(Tiempo de lectura: 4 min)

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España ha oficializado que se montará en el país la primera fábrica de baterías para automóviles eléctricos.

El anuncio fue realizado por la ministra del área, Reyes Maroto.

El proyecto se concretará sobre la base de un consorcio de capitales públicos y privados que integrarán el Estado español, Seat (como parte de la alemana Volkswagen) e Iberdrola.

El consorcio estará, además, abierto al ingreso de nuevos socios en el futuro.

De acuerdo con lo que ha explicado Maroto en una conferencia en la 28 edición del Congreso Federal UGT Fica, el plan integrará el conjunto de proyectos estratégicos con el que el gobierno espera recuperar y transformar la economía española (el llamado PERTE).

La funcionaria dijo que la meta es fortalecer la transición hacia la movilidad eléctrica y permitir que España tenga, a partir de infraestructura e instalaciones, autonomía y competitividad en el mercado de estos vehículos. 

Maroto habló de liderar la industria de los automóviles a nivel global invirtiendo en proyectos de movilidad que sean sostenibles.

España ingresa en el mercado de la fabricación de baterías

Desde hace tiempo Maroto ha intentado desde el Gobierno impulsar este tipo de iniciativas.

En declaraciones tras una de las reuniones de la Comisión Europea de diciembre de 2019, la funcionaria se mostró apesadumbrada porque España no fue incluida en el paquete de apoyo estatal de 3.150 millones de euros para la investigación y el desarrollo de un proyecto paneuropeo relacionado con los acumuladores de energía para coches eléctricos.

En el proyecto fueron invitados a participar vecinos de la región como Bélgica, Francia, Finlandia, Alemania e Italia. También Polonia y Suecia.

No estaba España.

En rigor, sí había sido incluida en otra iniciativa, más pequeña, auspiciada por Alemania, a instancias de Volkswagen.

En paralelo, España está avanzando en otros proyectos relacionados con la movilidad eléctrica, en este caso, con fondos chinos. Es una alianza estratégica con el gigante asiático a partir de las relaciones con la asociación V100.

En España se ensamblan acumuladores para coches impulsados por electricidad, pero no se manufacturan la mayor parte de sus componentes. 

Problemas y soluciones

La industria de los automóviles se encuentra en un proceso de cambio y reconversión hacia una tecnología menos contaminante.

En ese marco, los coches eléctricos conforman la columna vertebral.

Sin embargo, ofrecen un flanco débil que son, precisamente, las baterías.

En efecto, estos acumuladores se han transformado en su mayor debilidad, por lo que los grandes jugadores mundiales (incluidos los gobiernos) apuestan todas sus fichas a lograr una optimización en el proceso de fabricación.

Ya en 2018, la líder de Alemania, Angela Merkel, advirtió sobre el tema diciendo que los coches eléctricos tienen un par de problemas, los subsidios y las baterías.

En relación con los aportes estatales, la canciller expresó que aunque es verdad que el negocio de los e-cars crece a tasas siderales, en buena medida lo está logrando a partir de exenciones y aportes de los estados de Europa.

En este sentido, dijo que esta situación no durará para siempre y hay que ver cómo se acomoda la industria a esa nueva realidad.

Respecto de las baterías, Merkel pidió ya en 2018 que la Unión Europea masificara la producción local de células.

Es que la líder del Ejecutivo alemán estaba preocupada (y sigue estándolo) por el atraso de las industrias europeas en este sentido, ya que dejaron en manos de los fabricantes asiáticos la mayor parte del proceso.

Merkel dijo que no estaba segura de confiar completamente en Beijing y los países de esa región la fabricación del núcleo de lo que se espera sea la mayor revolución de la industria en largos años.

Alemania Angela Merkel

Las baterías y el medio ambiente

Además, la batería tiene otro problema, el medio ambiente. Si bien los vehículos eléctricos son infinitamente menos contaminantes que los impulsados por motores a combustión interna, los acumuladores de energía serán una grave complicación en el futuro, cuando deban desecharse por millones.

Para esta tarea, ya hay firmas que se están configurando como las más importantes. Serán ellas las que seguramente liderarán el reciclaje de baterías.

Una de ellas es la química internacional Basf, que por medio de acuerdos con Fortum y Norilsk-Nickel, avanzan en proyectos relacionados con la recuperación y reciclado de acumuladores de vehículos eléctricos.

Basf es de origen alemán, Norilsk-Nickel es de Rusia y Fortum Recycling and Waste, de Finlandia.

El proyecto más grande, que están llevando a cabo en el país nórdico, busca utilizar el metal de cada batería reciclada para fabricar partes de nuevos acumuladores.

La idea es hacerlo con plantas que sólo utilicen energías renovables.

Buenas expectativas

En este sentido, las expectativas son alentadoras. De acuerdo con datos de Circular Energy Storage, en el año 2029 se estarán reciclando anualmente más de 1,1 millones de toneladas de desechos de acumuladores de iones de litio de manera global.

Según esos mismos cálculos, el volumen de material reciclado equivaldrá al 50 por ciento del mercado del mundo de la actualidad en ese metal y a un 25 por ciento del mercado de cobalto.

La información de Fortum indica que la tasa de recuperación de material en cada batería de iones de litio avanzó de poco más del 45 por ciento hasta casi el 85 por ciento.

La misma empresa asegura que la utilización de restos de baterías recicladas para manufacturar nuevas permite reducir significativamente las emisiones de CO2 en el cálculo total de la producción de coches eléctricos.

Basf, por su parte, adquirió en 2019 una compañía de Finlandia llamada Crisolteq. La firma es especialista en los procesos hidrometalúrgicos de mínimo contenido de CO2.

Grandes jugadores

Las mayoes empresas que fabrican vehículos están firmando acuerdos con los líderes del mercado de las baterías.

Un caso es Toyota, una de las compañías que lidera la industria. En 2019, la nipona forjó una alianza con Panasonic para conformar una empresa independiente para fabricar acumuladores para coches a electricidad.

Panasonic es uno de los más importantes del segmento. Comparte esa posición de privilegio con grandes jugadores de surcorea, como Samsung y LG-Chem.

La japonesa Toyota también ha firmado alianzas con las compañías de China BYD y Contemporary-Amerex-Technology.

General Motors, de los Estados Unidos, está invirtiendo mñas de 1.800 millones de euros en conjunto con LG-Chem para la fabricació de baterías.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here