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La crisis del coronavirus provocará un “agujero negro” en las finanzas del primer semestre de 2020 en prácticamente todas las compañías del mundo.

No hay casi ninguna empresa que se salve de inéditos derrumbes de ingresos y ganancias, con reportes financieros que son verdaderamente lastimosos.

La semana pasada mostrábamos en El País Financiero los débiles números de Coca-Cola; antes, la situación de PepsiCo; y ahora es el turno de otra gran compañía de venta de alimentos y productos de consumo: McDonald’s.

En efecto, McDonald’s Corp reportó su peor caída en las ventas globales de su historia reciente, todo porque el sistema de compras online y entrega para llevar fue incapaz de compensar el duro golpe de los cierres por la pandemia y las precauciones de los consumidores, que dejaron de consumir.

Según dio a conocer la empresa estadounidense líder en el mercado de la comida rápida, sus ingresos totales por ventas en el segundo trimestre de 2020 cayeron un 23,9 por ciento, peor de lo que los analistas esperaban a pesar de recibir actualizaciones a mediados del trimestre.

El desempeño es el más bajo desde que Bloomberg analiza los datos de la empresa desde 2005.

En consecuencia, las acciones de McDonald’s cayeron un 3,5 por ciento en las operaciones previas a la comercialización en Wall Street.

Desde que comenzó a impactar la pandemia, McDonald’s venía advirtiendo que el mercado internacional estaba en crisis y que sus ventas eran muy bajas, no sólo en los Estados Unidos, su mayor mercado, sino en todo los países donde tiene presencia.

Una luz

En medio de tantos problemas, hay una pequeña luz hacia adelante, en especial en el país que gobierna Donald Trump: allí, las ventas cayeron sólo 2,4 por ciento en junio, comprando con el mismo mes de 2019. Esto situaría a la empresa en un escenario de prepandemia.

Igualmente las acciones de McDonald’s cayeron porque las previsiones de algunos analistas era que en junio se igualaran los números de un año antes.

Más allá de esto, las ventas en los Estados Unidos de McDonald’s fueron mejores que las de los restaurantes de comida rápida rivales, que dependen mucho más de los alimentos servidos en el lugar, con poca tradición en comida para llevar.

Esto es algo que siempre ha distinguido a McDonald’s y lo que le estaría permitiendo soportar algo mejor la grave crisis derivada del brote.

En los últimos años, y no sólo por el impacto del aislamiento en sus operaciones, la cadena de hamburguesas ha estado renovado sus menús digitales, incluyendo pantallas táctiles en los locales para evitar el contacto entre compradores y vendedores.

Este paso le sirvió mucho a la marca para poder hacer frente de una mejor manera a la pandemia.

De acuerdo con el reporte publicado por la compañía este martes 28 de julio, el 96 por ciento de sus restaurantes globales ya abrieron nuevamente. Además, el 99 por ciento de sus empleados está trabajando de nuevo, muchos desde sus hogares.

Que estén abiertos no significa que estén sirviendo menús en sus instalaciones, sino que también se incluye la amplia mayoría que sólo permite hacer click & collect.

La otra gran duda respecto del futuro cercano de la marca (y de todo el negocio de la venta de comida) es saber si el resurgimiento del Covid-19 en algunas partes del mundo, en especial en los Estados Unidos, evitará que continúe el ritmo de recuperación.

McDonald’s y los estímulos económicos

Por otra parte, las cadenas de comida también dependen del volumen de los estímulos económicos que están anunciando todos los países del mundo para evitar el colapso de las empresas debido a la recesión derivada del coronavirus.

En este sentido, buena parte de la inyección monetaria que reciba McDonald’s irá para sus franquiciados, en los que hasta ahora gastó 100 millones de dólares en los Estados Unidos y una cantidad similar en el resto de los países.

La compañía derivó 31 millones de dólares a los centros de distribución.

La compañía también hizo ajustes a su menú. Por ejemplo, en buena parte de sus locales ofreció el desayuno a lo largo de todo el día, con la idea de permitir más operaciones de venta y mejorar sus paupérrimos ingresos.

Una de las primeras decisiones que la marca tomó cuando comenzó el impacto del virus en China fue ofrecerle a los franquiciados aplazar la obligación de pago del alquiler de los locales.

El objetivo de McDonald’s para 2020 era sumar unos mil nuevos restaurantes en todo el mundo.

Sin embargo, la crisis postergó todas estas expectativas y ahora no se menciona el tema entre los proyectos a corto plazo.

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