(Tiempo de lectura: 2 min)

Los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) están perdiendo efectividad a la hora de facilitar el regreso al trabajo de los empleados. Pese a que la medida fue muy efectiva durante las semanas posteriores al confinamiento domiciliario, el Banco de España advirtió que la herramienta pierde fuerza.

En el tercer trimestre de 2020, el 70% de los trabajadores que entraron en un ERTE en el segundo trimestre se reincorporaron a la actividad. El 20% permaneció en ERTE, mientras que el 10% se quedó en paro. 

De acuerdo con la entidad financiera, la reincorporación de los trabajadores en ERTE en el tercer trimestre fue superior a la que se observó entre los empleados que perdieron su trabajo en el segundo trimestre sin estar cubiertos por un ERTE. 

En el caso de los que perdieron su empleo entre abril y junio sin entrar en ERTE, menos del 40% volvió a la actividad un trimestre más tarde. La diferencia con los que sí recurrieron a la herramiento es de más de 30 puntos. 

De esta forma, queda reflejada la efectividad de los ERTE a la hora de facilitar la vuelta al empleo tras las medidas de confinamiento adoptadas en la primavera. “La probabilidad de volver a una situación de empleo efectivo fue muy superior entre los afectados por ERTE respecto a la del resto de los no empleados”, señaló el Banco de España. 

Sin embargo, a partir del cuarto trimestre, la probabilidad de los afectados por un ERTE en el tercer trimestre de volver al empleo bajó hasta el 32%. Según la entidad financiera, el descenso ocurrió gracias al repunte de la pandemia y a las nuevas restricciones aprobadas.

“Esta evolución podría estar reflejando la persistencia de niveles de actividad muy bajos en algunas ramas, como consecuencia de las sucesivas olas de la pandemia”, aseguró el Banco de España.

Sectores afectados

La menor efectividad de los ERTE se vio más reflejada entre las mujeres, los jóvenes y el colectivo con menor nivel de formación. El deterioro se concentró en la construcción, en la hostelería y el comercio y en los otros servicios. Fueron las áreas más golpeadas por las restricciones.

De acuerdo con los análisis, la probabilidad de retornar al trabajo es mayor entre los jóvenes y aquellos que tienen estudios universitarios. Esta tendencia se repitió tanto en el segundo como en el tercer trimestre. 

La mayor probabilidad de regresar a la actividad en el cuarto trimestre si el trabajador estuvo en ERTE en los dos trimestres anteriores fue la misma en casi todas las áreas. Hostelería, comercio y otros servicios fueron la excepción, por las restricciones que se impusieron a finales del año. 

Respecto a la efectividad de los ERTE para aquellos que se acogieron a la medida en el tercer trimestre, la entidad financiera observó que los efectos positivos se concentran en determinados colectivos. 

De hecho, los ERTE que empezaron en el tercer trimestre resultaron efectivos para los hombres, los mayores de 45 años. También para aquellos con un contrato indefinido, con estudios secundarios, y cuya rama de actividad son los transportes y comunicaciones.

Los ERTE pierden fuerza

La institución considera que los resultados registrados demuestran una “elevada” efectividad de los ERTE a la hora de facilitar la vuelta al empleo después de las medidas de confinamiento. 

No obstante, considera “menos concluyentes” los resultados que se obtienen en el caso de los ERTE iniciados en el tercer trimestre. Es por ello que insta a focalizar el mantenimiento de las ayudas a las empresas que operan en los sectores más afectados por la crisis. 

Por último, el Banco de España aconsejó que el análisis tiene que mantenerse actualizado a futuro. De este modo, se pueden adaptar los esquemas de protección a posibles cambios estructurales. Especialmente si estos requieren un desplazamiento de trabajadores hacia sectores o empresas con mejores perspectivas una vez que pase la pandemia. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here