(Tiempo de lectura: 4 min)

Las consecuencias económicas acarreadas por la pandemia del Covid-19 ha obligado a las administraciones a aplicar gastos extraordinarios para estimular la economía. Un incremento del gasto que ha ido acompañado de un desplome de la recaudación que pone España en el ojo del huracán de economías con un nivel de deuda pública alarmante. El plan de la Comisión Europea de suspender temporalmente los objetivos de déficit de los Estados para que puedan endeudarse tiene fecha de caducidad y el ejecutivo comunitario prevé que los países miembros de la UE tengan que volver a los objetivos de déficit en 2022.

Para evitar supuestos planes de recortes de presupuestos, el Gobierno de España trabaja para contar con nuevos instrumentos que permitan incrementar la recaudación tributaria en las arcas públicas del Estado. Una recaudación tributaria que en 2020 se hundieron un 8,8% respecto a los datos de 2019. Según datos de la Agencia Tributaria, en 2020 las administraciones públicas recaudaron 194.051 millones de euros. Hacienda se esfuerza en ver el lado positivo de los datos: la recaudación se hundió menos de lo que lo hizo el PIB, pero los datos son igualmente alarmantes.

Como ya viene siendo habitual en la última década, el único tipo impositivo que no se vio altamente afectado en 2020 fue el Impuesto sobre personas físicas (IRPF). De hecho, la Agencia Tributaria identifica un leve incremento de la recaudación a través del IRPF, del 1,2%. Por el contrario, la pandemia ha hecho hundir todavía más los ingresos procedentes del Impuesto de Sociedades, con una caída del -33,2%. También se identifica una fuerte caída del Impuesto sobre Valor Añadido (IVA), con un descenso del -11,5%, y de los Impuestos Especiales (-12,1%).

Aumentar la recaudación fiscal sobre el PIB en 8 puntos en los próximos 30 años

En este sentido, el Plan España 2050 del Gobierno de Pedro Sánchez detalla los objetivos recaudatorios del Estado para las próximas tres décadas. En concreto, el plan de reconstrucción del ejecutivo central pretende incrementar la recaudación pública en 8 puntos sobre el PIB del país. Los objetivos del plan estratégico del gobierno pretenden equiparar la recaudación fiscal de España con la media de la Unión Europea. En 2019, la recaudación fiscal del Estado español representó el 35% del PIB. Un porcentaje considerablemente inferior al 43% de media de la Unión Europea.

De este modo, el ejecutivo traza un plan para incrementar de forma paulatina la capacidad del Estado para contar con recursos económicos. La presión fiscal se elevaría al 37% en 2030, y al 40% en 2040, hasta llegar al 43% en 2050. Pero la capacidad del Estado de recaudar tiene dos principales amenazas: la economía sumergida y las multinacionales. Dos amenazas existentes en la mayoría de las economías occidentales y que ha propiciado la apuesta del G-7 para crear un modelo global de tributación a las empresas internacionales que permita luchar contra la elusión fiscal de las grandes multinacionales.

El gravamen aprobado por el G-7 permitiría a la Unión Europea conseguir una recaudación tributaria extra de 49.000 millones de euros. En el caso de España, se prevé que la medida aporte 700 millones extra a las arcas públicas del Estado.

El Déficit del Estado se situó en el 1,4% del PIB en abril de 2021

Otro factor clave para incrementar la recaudación del Estado pasa por la reactivación económica. Según los datos del propio Gobierno de España, en el mes de abril se registró un cambio de tendencia en relación con el déficit del Estado. En concreto, los datos del ejecutivo muestran que el déficit en el mes de abril se situó en el 1,4% del PIB. El porcentaje es inferior al registrado en el primer cuatrimestre del año pasado, cuando se identificó un déficit público del 1,77%. La reducción del déficit en el primer cuatrimestre del año se debe a un incremento de los ingresos no financieros del 6,7%. En cambio, el gasto público durante los cuatro primeros meses del año registró un incremento más moderado, del 1,1%.

En todo caso, el Gobierno ya admite que el impacto de la pandemia tendrá también un efecto directo en el déficit público del Estado español este 2021. Un impacto que el ejecutivo español quiere revertir con mayor capacidad recaudatoria. Y en el mes de abril ya se consiguió recaudar más a través del impuesto. En concreto, la Moncloa calcula que los ingresos por impuestos en el cuarto trimestre del año crecieron un 12% respecto al año pasado.

Pero el principal motivo por el que los ingresos del Estado están incrementando es por la mayor recaudación del IRPF, que en abril creció un 29,1% interanual. Durante el mes de abril también ha crecido con fuerza la recaudación por el Impuesto de Sociedades y los impuestos sobre capital. En todo aso cabe tener en cuenta que los datos del mes de abril del año pasado se ven influenciados por el parón económico que supuso la pandemia durante ese mes.

La Comisión Europea reclama al Gobierno español “prudencia” con la política fiscal y con los niveles de deuda y déficit

El plan del ejecutivo español para transformar y recuperar la economía sostiene una reforma radical de la política fiscal del país. Una reforma fiscal que afectará, tanto a los impuestos a las personas físicas, como al impuesto de sociedades y la creación de nuevos impuestos, sobre todo centrados en la transición ecológica. El ejecutivo también pretende modificar los tipos impositivos de la Seguridad Social, a través de las cotizaciones sociales de los autónomos y las pensiones.

Pero la reforma fiscal del ejecutivo no está prevista hasta 2022 o 2023. Y en todo caso, el Gobierno ya ha dejado claro que no se aplicará hasta que se haya logrado la recuperación económica. En este sentido, la Comisión Europea ha recomendado a España “ser prudente” con los nuevos impuestos a partir de 2022 y le pide esfuerzos para contener el nivel de déficit y de deuda público a partir del año que viene. En todo caso, la apuesta de la Comisión Europea para mantener sin efecto los objetivos de déficit de los Estados miembro hasta 2023 da algo de oxígeno a los países, que deberán combinar las ayudas públicas para relanzar la economía con planes de sostenibilidad financiera.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here