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Jens Weidmann, el presidente del banco central alemán Bundesbank, ha dejado su cargo sorpresivamente esta semana: tomó la decisión por “motivos personales”.

Esta dimisión va a comenzar a regir desde el último día del 2021, luego de haber estado 10 años en su cargo.

En su carta de renuncia, Weidmann aprovechó para recordarle a todos sobre lo importante que es no ignorar la peligrosidad de la inflación.

El Banco Federal Alemán informó a través de un comunicado la renuncia de Weidmann.

El hombre de 53 años le pidió al presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, su destitución del cargo, lugar donde estuvo desde el 2011, cuando reemplazó a Axel Weber, persona que se oponía a que el Banco Central Europeo (BCE) pida una deuda para hacerle frente a la crisis de de esos años en la zona euro.

Weidmann escribió una carta de despedida dirigida a las personas que trabajan en el banco y dijo que está convencido de que el tiempo que estuvo es una “buena cantidad de tiempo” como para ahora “empezar otro capítulo”, tanto para la entidad como para él personalmente.

El vocero de Angela Merkel dijo que la canciller lamentó la decisión y le agradeció su dedicación en unos años que no han sido fáciles para la política monetaria y para el presupuesto de la nación germana.

Olaf Scholz, el actual ministro de Finanzas, le reconoció a Weidmann el “gran compromiso” que ha tenido durante todos estos años en su cargo.

El mismo Scholz, también candidato a canciller y vicecanciller en el gobierno de coalición con Merkel, destacó que Weidmann “marcó la política monetaria a nivel local y continental” en el período de tiempo que estuvo, pero también que “impulsó el desarrollo de los mercados financieros a nivel internacional”.

Despedidas

Christian Lindner, líder del Partido Liberal (FDP), también lamentó en las redes la renuncia y destacó que Weidmann abogaba por una política monetaria que estuviera orientada a la estabilidad, algo que gana relevancia en el escenario actual de riesgo inflacionario.

En la carta escrita por el renunciante también se puede leer que indicó la importancia de entender el entorno en el que opera el mundo, algo que demanda más responsabilidades  de parte del Bundesbank.

Dijo que la crisis financiera, la crisis de deuda soberana y la pandemia llevaron a que se tomen decisiones políticas y de política monetaria extraordinarias que ahora tienen consecuencias prolongadas.

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo va a decidir a fin de año acerca de lo que será su futuro luego de que culmine el programa de compra de deuda por la pandemia a principios del 2022.

Estrategia del Bundesbank

El BCE pudo adquirir bonos soberanos con flexibilidad desde que estalló la pandemia a comienzos de 2020 para que los intereses continúen bajos en los estados que utilizan el euro como moneda.

Weidmann había dicho que eso fue excepcional y que no debía continuar luego de que la parte más grave de la crisis fue superada. Eso lo distanció de otros bancos centrales europeos.

Weidmann, que se va cuando aún tenía 5 años más para completar su segundo período, siempre ha criticado la política monetaria muy expansiva del Banco Central Europeo.

También le agradeció a las personas que conforman el Consejo de Gobierno del BCE, con Christine Lagarde a la cabeza, por la atmósfera constructiva a las que calificó como “discusiones difíciles” de los años que pasaron.

Lagarde respetó pero lamentó la decisión de Weidmann de dejar su cargo como presidente del banco central alemán.

La presidenta del Banco Central Europeo recordó que juntos crearon una relación muy estrecha y productiva que se basa en el compromiso de ambos de agudizar la unidad de países de Europa, cumplir la orden de estabilidad de precios del BCE, cooperar con la economía regional durante la crisis que causó el coronavirus y de estabilizar la economía del mundo golpeada por las consecuencias.

Lagarde destacó que si bien Weidmann tenía puntos de vista claros acerca de política monetaria, siempre ha buscado visiones compartidas con el Consejo de Gobierno con su deseo de acordar.

Inflación y deflación

Weidmann, que estuvo por reemplazar a Mario Draghi como presidente del Banco Central Europeo hace un par de años, pero luego fue elegida Lagarde, declaró en la carta que, haciendo frente al futuro, va ser decisivo para el banco de Europa no solamente observar los riesgos de deflación de forma unilateral, sino también tener en cuenta los peligros de inflación.

Antes, Weidmann había hablado sobre la posibilidad de dimitir luego de que Lagarde fuera elegida para liderar el BCE, pero tomó la decisión de continuar por respeto a la francesa.

Por último, en la carta, Weidmann señaló nuevamente, defendiendo la independencia, que las políticas monetarias orientadas a la estabilidad sólo son posibles a largo plazo, si no, el problema es que se corre detrás de las políticas presupuestarias o de los mercados financieros.

La persona que lo sucederá va a formar parte ahora de las negociaciones del nuevo Gobierno de coalición entre los socialdemócratas, los verdes y los liberales.

 

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