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A menos de una semana después de su lanzamiento, el primer ETF de Bitcoin, BITO, de la firma ProShares, corre el riesgo de violar el límite máximo de contratos de futuros que puede manejar, según las normas de la Bolsa Mercantil de Chicago (CME).

BITO tiene en su poder ya cerca de 1.900 contratos de futuros de Bitcoin que vencen en octubre. Esta cifra se acerca de forma peligrosa a las normas actuales de la CME, según la cual una sola entidad no puede poseer más de 2000 contratos de futuros comenzando el mes. 

Tal información circuló el jueves 21 de octubre, dos días después de que BITO fuera presentado exitosamente en la bolsa de Nueva York. 

ProShares Bitcoin Strategy ETF (BITO) es el primer ETF vinculado a bitcoin de los Estados Unidos. La firma ofrece a “los inversores la oportunidad de obtener exposición a los retornos de bitcoin de una manera conveniente, líquida y transparente”. 

El Fondo no invierte directamente en bitcoin, sino que “busca proporcionar una revalorización del capital principalmente a través de la exposición administrada a los contratos de futuros de bitcoins”, explica la compañía.

De modo que para invertir en ETF es necesario esperar a que el precio y el rendimiento de los futuros de bitcoin sean distintos al precio actual “al contado” de la criptomoneda.

Los riesgos latentes

Los contratos acumulados por el ETF ya están bordeando el límite de los contratos de futuros con vencimiento al mes de noviembre. Hasta ahora Prosaheres posee casi 1400 contratos para el próximo mes. 

Esta situación pone en una situación de riesgo a la empresa nuevamente al momento de alcanzar el límite de CME en las tenencias para los contratos de septiembre. Las reglas de la Bolsa de Chicago establecen un límite de 5000 contratos por mes.

La CME anunció que aumentará a 4000 el límite de contratos del primer mes en noviembre. Se prevé que BITO, que administra ya 1 billón de dólares en contratos de futuros, alcance la cifra límite de contratos muy pronto.

El problema más importante que enfrenta actualmente el ETF de ProShares es que los contratos de futuros suelen negociarse con una prima más alta, a medida que la fecha de vencimiento es más lejana. Es lo que se conoce en el mercado de futuros como contango.

Quiere decir que si un inversor elige comprar contratos a un plazo mayor, el ETF deberá entonces obtener su exposición a BTC a precios mayores cada vez más que el spot. De ser así, al renovarse los contratos que vencen aumentarán sus costos.

Tales costos serán pagados irremediablemente por los inversionistas al obtener rendimientos más bajos. Ante la previsión de un bajo rendimiento de los contratos, tal vez el interés de los inversores en el nuevo exchange retroceda.

Esto golpearía de manera seria el futuro de estos contratos. Afortunadamente, el ETF de futuros de Bitcoin está en pleno desarrollo y deberá resolver este tipo de problemas para que su mercado no decaiga.

Mineros de bitcoin ecológicos

Mientras esto ocurre en la bolsa, los mineros de Bitcoin están cada vez más conscientes de que si no transforman las condiciones de “explotación” de la criptomoneda, el negocio se iría al suelo, en medio de crecientes regulaciones medioambientales. 

Por eso, ahora están luchando para buscar la forma de reducir las emisiones de carbono. Esta es una de las principales críticas hacia el Bitcoin por parte de inversores, organismos reguladores, legisladores y organizaciones de protección al medioambiente.  

La producción de criptomonedas como bitcoin requiere mucha electricidad barata, lo que ejerce presión sobre la industria. La minería de BTC consume cerca de 143 teravatios-hora de electricidad al año. 

Significa que BTC consume 1 ½ más energía eléctrica que toda la población de Finlandia, donde residen 5,5 millones de habitantes. O, lo que es igual, quema un 0,65% de todo el consumo de electricidad mundial. 

De hecho, un análisis realizado por Visual Capitalist, mostró que la minería de Bitcoin consume más energía que varias de las empresas tecnológicas más grandes del mundo. «Si el bitcoin fuera un país, usaría la misma cantidad de electricidad por año que Suiza», dijeron unos analistas de Deutsche Bank. 

Semejantes niveles de consumo de energía, mediante el uso de electricidad producida con petróleo, pone en riesgo los objetivos del cambio climático. 

Los retos de la minería de BTC

Bitcoin y sus mineros tienen el reto de mejorar su mala reputación, ganada a partir del excesivo consumo de electricidad barata para obtener ganancias. Ahora los mineros de BTC intentan volverse ecológicos usando fuentes de energía pura.

Su objetivo es extraer bitcoins con equipos de minado que utilicen menos energía y que esta energía provenga de fuentes renovables. En la coyuntura actual y con la ecuación de costos a su favor, los mineros podrían hacerlo posible.

Los precios de las energías renovables han caído y el precio del bitcoin ha crecido, lo que maximiza los beneficios. Esta semana, el precio de la criptomoneda se disparó a más de 66,000 dólares con posibilidades de crecer más. 

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