a personas cercanas al fondo con sede en Luxemburgo, la oferta definitiva se llevaría a cabo esta semana, con todos los detalles.

Más allá de los problemas en Toshiba, las acciones de la empresa subieron casi un 7 por ciento en Tokio.

Es el nivel más elevado desde comienzos de 2015, días antes de que la empresa cayera en desgracia luego de que se conocieran desajustes contables.

Para el FT, el presidente (ahora nuevo CEO), potenciará la participación de facciones dentro de Toshiba que no están contentos con la manera en que Kurumatani estaba administrando la compañía.

Tsunakawa, de 65 años, aseguró en una carta a los accionistas que trabajará para construir mejores lazos con los inversionistas de la compañía y que cederá en un plazo cercano el cargo de director ejecutivo a una generación más joven.

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