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Los precios del crudo han vuelto a repuntar a niveles previos a la pandemia de coronavirus esta semana. Los inversores prevén que los efectos del virus sobre la demanda de energía están finalizando. Ellos piensan que el inicio de la vacunación masiva en casi todo el mundo, junto con los estímulos mantendrán los precios en equilibrio nuevamente.

Se espera que la recuperación del petróleo se extienda y mantenga constante durante todo el 2021. La señal enviada por los grandes productores mundiales congregados en la Organización de Países exportadores de Petróleo (OPEP) de que mantendrán los grifos controlados para no inundar el mercado, está surtiendo efecto.

En las últimas semanas los futuros del crudo marcador estadounidense West Texas Intermediate han escalado. Actualmente están por sobre los 50 dólares el barril, un precio que no se veía desde febrero de 2020 antes del primer brote de coronavirus.

¿Por qué los precios del crudo están subiendo?

También los precios del marcador europeo Brent. Esta subida de precios ha sido impulsada últimamente por un repunte en los viajes y la actividad económica en general en los países donde se han flexibilizado las restricciones por el covid-19.

Los grandes proveedores de petróleo como Arabia Saudita han recortado sus despachos a las empresas de Estados Unidos. Estas señales han acelerado la recuperación de los precios, pues los comerciantes confían en que pronto la demanda podrá superar la oferta.

Después de que los saudíes anunciaron la semana pasada que recortarán unilateralmente la producción en febrero, los precios se han disparado. La decisión del segundo mayor productor mundial de crudo, es parte del acuerdo suscrito por los países miembros de la OPEP y sus aliados, entre ellos Rusia, el tercer productor mundial.

El control sobre la oferta ha devuelto la confianza al mercado. Se espera que el cartel petrolero siga manteniendo niveles de producción flexibles. Incluso, si la demanda se contrae nuevamente y llegara a empeorar la pandemia.

Estados Unidos tampoco ha mostrado deseos de que el mercado colapse nuevamente. Los productores estadounidenses de esquistos no tienen prisa en aumentar la producción, porque también les perjudica. En cambio, esperan que los precios retornen nuevamente a donde estaban a principios del año pasado.

Las empresas tampoco aumentarán la producción

El compromiso adquirido por los grandes productores de controlar el bombeo, debe empujar los precios hacia arriba. Las grandes empresas petroleras del mundo, que durante 2020 se redujeron de forma alarmante, también hacen parte del compromiso de ayudar a la recuperación del sector energético.

Productores y empresas deben reconocer que el costo económico provocado por la crisis pandémica no terminará tanto pronto, señalan inversionistas y ejecutivos de la industria. De modo que los proveedores no tienen que invertir más recursos para elevar su producción este año.

“No creo que el mundo realmente necesite el petróleo en este momento, por lo que no hay una gran razón para crecer”, señaló al respecto presidente y director de operaciones de Texas Pioneer Natural Resources Co, Richard Dealy.

Indicó que pese a la reciente recuperación de los precios del crudo, su empresa no tiene previsto elevar aceleradamente su producción, la cual estará limitada este año en un rango de cero a 5%.

Rally alcista del barril de crudo

Con la subida del martes, el petróleo sumó seis sesiones consecutivas al alza. En la bolsa de Nueva York, el WTI se cotizó en promedio a $53,21. Con una subida de 96 centavos durante la jornada, las ganancias se elevaron al 9,7% en lo que va de año.

En Bolsa Intercontinental de Londres, los futuros del Brent para entrega en marzo subieron 92 centavos quedando en $56,58 el barril.

Este pico marca un récord desde abril de 2020, cuando los desequilibrios provocados por Arabia Saudita, Rusia y el coronavirus hundieron el barril de crudo a 0 dólares por primera vez en la historia. Fue el día en que el petróleo no valió nada.

La recuperación de los precios ayuda también a empresas como Chevron Corp y Pioneer que se vieron forzadas a despedir a miles de empleados ante la depresión de los precios y la dramática  caída de la demanda.

La industria de energía ha sido una de las más afectadas por la crisis del coronavirus. Además, el precio del barril estuvo por debajo de $50 durante un período muy prolongado. Dow Jones Market Data, recuerda que ha sido el segundo más largo desde 2004, cuando los precios del crudo superaron ese nivel por primera vez.

