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Nelson Mandela falleció en 2013 tras conseguir lo que parecía imposible: terminar con la segregación en Sudáfrica. Y, también, mostrando al mundo unos valores que le han hecho pasar a la historia.

Si hubiera que resumir la importancia de la figura de Nelson Mandela solo bastaría con decir que fue la persona que consiguió que negros y blancos vivieran en paz en Sudáfrica. Cariñosamente llamado Madiba, por sus allegados, fue, además, el primer presidente negro del país. Esta presidencia llegó al país tras décadas de dominio blanco sobre la mayoría negra sudafricana.

Nelson Mandela fue también fue, quizás, el preso más conocido de la historia. El número que llevaba en prisión, el 46.664, se convirtió en un ejemplo de la lucha a favor de los derechos humanos. Y es que Madiba, pasó 27 años en la cárcel por luchar contra el régimen “blanco” que, apartó y discriminó a la población negra de Sudáfrica.

Fue acusado de “alta traición” por promover y defender la igualdad interracial. Pero, al final, su lucha tuvo recompensa. Mandela, fue liberado en el año 1990 y comenzó a trabajar con el entonces presidente de Sudáfrica, Frederik de Klerk. Entre ambos, trataron de lograr una democracia multirracial en el país.

Dos años después se abolió el apartheid. En 1993, Mandela y De Klerk recibieron el premio Nobel de la Paz. En abril de 1994, luego de más de cuatro décadas de represión de la minoría blanca hacia la mayoría negra, se celebraron las primeras elecciones multirraciales. Unos comicios sin precedentes históricos que sepultaban oficialmente al apartheid y que dieron el triunfo a Mandela. El preso 46.664 veía cumplido su sueño.

Nelson Mandela: Dueño de su destino

William Ernest Henley, poeta inglés escribió en su poema , “Invictus”, lo siguiente: “Soy dueño de mi destino y capitán de mi alma”.Estas palabras definen perfectamente la vida y el carácter de uno de los personajes más importantes del siglo XX. Las acciones de Nelson Mandela formaron parte de la historia durante todos los años de su vida. 

Tantos años como los que empleó en luchar contra el apartheid. Una lucha que mantuvo durante su estadía en prisión y que le llevó al alcanzar un sueño. Un sueños que, como en el caso de Martin Luther King, al final se hizo realidad.

Sus años en la cárcel no pudieron aminorar sus deseos de conseguir, como así fue, una Sudáfrica unida. Nelson Mandela consiguió ser dueño de su destino y capitán de su alma. Sus ojos pudieron ver cumplido el deseo anhelado de negros y blancos viviendo en condiciones de igualdad en su país. Este pueblo que luego lo eligió presidente para gobernar los designios de la nueva Sudáfrica, ahora le rinde homenaje. Gracias a él, gracias a Madiba, el mundo cambió en el sur del continente africano.

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