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El programa de compra de bonos de emergencia que ejecuta el Banco Central Europeo (BCE), comenzará a reducirse a finales de año, pero no será cambiado durante la reunión del próximo 10 de junio, según una encuesta realizada por Reuters.

El estudio de opinión mostró igualmente que los riesgos de inflación siguen presentes. Esto sumado a las proyecciones de recuperación económica, no obstante, está presionando para que el  Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP) sea liquidado.

La presidente del BCE, Christine Lagarde y varios miembros del directorio del banco han dicho que es improbable que la institución decida reducir las compras de bonos de emergencia en su próxima reunión de política económica.

El estudio señala que casi el 90 por ciento de los economistas consultados respondió que el BCE mantendrá sin cambios el programa de compras por 1,85 billones de euros. La encuesta fue aplicada entre el 28 de mayo y el 2 de junio.

BCE reducirá la compra de PEPP en cualquier momento

Al respecto, el director de economía europea de Oxford Economics, Ángel Talavera, dijo que “a medida que la recuperación comienza a acelerarse, el BCE continúa caminando por una delgada línea entre preservar las condiciones financieras favorables”.

Pronosticó que el organismo necesariamente deberá “comenzar a deshacer algunas de las medidas de apoyo de emergencia reveladas durante la pandemia”. Pero destacó que debido a la fragilidad de la economía de la zona euro, “creemos que el BCE mantendrá el nivel de compras de activos en su próxima reunión de política de junio”.

Con relación a la reducción del PEPP por parte del BCE, el experto indicó que la mayoría de los economistas  (20 de los 35 consultados en la encuesta), opinó que esto sucederá en cualquier momento. Incluyendo los 13 que esperan que sea el próximo trimestre.

La política de compra se mantendrá, a pesar de que varios responsables de la política del BCE subrayaron los riesgos de que se produzca un ajuste prematuro. En otra pregunta de la encuesta donde se consultó acerca de si el banco cambiaría la fecha programada para finalizar el PEPP (marzo de 2022), 28 de 39 economistas señalaron que no.

Sede del Banco Central Europeo en Frankfurt.

La inflación se acelera

En otra pregunta, 31 de 36 expertos creen que hay un riesgo creciente de una mayor tasa de inflación en 2022. La inflación de la eurozona ya superó en mayo el objetivo del BCE. Los formuladores de política del banco están felices pero no los consumidores.

El mes pasado, el crecimiento de los precios en los 19 países del bloque monetario aumentó al 2% desde 1,6% en abril. La inflación se ha acelerado por la elevación de los costos de la energía, desafiando incluso el objetivo del BCE de mantenerla “por debajo pero cerca del 2%”.

Algunos funcionarios del banco han dicho que el organismo se mantendrá atento a las expectativas de inflación más elevadas antes de modificar su política. El BCE espera que la inflación sea transitoria, pero los analistas estiman que la tasa promedio se mantendrá en un 1,8%.

Incluso, podría elevarse más a 2.1% y 2.4% a partir del segundo trimestre de este año. Si para el cuarto trimestre llega a 2,4%, sería el mayor promedio trimestral alcanzado desde 2012. Sin embargo, el crecimiento de los precios será transitorio. Se prevé que la inflación disminuya de forma brusca a un promedio de 1,4% en 2022.

Mejoran las perspectivas de recuperación

La aceleración de la inflación “se debe a factores temporales, incluida una mayor inflación energética, y esperamos que la tasa general vuelva a caer muy por debajo del objetivo del BCE el próximo año”, expresó el economista jefe para Europa de Capital Economics, Andrew Kenningham.

La expectativa de crecimiento económico de la eurozona ha mejorado ligeramente. La mayoría de los analistas e instituciones estiman que dicho crecimiento será en torno a un 4,3% en 2021 y 2022. La anterior perspectiva publicada en mayo situaba la elevación del PIB en 4,1%.

Todo indica que en las próximas semanas la economía retomará su impulso a medida que se flexibilizan las restricciones pandémicas, los negocios abren y la vida social vuelve a cierta normalidad. Al finalizar el bloqueo por completo se espera que la economía termine de recuperarse.

Los límites de endeudamiento seguirán suspendidos

La Comisión Europea anunció esta semana también que este y el próximo año mantendrá suspendidos los límites de endeudamiento establecidos para los estados de la Unión Europea. El objetivo es apoyar el financiamiento de la recuperación económica para los países afectados por la pandemia.

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento suscrito por los 27 estados de la UE busca mantener dos objetivos básicos. Mantener los déficits fiscales por debajo del 3% del PIB y el límite de la deuda pública por debajo del 60% del PIB.

No obstante, estas normas debieron ser suspendidas a partir de marzo del año pasado con la llegada del coronavirus. La crisis provocada por la paralización de las economías causó la mayor recesión vista en Europa desde la II Guerra Mundial. De hecho las deuda de España y otros países alcanzaron niveles históricos en 2020.

En un comunicado difundido el miércoles, la Comisión dijo que actualmente “se cumplen las condiciones para seguir aplicando la (suspensión de los límites de endeudamiento) en 2022 y espera desactivarla a partir de 2023″. La tarea principal es vigilar la correcta aplicación de las leyes del bloque europeo.

Apuntó el organismo que la postura fiscal el próximo año “debe seguir siendo de apoyo”. Agregó que después del próximo año “las políticas fiscales deben seguir teniendo en cuenta la fortaleza de la recuperación, el grado de incertidumbre económica y las consideraciones de sostenibilidad fiscal”.

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