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Los problemas derivados del cambio climático y las políticas necesarias alrededor de este flagelo habían pasado a un segundo plano en 2020. 

La pandemia de coronavirus, en sus meses más crueles, logró sacar de la agenda pública este tipo de acciones.

Incluso algunos gobernantes, como el ex presidente de los Estados Unidos Donald Trump, impulsaron la opacidad de los proyectos medioambientales en sus Estados y en las noticias.

Pero la crisis sanitaria, poco a poco, se está retirando a medida que avanza la vacunación y la otra crisis, la ambiental, vuelve a preocupar a las mayorías.

Un ejemplo de esto es lo que está pasando en el gigante de los bancos internacionales, el HSBC, donde los accionistas están presionando para que en la próxima asamblea general se decida algo trascendental: dejar de lado el financiamiento a proyectos del sector del carbón.

No sería ahora, sino a partir del 2030 en la UE (y 2040 en el resto del mundo), pero marcaría un hito en la industria y un grave problema para quienes tienen allí sus inversiones.

Si otros bancos decidieran en la misma dirección, una gran cantidad de compañías se quedarían sin financiamiento para nuevos proyectos, algo que haría inviable a esa industria.

El HSBC ha estado en la mira de varias organizaciones ambientalistas en los últimos días al ser acusado de no llevar adelante suficientes acciones en favor del clima.

Cuándo el HSBC dejará de financiar proyectos contaminantes

No será fácil que el HSBC tome esta decisión, pero no es imposible. Este jueves 11 de marzo, un grupo de accionistas dieron a conocer un comunicado en el que confirmaron que propondrán el tema ambiental y la necesidad de no financiar proyectos del sector del carbón en la próxima asamblea del 28 de mayo. 

Para ser aprobada, necesitan de más del 74 por ciento de los votos.

Si la moción se llegara a votar en forma positiva, el HSBC ya no podría financiar industrias relacionadas con el carbón, ya sea para la producción de energía eléctrica, como para la industria pesada.

La decisión debería aplicarse desde ahora y hasta 2030 en los países de la Unión Europea y la Ocde y hasta 2040 en el resto del mundo.

Por otra parte, la propuesta obliga al banco, siempre que sea aprobada, a fijar objetivos respecto del financiamiento de proyectos petroleros y gasíferos.

Estos deberán estar en línea con el acuerdo de París que se firmó para evitar que siga avanzando el calentamiento planetario.

Una vez por año, el banco estará obligado a enumerar todas las acciones que ha hecho en los meses previos en relación con el medioambiente y los proyectos futuros.

El banco tendrá que detallar cada año sus avances.

Ante la presión de los accionistas, el HSBC decidió preparar su propia iniciativa respecto del clima. Estos accionistas están apoyados por la compañía líder en gestión de activos con sede en Francia, Amundi, y por el fondo de inversiones inglés Man Group.

La ONG Share Action, una de las organizaciones que estaba coordinando la iniciativa, ha explicado que ante la propuesta del propio banco, los accionistas decidieron quitar su proyecto para dejar que avance el del HSBC.

Qué hace el HSBC por el ambiente

Según el CEO del HSBC, Noel Quinn, se trata de una “cooperación sin antecedentes” entre una entidad bancaria, accionistas y organizaciones no gubernamentales sobre temas clave como los ambientales.

Para Jeanne Martin, se ha sentado un gran precedente tanto en materia ambiental como en el hecho de haber movilizado a accionistas de una entidad financiera para llevar adelante acciones concretas en favor del medioambiente.

En 2020, HSBC se había comprometido a lograr cero emisiones netas de carbono para toda su cartera financiada, desde ahora y hasta mitad de siglo, con la idea de lograr un alineamiento con las metas del acuerdo climático de París.

Sin embargo, no había establecido objetivos específicos en relación con el financiamiento de las energías que más contaminan.

De acuerdo con datos de otra ONG, Rainforest Action Network, el HSBC es la segunda entidad bancaria que está financiando más proyectos relacionados con combustibles fósiles en Europa. Sólo la supera el Barclays.

DeSmog y su informe

El proyecto avanzó luego de que la web de investigaciones relacionadas con el medioambiente DeSmog, hubiera publicado un informe en el que se demostraba que la amplia mayoría de los integrantes de los consejos administrativos de los cinco más poderosos bancos del Reino Unido, entre los que está el HSBC, poseen vínculos concretos con los sectores más contaminantes de las industrias.

Esta serie de conflictos de intereses involucra a ocho de cada 10 de los líderes administrativos. Son 51 de los 64 de los cinco más importantes bancos de UK. Están el Barclays, Nat-West, Lloyds y StandardChartered, además del HSBC.

Según DeSmog, este hecho es grave porque dice que será un obstáculo cuando se debe actuar para enfrentar las crisis climáticas.

Por ejemplo, Tushar Morzaria, del Barclays, es al mismo tiempo administrador del holding del petróleo BP.

José Antonio Meade, del HSBC, es integrante del consejo de administración de Kuribrena, de México, abocada a la exploración de petróleo.

En el Lloyds, James Lupton, tiene acciones de Shell y del holding de minería Rio Tinto.

Descarbonización

ShareAction había denunciado que HSBC había hecho inversiones por 13 mil millones de euros entre 2018 y 2020 en empresas relacionadas con el sector del carbón.

En respuesta, el HSBC dijo que planea invertir entre 620 mil millones y 900 mil millones de euros en los próximos años para apoyar a sus clientes corporativos en la “descarbonización”.

Hay que decir que Amundi es uno de los 20 máximos inversores del HSBC.

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