(Tiempo de lectura: 5 min)

Los flujos de dinero que los trabajadores migrantes envían a sus respectivos países de origen disminuirán bruscamente de nuevo el próximo año con respecto a 2020 y 2019. Así se desprende de un informe sobre migración y desarrollo del Banco Mundial. La entidad financiera prevé que a medida que avance la propagación del covid-19, la crisis económica global seguirá agravándose.

Entre los factores que generan esta caída, el Banco Mundial cita la disminución del empleo y el desplome de los precios del petróleo. Además, la devaluación frente al dólar de las monedas de los países que acogen a trabajadores extranjeros, provoca una disminución de su poder de compra.

Este año el volumen de remesas provenientes de países con ingresos bajos y medianos bajará un 7%, según los cálculos de la entidad financiera. Esto representa una disminución de 508,000 millones de dólares. Luego en 2021 habrá otro descenso estimado en un 7.5%, es decir, 470,000 millones de dólares.

Europa con la mayor caída

“Los efectos de la Covid-19 son de gran alcance si se consideran desde el punto de vista de la migración, ya que afectan tanto a los migrantes como a sus familias, que dependen de las remesas”, señaló la vicepresidente de Desarrollo Humano del Banco Mundial, Mamta Murthi.

El funcionario dijo que la institución financiera mundial seguirá colaborando para que los países remitentes mantengan este flujo de remesas vitales para el desarrollo del capital humano.

El informe describe geográficamente cómo serán estas disminuciones este año y el próximo. La mayor caída en las remesas se verá en Europa con un 16% y Asia con un 8%. Seguidas de la región Asia oriental – Pacífico con 11% y 4% respectivamente.

En el Oriente Medio y Norte de África las remesas caerían (8 % y 8 %), mientras que en África Subsahariana sería del 9% y 6%. En Asia meridional descenderán 4 % y 11 % y en la región de América Latina y el Caribe las transferencias de dinero caerán 0,2 % y 8 % respectivamente.

Importancia de las remesas para los países en desarrollo

A pesar de la dura caída de estos flujos monetarios hacia los países en desarrollo en 2020, las remesas continuarán siendo uno de las principales fuentes de financiamiento externo en estos países. El año pasado, las transferencias de dinero hacia los países de ingresos medianos – bajos alcanzaron un récord histórico de 548 000 millones de dólares.

Esta cifra supera el dinero captado por inversiones extranjeras directas que alcanza los 5,34 mil millones de dólares. E incluso los fondos totales de asistencia externa para actividades de desarrollo estimados en 1,66 mil millones de dólares. Como consecuencia de la crisis pandémica, se espera que para 2021 crezca la brecha entre las remesas y los flujos de inversión, debido a la drástica disminución proyectada de esta última.

El director de la Alianza Mundial de Conocimientos sobre Migración y Desarrollo (KNOMAD), Dilip Ratha, dijo que los riesgos para la salud y el empleo de los migrantes han aumentado durante la crisis pandémica. Destacó la fragilidad actual de los principales factores que impulsan los flujos de remesas vitales. Así mismo, alertó que se debe estar atento a esta situación que amenaza con empeorar.

El histórico retorno de los migrantes

Por primera vez en las últimas décadas se espera que también caiga la cifra de migrantes internacionales conforme la nueva migración disminuya y se produzca un aumento de los migrantes retornados. La reapertura de algunos países de acogida hará que cientos de miles de trabajadores migrantes que quedaron varados hagan maletas.

El Banco Mundial maneja información sobre flujos migratorios de retorno desde distintas regiones del mundo. Si antes no vuelven a quedar confinados, debido a la segunda ola de coronavirus que está afectando a Europa y otras regiones del mundo.

Por otro lado, el aumento del paro por el cierre de empresas derivado de las nuevas restricciones y las limitaciones para obtener visas de trabajo, asilo y refugio, tal vez también generen una mayor migración de retorno.

Por qué apoyar a los migrantes

El director del Departamento de Prácticas Mundiales de Protección Social y Trabajo del Banco Mundial, Michal Rutkowski, dijo que “hay razones de peso” para ofrecer apoyo a los migrantes en los países de acogida. “Más allá de las consideraciones humanitarias”. Muchos de estos migrantes trabajan en sectores prioritarios en la actualidad como hospitales, laboratorios médicos, fábricas y granjas.

Precisó que cualquier respuesta a la pandemia por parte de los países anfitriones debe tener en cuenta a los migrantes. Al mismo tiempo, desde los países de origen y/o tránsito, los gobiernos deben considerar la adopción de medidas dirigidas a posibilitar el regreso de estos trabajadores a sus hogares.

