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Las cifras trimestrales de Nokia superaron las expectativas del mercado y con su nuevo presidente ejecutivo a cargo, el finlandés Pekka Lundmark, le da prioridad al negocio de redes, el desembarco de las 5G y la nube.

En los últimos tres meses de su año fiscal 2021, Nokia ha registrado más de 630 millones de euros en beneficios operativos, lo cual demuestra una suba de casi el 35 por ciento en comparación al 2020.

Los expertos adelantaron expectativas más bajas, con un beneficio operativo comparable de 520 millones de euros.

La compañía finlandesa también ha generado ventas netas de casi 5.500 millones de euros, que es un 2,2 por ciento más que el 2020. El alza de las ventas estuvo dado sobre todo por un progreso interanual del 6 por ciento y del 12 por ciento en la equipamiento de red de la compañía y en los sectores de servicios de red y nube, respectivamente.

Sus márgenes brutos representaron aproximadamente el 40 por ciento para el trimestre, con respecto al del 2020, que fue 35 por ciento.

Además, generó un fuerte flujo de caja libre de algo más de 0,8 mil millones de euros.

Por otra parte, Nokia ha repetido su perspectiva de ventas para este año, cayendo en el rango de 21,8 mil millones de euros a 22,8 mil millones de euros.

Igualmente, Lundmark afirmó que una probabilidad es que los problemas de la cadena de suministro limiten su rentabilidad.

El ejecutivo indicó que la incertidumbre del mercado mundial de semiconductores tendrá influencia en su visibilidad en el último trimestre del 2021 y en el próximo año.

También, la multinacional nórdica se encuentra trabajando con los proveedores con el fin de asegurar que los componentes estén disponibles y parar la inflación del valor de los componentes. ¿Lo logrará? Es todo un desafío.

Nokia: más redes y el objetivo puesto en las 5G

La tecnológica aceleró el ritmo en los últimos años luego de firmar contratos importantes de 5G con varios países. Antes de ello, se encontraba muy detrás de sus competidores en la carrera por estas redes de alta tecnología.

Pero el escenario cambió y actualmente se está convirtiendo en uno de los jugadores más importantes. Uno de sus grandes logros llegó casi por casualidad, luego de que Ericsson fuera prohibido en China. Eso pasó en respuesta a que Suecia había “baneado” a Huawei en su territorio.

De esa pelea, Nokia salió ganando porque consiguió un gran mercado con alto volumen.

Por otro lado, hay expectativas de crecimiento rápido en el futuro próximo con relación a las redes móviles y el sector de servicios de red y nube de la empresa de telecomunicaciones. El mercado total de redes móviles es de 53.500 millones de dólares y puede tener un crecimiento aproximado de un 5 por ciento, excluyendo a China.

También, el mercado del sector de servicios de red y nube está en 30,3 mil millones de dólares.

Lo que se cree es que Nokia podrá ampliar sus ingresos y beneficios a mayor velocidad que en los dos años previos.

Para poder hacerlo, debe continuar con las inversiones en investigación y desarrollo, un punto siempre fuerte de la empresa finlandesa.

También es probable que dentro de poco restablezca sus ganancias, lo que provocará que las acciones atraigan nuevos inversores y que los existentes continúen diciendo presente.

La compañía finlandesa tiene pronósticos de un flujo de efectivo libre positivo respaldado de sólidos márgenes operativos.

Las acciones de la firma, por estos días, está cotizando en los 5 euros y todos los indicadores muestran datos más que interesantes.

Acciones de Nokia
Evolución de las acciones de Nokia.

¿Qué sucedió con Nokia?

A principios de este siglo compañías como Sony, Apple y Siemens no podían ni siquiera acercarse a Nokia. Sin embargo, en 2007 hubo un quiebre por el lanzamiento del iPhone por parte de Apple, lo que hizo revolucionar el mercado.

Se trató del primer smartphone con pantalla táctil y de 3,5 pulgadas.

Las empresas que lideraban el mercado, como Blackberry y Palm, pensaban que aquel teléfono inteligente iba a naufragar (¡qué gran error!).

Su reacción, como líderes de la industria, fue que el iPhone se trataba de “una propuesta sin sentido”, por lo que decidieron continuar haciendo todo como antes: se negaron a hacer cambios en sus teléfonos.

No vieron que Apple había modificado completamente el paradigma y revolucionado todo. Y cuando decidieron sumarse, lo hicieron de forma insuficiente y de manera tardía para los tiempos del mercado.

En 2009 Nokia ya tenía su primera pérdida trimestral en diez años, y mientras Android, el sistema operativo de Google, iba ganando terreno, para 2012 la compañía finlandesa se anexó a Microsoft con el objetivo de desarrollar smartphones con Windows Phone. Este acuerdo no tuvo resultados positivos. Otro fracaso más para Nokia.

Lo trágico de la industria de la tecnología es que no sólo es necesario hacer las cosas bien y no tener errores. También es esencial la anticipación, la visualización de los siguientes cinco o diez años. Aquí es donde Nokia, Blackberry y otras compañías han fallado.

¿Será distinto esta vez?

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