(Tiempo de lectura: 4 min)

El pronóstico de los expertos es que la crisis económica de España se profundizará en los próximos meses por efectos de la pandemia. En ese escenario, el gobierno español recibirá una nueva batería de ataques de parte de sus detractores comenzando por el PP.

Entre el gobierno y el PP ha aumentado la desconfianza, especialmente con el Gobierno de Madrid, donde la crisis del coronavirus fue más severa. Y ahora mismo esta comunidad está padeciendo una segunda ola de contagios, lo que seguramente aumentará las diferencias.

En el último Consejo de Ministros del martes, el presidente Pedro Sánchez ha alertado a los miembros de su gobierno que vienen “meses muy duros” y deben estar preparados para resistir las embestidas, según informaron algunos de los presentes.

Sánchez explicó a sus ministros que de ahora en adelante serán las autonomías las que decidan en primera instancia sobre el estado de alarma. Según el mandatario, los ataques a su gobierno serán más virulentos con la intención de desestabilizarlo como consecuencia de la crisis.

Unidad para resistir la tormenta

Para enfrentar la presión interior y exterior, Pedro Sánchez ha pedido a sus ministros unidad. Al tiempo que ha proclamado la fortaleza del Ejecutivo para resistir la tormenta que se avecina.

Según el presidente del gobierno español, su principal adversario el PP está trabajando con empeño para llevar al país hacia unas elecciones adelantadas el próximo año. No obstante, aclaró a los miembros de su equipo que tiene la seguridad de lograr las alianzas necesarias para que los Presupuestos sean aprobados finalmente en la legislatura.

Durante el Consejo de Ministros no se abordaron las diferencias de Unidas Podemos, el aliado clave de la coalición, con la ministra de educación, Isabel Celáa, a quien consideran carente de liderazgo.

Aunque la información circuló fuera de la reunión, dentro del cónclave gubernamental ninguno de los ministros la trajo a colación. Ni siquiera el vicepresidente Pablo Iglesias. Aunque si causó mucha sorpresa a los miembros del gabinete cuando las leyeron.

Se supo que a los socialistas estas críticas de Unidas Podemos les cayeron como un chaparrón de agua fría. Pues consideran que estar alentando divisiones al interior del Gobierno que pueden causar fisuras indeseables, es inoportuno y delicado, sobre todo en la actual coyuntura.

Pero, de acuerdo con la opinión de varios de los presentes, la reunión se desarrolló sin sorpresas ni alteraciones de ánimo. Contrariamente a lo ocurrido en el Consejo de Ministros del 4 de agosto. Ese día Pablo Iglesias manifestó a Pedro Sánchez su disgusto por no haber sido informado de la decisión del Rey Juan Carlos I de abandonar España y residenciarse en los Emiratos Árabes Unidos.

Pese a los reproches y las diferencias entre algunos ministros del gobierno, nada indica que la coalición peligre por estas desavenencias. Para sortear los vientos huracanados que se pronostican, todos se necesitan y, justamente, el llamado de Sánchez fue a blindar la alianza de gobierno.

Las autonomías tendrán la voz cantante

Continuando con la estrategia adoptada desde junio, el presidente del gobierno dejará que sean las comunidades autónomas las que tomen la iniciativa en la lucha contra la pandemia. En lugar de mantener al gobierno central en la primera línea de toma de decisiones como ocurrió al principio.

Las propias comunidades habían pedido tener más participación y ahora con los sectores de sanidad y educación transferidos, las decisiones compartidas se facilitan. De esta forma, la oposición será corresponsable de la gestión de la crisis del coronavirus. Un escenario diferente al que tuvo el gobierno durante los primeros meses de la pandemia.

Aunque el gobierno considera que la nueva ola de contagios configura una situación muy grave, especialmente en Madrid y en otras comunidades, cree también que la crisis no está fuera de control.

Si bien Sánchez cree que no son necesarios nuevos instrumentos jurídicos para enfrentar el coronavirus, haber ampliado la participación directa de las autonomías para invocar el estado de alarma ofrece un recurso adicional.

Pero las autonomías opositoras al gobierno saben también lo que significa asumir el coste de la crisis. Y tal vez lo piensen dos veces antes de pedir al Congreso y al gobierno decretar el estado de alarma.

Con ello estarían admitiendo además que la pandemia se ha salido de control. Aunque en algún momento tal vez deban tomar decisiones impopulares. Por ahora, al Gobierno le preocupa la reacción de los sindicatos y las empresas e intenta blindarse para resistir.

Reunión con Casado y otros adversarios

El presidente Pedro Sánchez y el líder del PP, Pablo Casado.

La ronda de contactos políticos de Sánchez iniciará con sus propios adversarios políticos. El presidente del Gobierno se reunirá con el líder opositor Pablo Casado el 2 de septiembre en la Moncloa. La cita para discutir los términos de batalla, se producirá seis meses después de su último encuentro cara a cara.

Durante la reunión con Casado, que marcará las reuniones de Sánchez con los líderes de las distintas fuerzas parlamentarias, se discutirán varios temas. El primero es “despolitizar” la lucha contra el covid-19 y concertar medidas de cogobernanza. Después están los Presupuestos Generales del Estado, cuya aprobación es vital para el gobierno.

Y un tema no menos álgido como es la renovación de altos cargos en las instituciones del Estado español. Vale decir, El Tribunal Constitucional o el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Defensor del Pueblo y la directiva de RTVE.

Sánchez y Casado se reunieron personalmente por última vez 18 de febrero. Sin embargo, durante la fase de confinamiento se comunicaron por vídeo llamada el 20 de abril. En ese momento convinieron en que la mesa de reconstrucción se convirtiera en comisión parlamentaria.

Luego, en mayo, ambos líderes se comunicaron telefónicamente. Sánchez pidió a Casado el apoyo del PP a la cuarta prórroga del estado de alarma, pero el Partido Popular finalmente se abstuvo.

Desde el PP se afirma que una vez más atenderán el llamado del Presidente como siempre lo han hecho. Señalan que el PP es un partido responsable que tiene muy claro el sentido de Estado y está comprometido con el futuro del país.

Después de la reunión con Casado, el presidente Pedro Sánchez se reunirá con la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas.

EPF-organic

EXCLUSIVAEl País Financiero

Las lucrativas oportunidades de inversión post-COVID-19

El equipo de analista financieros de EL PAÍS FINANCIERO comparte las mejores oportunidades de inversión única y exclusivamente con sus suscriptores.

Únete completamente gratis a nuestra lista de suscriptores y descubre las irrepetibles oportunidades de inversión que esta crisis global ha dejado para los inversores más hábiles.


Tus datos personales serán tratados con absoluta confidencialidad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here