Es probable que el retorno de estas personas aumente los problemas de los países de origen de los migrantes. Muchos de ellos tienen precarios servicios de salud y salas de atención para enfermos de covid-19 e instalaciones sanitarias de cuarentena repletas. Actualmente, mantienen bajos niveles de empleo y producción.

Otros problemas son la escasez de vivienda y una mayor demanda de servicios públicos y alimentos. De modo que la migración retornada tendrá más dificultades para vivir. Pero es necesario que se ayude a los migrantes retornados a reinsertarse, encontrar empleo o crear algún negocio.

Costos de envío de dinero

El Banco Mundial estima que en el tercer trimestre de este año el costo promedio internacional de enviar US $ 200 fue de 6,8%. Este porcentaje se ha mantenido sin cambios desde principios de 2019. Aunque representa el doble de la meta establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU del 3 %.

La región Asia meridional fue la que registró el costo más bajo con 5 %. Mientras que el más alto fue atribuido a África al sur del Sahara  con un 8,5 %. El canal más oneroso para el envío de remesas son los bancos con 10,9% en promedio. Le siguen las oficinas de correos con un 8,6 %. Después aparecen los operadores de transferencias de dinero, cuyo costo es de 5,8 %. El servicio más barato es el de los operadores móviles con 2,8 %.

Sin embargo, tanto los operadores de transferencias de dinero como los operadores móviles están enfrentando crecientes obstáculos. Algunos bancos están cerrando sus cuentas, alegando la necesidad de disminuir el riesgo de incumplimiento de las normas derivadas de la lucha contra el lavado de dinero (ALD), al igual que el financiamiento del terrorismo (LFT).

Previsiones y tendencias regionales de las remesas

Para 2020 se prevé que los flujos de remesas provenientes de la región Asia oriental – Pacífico caigan un 11% por efectos de la pandemia. De esta región los países más afectados serán China y Filipinas, los principales receptores de recursos en este renglón.

Respecto a Europa y Asia Central, se espera que las remesas hacia los países de esas regiones se desplomen un 16 % a US $ 48,0 mil millones. Es probable que la crisis sanitaria aunada a la pronunciada disminución de los precios del crudo, repercutan fuertemente en esas economías.

Igualmente, se estima que este año las remesas en casi todos los países de esas regiones caigan a dos dígitos. La probabilidad de que la devaluación del rublo ruso debilite también las remesas que proceden de Rusia es alto.

Hacia América Latina y el Caribe se espera que las remesas este año lleguen a unos US $ 96,9 mil millones. En comparación con 2019, el descenso es de 0,2 %. Los países más afectados por la caída de las remesas serían Colombia, República Dominicana y El Salvador. Venezuela podría entrar en ese grupo, pero el régimen socialista del país impide tener acceso a sus cuentas y sus estadísticas son poco confiables.

Los flujos de dinero hacia estos tres países se recuperaron en el tercer trimestre. Después de haber caído de forma brusca entre abril y mayo al comienzo de la pandemia.

México queda indemne como receptor de remesas

Las remesas hacia México, el principal país receptor de dinero de la región, se mantuvo. La razón es que sus migrantes trabajan en Estados Unidos en servicios esenciales. Los migrantes con papeles, adicionalmente, se beneficiaron de los programas de estímulo implementados en ese país.

De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial, en 2020 habrá una reducción de un 8% (US $ 55,0 mil millones)  de las remesas que se envían al Oriente Medio y Norte de África por las mismos efectos de la pandemia.

De esta región Egipto, el principal receptor, no se vería afectado. Aunque los migrantes egipcios vienen aumentando de forma excepcional las transferencias de dinero hacia el país.  Pero los flujos podrían caer por la crisis petrolera y la disminución de la actividad económica en los países productores del Golfo.

Para Asia meridional también se prevé una disminución de un 4 % este año a US $ 135,0 mil millones. Mientras que para la región de África Subsahariana la caída sería de un 9% a US $ 44,0 mil millones.

EPF-organic

EXCLUSIVAEl País Financiero

Las lucrativas oportunidades de inversión post-COVID-19

El equipo de analista financieros de EL PAÍS FINANCIERO comparte las mejores oportunidades de inversión única y exclusivamente con sus suscriptores.

Únete completamente gratis a nuestra lista de suscriptores y descubre las irrepetibles oportunidades de inversión que esta crisis global ha dejado para los inversores más hábiles.


Tus datos personales serán tratados con absoluta confidencialidad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here