Todos contentos con el barril a $50

Un nivel promedio de precios por encima de los 50 dólares beneficia a la economía mundial, afirman los expertos. Porque los precios son lo suficientemente altos como para cubrir los costos de producción de las empresas y obtener ganancias. Pero no son tan altos como para provocar una subida alarmante de los precios del combustible para el consumidor.

Por ahora muchos inversores apuestan a que el actual repunte de los precios continúe estimulado por la vacuna del covid-19. A medida que la vacuna se aplique masivamente y los proveedores de crudo mantengan restringida la producción.

“Hay una demanda acumulada enorme y la gente quiere viajar. La demanda volverá a los niveles de 2019 antes de lo que la gente piensa, probablemente en el tercer trimestre”, señaló el director ejecutivo de Black Gold Investors y fundador de la consultora PIRA Energy Group, Gary Ross.

¿Llegará a $65 y más?

El experto espera que el crudo llegue a $60 en cualquier momento, durante el primer semestre del año. Por su parte, los analistas de Blackstone Group Inc, Byron Wien y Joe Zidle predijeron en su lista anual de pronósticos (Diez Sorpresas) para 2021 que el barril petrolero llegará a $ 65 y el sector energético pasará a estar entre los principales del mercado de valores.

Goldman Sachs tiene un pronóstico similar y espera que el Brent suba a $65 el barril a mediados de año. No para finales de 2021 como había estimado anteriormente. Hay expectativas de que la escasez de suministro de crudo continuará.

“Durante mucho tiempo hemos mantenido una visión alcista de los precios del petróleo en 2021 y los eventos de las primeras semanas del año han reducido drásticamente los riesgos de que se descarrile el reequilibrio del mercado”, apuntaron los analistas de Goldman Sachs.

Pagar deudas es la prioridad de las petroleras

Recientemente, el precio de las acciones de las empresas productoras ha subido. Los inversores por otro lado, concuerdan en que las empresas petroleras no planean aumentar pronto su producción.

En América del Norte las plataformas petrolíferas que están perforando apenas han aumentado y se mantienen muy por debajo de los niveles de 2020, según Baker Hughes. No se trata solo de promesas por parte de los productores mundiales.

Para la mayoría de las compañías petroleras estadounidenses es prioritario pagar las deudas que vienen arrastrando. En lugar de embarcarse en planes de aumento de la producción que requieren desembolsos cuantiosos en inversión, dicen los analistas.

La consultora Wood Mackenzie, sostiene que si se mantuviera en $50 el barril, las 20 empresas de esquisto más grandes de Estados Unidos necesitarían 3,4 años en promedio para disminuir sus actuales niveles de deuda a un estadio financiero óptimo en relación con su capitalización general.

Se espera una recuperación accidentada por sectores este año. Por ello, muchas empresas se están preparando para enfrentar la nueva normalidad, mientras el mundo entero comienza a lidiar con nuevas cepas de coronavirus.

Los grandes productores OPEP + aprendieron la lección

Por eso, los principales productores de crudo de la OPEP están tomando previsiones en cuanto a la oferta. Cualquier cosa puede pasar. El gerente de cartera senior de la firma de inversión Tortoise, Rob Thummel, dijo que “si es necesario, pueden ralentizar el ritmo de recuperación de la oferta”. “Parecen ser bastante disciplinados”, añadió.

Los líderes de la OPEP aprendieron la dura lección del año pasado cuando los precios del petróleo colapsaron. Arabia Saudita y Rusia tuvieron que hacer fuertes ajustes en sus respectivos presupuestos y reconsiderar su malcriadez.

Otro factor que se ha añadido al impulso de los precios en el mercado es la tendencia que marcan los patrones de tráfico. Las grandes ciudades de EE.UU están volviendo a congestionarse en las horas pico, precisaron analistas de Tudor, Pickering, Holt & Co.

Desde diciembre las 40 ciudades más ajetreadas del país aumentaron los embotellamientos. Las ciudades con más congestionamientos en el tráfico fueron Nueva York, Chicago y Houston.

A pesar de que el horizonte de la industria energética no está del todo despejado, los inversores confían en sus instintos. Las esperanzas de que la pandemia pueda ser controlada este año hacen aumentar la apuesta

La perspectiva del petróleo en enero es muchísimo mejor que el año pasado. Así lo indicó la directora de investigación del proveedor de índices energéticos Alerian, Stacey Morris. “Se siente mucho mejor hoy que en muchas partes de 2020”, dijo.

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