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El petróleo West Texas Intermediate (WTI) por segundo día consecutivo siguió cayendo. Este martes el crudo de referencia en Estados Unidos se ubicó en apenas 10 dólares el barril. La jornada estuvo marcada por el pesimismo en torno a los futuros del WTI que nadie quiere.

El precio del petróleo comenzó su descenso después que algunos  compradores se desprendieron de sus contratos a corto plazo. Entre ellos un importante fondo que cotiza en la bolsa.

La inestabilidad de los precios del petróleo en las últimas semanas, es una situación inédita en la historia. El vaivén de los precios ha variado este martes un 20% con un precio del crudo americano que se ha cotizado entre -37 dólares y $20 dólares el barril.

Lo que indica esta montaña rusa en la que han entrado los precios del crudo –sobre todo el WTW- es que nadie está interesado en comprar futuros próximos. La falta de tanques de almacenamiento con los inventarios a reventar por la caída del consumo, impiden su salida.

La falta de liquidez y el vencimiento de contratos, ha obligado a los vendedores a desprenderse de sus posesiones al precio que sea. Esto, desde luego, ha enterrado los precios del barril a niveles insospechados.

En tanto que el crudo Brent del Mar del Norte de referencia para Europa, también cayó un 4,4% más temprano para cotizarse en 19,10 dólares el barril.

No hay donde almacenar petróleo

El analista del Royal Bank of Canada (RBC), Al Stanton, explicó el momento dramático que vive el petróleo actualmente.

“El precio del petróleo (estadounidense) sigue bajando debido a las preocupaciones sobre el almacenamiento y la demanda, pero también como resultado de los movimientos especulativos”, dijo.

Por su parte, Neil Wilson, representante de la plataforma de comercio electrónico Markets.com dijo que “los precios, que ya se habían desplomado el lunes, continuaron durante la sesión asiática después de que (el fondo estadounidense) USO indicara que se deshacía de sus contratos de junio, es decir alrededor del 20% de sus haberes”.

La Agencia de la Energía de Estados Unidos (EIA) dijo esta semana que los inversores, empresas y demás factores que concurren en el mercado con contratos de futuros de WTI de los que no se hayan podido desprender, tienen que recibir el crudo WTI en físico en Cushing, Oklahoma.

A menos que hayan logrado vender sus posesiones o arreglado su recepción, están buscando cómo deshacerse de los contratos antes que lleguen los cargamentos.

Muchos quieren vender pero pocos desean comprar

Tales participantes del mercado de petróleo estadounidense, en su mayoría, suelen cerrar los contratos de futuros antes de que se venzan. Esto se hace mediante la liquidación de efectivo con una compensación, evitando así las entregas físicas de los cargamentos comprados. Apenas 1% de los futuros que son negociados realmente son entregados directamente.

“Sin embargo, los sucesos extremos del mercado ocurridos el pasado 20 y el 21 de abril fueron impulsados por varios factores”, señaló la agencia en el comunicado. Esto incluye “la incapacidad de los inversores que habían comprado futuros para encontrar a otras personas en el mercado para venderles esos contratos de futuros”.

A todo esto hay que agregar la escasez de lugares de almacenamiento en todo el mundo, aparte de sus altos costes. Desde hace varios días muchos traders han decidido desprenderse de sus posiciones antes de que vencieran los contratos para así no tener que recibir el crudo.

La consecuencia fue que tuvieron que vender a precios negativos los futuros del WTI. Algo por demás sin precedentes en el mercado del crudo en toda la historia como ocurrió el lunes 20 de abril.

Ahora está ocurriendo algo similar con los contratos de futuros para su entrega en el mes de junio. Siguen pesando en el mercadeo y venta del petróleo la falta de lugares donde almacenar el crudo. Hay muchos queriendo vender sus contratos de futuros y muy pocos compradores dispuestos a asumir el riesgo de comprar cargamentos, aunque sea casi regalado.

Este martes nuevamente el crudo West Texas se desplomó perdiendo parte del terreno que había ganado desde la semana pasada. El futuro de junio cayó a 10 dólares por barril.

La Bolsa de Nueva York también retrocedió

A Wall Street tampoco le fue bien este martes. La bolsa de Nueva York cerró con una pérdida neta del 0,13 % en el Dow Jones de Industriales. Fue durante una jornada muy volátil que apagó el optimismo con que había arrancado el lunes estimulada por los anuncios de reapertura económica en varios estados como Texas, Georgia, Carolina del Sur y Alaska.

Al cerrar la jornada bursátil de Wall Street, el Dow Jones tuvo una baja de 32,23 puntos para situarse en 24.101,55 enteros. Fue arrastrado por el desempeño de las acciones de grandes compañías como Merck (-3,33 %) y Microsoft (-2,43 %).

Las acciones de UnitedHelath también tuvieron un descenso (-1,91 %) junto con las de Johnson & Johnson (-1,88 %). El retroceso de estas corporaciones impactó al índice negativamente a pesar de las ganancias de otras empresas durante la jornada como American Express (3,68 %) y 3M (2,58 %).

El selectivo S&P 500 también tuvo un retroceso de un 0,52 % (15,09 puntos), para llegar a  2.863,39 enteros. Mientras que el Nasdaq, donde cotizan las principales compañías de tecnología, bajó un 1,40 % y quedó en 8.607,73 puntos enteros.

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