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“Estados Unidos debería darse cuenta de que no será fácil conseguir aliados europeos para luchar contra China debido a las diferentes prioridades que enfrentan”. Lo dijo Charlene Barshefsky, una ex alta negociadora comercial estadounidense.

“Europa no piensa sobre China lo mismo que Estados Unidos y, por lo tanto, no veo probable que se una a la batalla contra el gigante de Asia”, agregó Barshefsky, quien fuera representante comercial bajo la administración de Bill Clinton.

Las palabras de Barshefsky se produjeron en un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

“Si miramos el panorama europeo, nos vamos a dar cuenta que hay limitaciones porque porque tiene intereses en común con China. Es por eso que Europa terminará haciendo equilibrio en esta disputa”, agregó quien lideró las negociaciones con China para su promocionada “entrada al mundo” a comienzos de siglo.

Actualmente, Barshefsky es presidenta de Parkside Global Advisors.

Biden Xi

China y Europa

Para la ex funcionaria, un acto de equilibrio implica que Estados Unidos no logrará todo lo que quiere de Europa, refiriéndose a la dificultad que probablemente enfrentará el país de Joe Biden para convencer a sus pares europeos de que reduzcan el comercio tecnológico, restrinjan las transacciones comerciales y se unan a las sanciones contra China.

La clave está en que Europa depende en gran medida de China en sus exportaciones. En 2020, China superó a Estados Unidos para convertirse en el principal socio comercial de la Unión Europea, con bienes y servicios comercializados que alcanzaron los 705 mil millones de dólares, en comparación con los 670 mil millones de dólares negociados entre la UE y los Estados Unidos, según Eurostat.

“Estados Unidos quiere conservar su condición de única superpotencia en el mundo, pero Europa no va a luchar contra China para eso, para preservar el papel único de Estados Unidos”, dijo Barshefsky.

“Eso le interesa a Estados Unidos. Pero Europa no necesita de eso y por eso no va a luchar con China”, agregó.

Charlene Barshefsky
Charlene Barshefsky

“Dos europas”

Barshefsky dijo que lo que entiende que puede haber es que haya desacuerdos entre el norte y el sur de Europa en sus puntos de vista sobre China. Esto podría impedir que el continente hable con una sola voz en lo que respecta a su postura respecto del país asiático.

Por otra parte, la ambición de Europa de volverse estratégicamente autónoma también haría que la región estuviera menos interesada en seguir ciegamente a Estados Unidos en esta disputa. “Si Europa quiere lograr mayor autonomía en el plano estratégico, ¿por qué debería seguir a Estados Unidos?”, se preguntó Barshefsky.

Para la ex funcionaria de Clinton, por otra parte, muchos países europeos tienen una percepción diferente respecto de la amenaza de China hacia el mundo. “Europa no siente que China sea un riesgo para la seguridad”, dijo.

“Europa no está posicionada en el Pacífico como Estados Unidos y no siente esa sensación de amenaza inminente, como podría estar sintiendo el país de Biden”, agregó. “Muchos europeos creen, incluso indirectamente, que China no representa ninguna amenaza”.

Huawei en el medio

El exsecretario de Estado de Donal Trump, Mike Pompeo, presionó durante años para que los países europeos excluyeran a la empresa de tecnología china Huawei de su infraestructura 5G por razones de seguridad nacional.

Huawei

Alemania, en tanto, lo que hizo fue decir que la forma correcta de tratar con China en 5G era elaborar nuevas reglas para garantizar la seguridad.

Incluso aunque Alemania se alineó con la UE en abril pasado para aprobar una legislación más estricta sobre el alcance de Huawei, los más críticos dudan que estas reglas se implementen realmente.

Estas dudas surgieron porque la canciller alemana, Angela Merkel, presionó para que se firmara un acuerdo de inversión con Beijing, enviando una señal a la administración Biden de fuertes lazos económicos entre Europa y China. Esto fue poco antes de que el nuevo presidente se sentara en la Casa Blanca.

Amigos cercanos

Para Barshefsky, Estados Unidos y Europa “pueden ser amigos cercanos” pero tienen “diferencias significativas respecto de muchos intereses”. “Están bajo diferentes presiones y cada país tiene su propia política”.

Europa ha dejado claro, sin embargo, que está afectada por el comportamiento de China en cuestiones relacionadas con los derechos humanos, las políticas comerciales y económicas que han sido distorsionadas en China y muchos de los valores occidentales.

Los líderes en Europa están cada vez más divididos entre su economía y las obligaciones de defender los derechos humanos.

Los legisladores de la Unión Europea planean votar esta semana para detener formalmente el Acuerdo Integral sobre Inversiones que se firmó en diciembre, en respuesta a los problemas de derechos humanos de China relacionados con Xinjiang.

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