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Muchos inversionistas, grandes y pequeños, se beneficiaron apostando a lo seguro con las acciones de las todopoderosas compañías de tecnología estadounidenses. Durante un año en el que el resto de los sectores sintieron el mazazo del covid-19 donde más duele, un puñado de empresas saco provecho de la situación más que en ningún otro momento.

Las perspectivas financieras de estas empresas será distinta el próximo año, según un análisis publicado por Bloomberg. Son varios los desafíos que enfrentan los cuatro gigantes tecnológicos. Desde problemas regulatorios y antimonopolio en Estados Unidos, Europa y otras regiones del mundo, hasta los riesgos de las altas valoraciones.

Todo en medio de una economía global cada vez más volátil, que podría romper la racha positiva de 2020. La amenaza no sería solo durante 2021 sino en los siguientes años. El inmenso poder acumulado por estas empresas está prendiendo las alarmas de los Gobiernos en todo el mundo. Su influencia política, financiera y social no ha pasado desapercibida.

CEOs de las tecnológicas: Jeff Bezzos (Amazon), Tim Cook (Apple), Mark Zuckerberg (Facebook) y Sundar Pichai (Google).

Riesgos y desafíos

No es raro pensar que semejante preocupación lleve a los países a implementar cambios para regular su operación. Estos cambios ya han comenzado con el anuncio de pago de impuestos nacionales más elevados.

Después de un año exitoso, en 2021 el umbral de exigencia de los inversionistas a estas empresas será superior. De modo que tendrán que hacer lanzamientos y presentaciones más impresionantes para superar los logros de este año.

Actualmente la cotización de las acciones de Amazon supera en un 30% el valor promedio de los últimos cinco años. Si se produce una desaceleración en el crecimiento del valor de las acciones, esto provocaría tal vez una perspectiva negativa para sus negocios de servicios en la nube y comercio electrónico.

Así mismo, la nueva generación de iPhones del fabricante Apple está obligada a sobrepasar sus expectativas de ventas. Solo así podría justificar el valor actual de sus acciones con respecto al anterior historial.

Las otras dos empresas cuyas valoraciones están basadas en la expectativa de ventas el próximo año son Facebook y Alphabet. Ambas empresas dependen de la solidez con que recuperen después de la pandemia los niveles de publicidad digital que tenían anteriormente. Algo que en modo alguno está asegurado.

La competencia al acecho

Además, si con el cambio de gobierno la aplicación de redes sociales TikTok logra esquivar las amenazas de prohibición en los Estados Unidos, entrará en juego un competidor muy robusto. La enorme base de datos de la aplicación china conformada por más de 100 millones de usuarios estadounidenses, hace presagiar que el reparto de la torta publicitaria en 2021 podría sufrir algunos cambios sustanciales.

La industria de tecnología se benefició mayormente de las  transacciones sustentadas en las primas de seguridad. Los administradores de cartera solo trasladaron fondos para comprar acciones de tecnología, cuya rentabilidad era más segura. Así evitaban los riesgos de solvencia que han sufrido otros sectores económicos tradicionales: viajes, energía y comercio minorista, entre otros.

Si se produce un cambio de asignación hacia otro sector, los beneficios se disiparían muy rápidamente. Cuando la economía se estabilice habrá un necesario re-acomodo de los valores bursátiles. Los sectores que cayeron subirán nuevamente, como es apenas lógico de pensar. Justo lo que los administradores de fondo están esperando para el segundo semestre de 2021.

Vacunas del covid y nuevas regulaciones antimonopolio

Con la aplicación masiva de las vacunas del covid-19 y la consecuente disminución del número de infecciones, vendrá un período de estabilidad. Muchos inversionistas en el primer trimestre podrían arriesgarse a comprar estas acciones baratas y aguardar hasta que la suerte cambie de dirección.

Pero el mayor de todos los riesgos es en realidad existencial. Todos los gobiernos parecieran estar apuntando hacia la regulación de estos cuatro gigantes. Durante mucho tiempo lograron eludir las amenazas regulatorias en todo el mundo. Sin embargo, ese período de gracias parece estar llegando a su fin.

Cada vez son más los políticos que piensan que el dominio que ejercen sobre el mercado no solo es peligroso sino indeseable. Tanto para los países y sus gobiernos como para los consumidores. Ya los gobiernos europeos están considerando seriamente cuáles pueden ser las normas más apropiadas para frenar su poder.

Prohibiciones en la mira

Se busca prohibir a estas compañías el uso de las poderosas plataformas que poseen para favorecer a sus propios productos. Con la aprobación de una nueva normativa regulatoria, las rentables líneas comerciales de estas compañías sufrirán un duro golpe. Comenzando por Amazon dando más ventajas a los productos de sus marcas.

Lo mismo ocurriría con el servicio de música de Apple, al igual que con Google que posiciona sus ofertas en los primeros lugares de búsqueda. Todas las iniciativas para recortarle las alas a las cuatro mega compañías de tecnología parecen contar con amplio apoyo político.

En Estados Unidos ya el tema ha sido discutido en el Congreso. Un informe elaborado por la Cámara de Representantes espera para ser discutido en el Senado. En los dos partidos que monopolizan la escena política estadounidense, hay consenso sobre algunas recomendaciones antimonopolio que contiene el informe.

Una de ellas es la reducción del estándar legal. De manera que los organismos regulatorios prueben que las fusiones tecnológicas son anticompetitivas. La otra es aumentar el financiamiento de operación de las agencias antimonopolio para ampliar su capacidad.

Solo con estas dos reformas y una mayor supervisión de sus operaciones, la capacidad de las tecnológicas se vería disminuida. Se impediría que sigan frenando la competencia a través de la compra de nuevas empresas emergentes que irrumpen en el mercado.

Juicios en marcha por monopolio

Tanto Facebook como Google ya tienen abiertos varios juicios por prácticas monopólicas. Detrás de estas demandas están el Departamento de Justicia y un puñado de fiscales generales estatales. En cuanto a Facebook, debe responder una demanda de la Comisión Federal de Comercio.

Google ha sido demandada por varios fiscales estadounidenses. Se busca que la compañía detenga la negociación de acuerdos pagados que convierten su motor de búsqueda en la opción predeterminada en navegadores, teléfonos inteligentes y en otros dispositivos. Tal fue el caso del acuerdo millonario secreto destapado recientemente entre Google y Apple.

Los fiscales están pidiendo también que la empresa proporcione resultados de búsqueda que se basen solo en la relevancia. No en los objetivos comerciales internos de la empresa como ocurre actualmente.

Respecto a Facebook, en su demanda los fiscales generales estatales alegan que el dominio en redes sociales de la empresa es tal que debería dividirse. Aunque estas demandas son verdaderas guerras judiciales que pueden demorarse años en ser resueltas, lo cierto es que la batalla comenzó.

El éxito bursátil de Amazon, Facebook, Apple y Google este año, las ha puesto en la mira también. Sus extraordinarios desempeños financieros hacen que los gobiernos las vean con mayor cuidado. Mientras que los inversionistas elevan sus expectativas respecto a la relación precio / ganancias. La fórmula perfecta para arrojar mayor presión sobre una empresa y luego decepcionarse.

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