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La caída en picado de la incidencia de la Covid-19 en las últimas semanas, junto a la evolución del ritmo de vacunación del país hacen prever una situación económica más favorable para los próximos meses. Al menos así lo considera la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En su último informe de previsiones económicas, la OCDE eleva algunas décimas el crecimiento estimado del PIB de España para 2021 y 2022. En concreto, el organismo supranacional considera que la economía española conseguirá un crecimiento económico del 5,9% en 2021, y del 6,3% en 2022. Las estimaciones se han publicado en el “Estudio Económico de España 2021”, publicado ayer por la organización.

El informe considera que todavía existe incertidumbre en la evolución de la pandemia en España en los próximos meses, pero que la evolución del ritmo de vacunación hace prever una situación más proclive para la economía del país en los próximos meses. De hecho, el principal incremento en el crecimiento de la economía de España que prevé el informe de la OCDE se produciría en 2022. En el mes de marzo, la organización pronosticaba un crecimiento del 4,8% del PIB para España el año que viene. En cambio, ahora considera que el crecimiento será un punto y medio superior, hasta el 6,3%. Por el contrario, para este 2021 el crecimiento sería solo de dos décimas (5,9% ante el 5,7% pronosticado en marzo).

Pero, a pesar de la mejora de las previsiones macroeconómicas de la OCDE para España, el propio organismo alerta de las dificultades que pueden tener las empresas para superar los estragos de la pandemia en su actividad económica.

La OCDE pide mantener la reforma laboral y reestructurar la deuda de las pymes

Más allá de las previsiones económicas de España, en su informe la OCDE también aboga por ciertas recomendaciones para el gobierno central. En primer lugar, la OCDE reclama al ejecutivo de Pedro Sánchez que mantenga la legislación laboral vigente. Una legislación laboral que, según el organismo supranacional, otorga “flexibilidad a las empresas” en un contexto de dificultades económicas. La recomendación de la OCDE se produce en un momento en que el gobierno trabaja en la derogación de algunos de los artículos de la legislación laboral aplicados por la administración de Mariano Rajoy en 2012. De hecho, el Ministerio de Trabajo ya ha anunciado que este 2021 sería el año de la derogación de algunos artículos de la reforma laboral del PP.

Una derogación que cuenta ya con un principio de acuerdo entre los dos socios de gobierno, pero que se debe enfrentar todavía a la mesa de diálogo, con las patronales y los sindicatos.

Por otro lado, la OCDE también pide promover procedimientos extrajudiciales de reestructuración de la deuda de las pymes. El organismo justifica esta recomendación para evitar “la liquidación injustificada” de empresas que son viables pero que acumulan una cantidad de deuda insostenible por los efectos de la pandemia. El organismo internacional valora positivamente la política fiscal expansionista realizada por el gobierno y recomienda seguir aplicándola en los próximos meses hasta que la recuperación “se encuentre encarrilada”. En este sentido, la OCDE recomienda focalizar las ayudas públicas en los sectores más estratégicos y damnificados por la pandemia. En cambio, desde la OCDE también se pide paralizar cualquier reforma fiscal hasta que se haya conseguido la recuperación. Una reforma fiscal que, según la OCDE es necesaria para “corregir el elevado nivel de deuda pública” de España.

El mercado laboral español requiere de más políticas activas de empleo para recuperar la destrucción generada por la Covid-19

El informe de la OCDE también sostiene que el impacto de la pandemia en el mercado laboral ha perjudicado “de forma desproporcionada” a la población activa joven del país. Por ese motivo, el organismo pide al gobierno mayores “políticas activas de empleo” que permitan identificar las necesidades del mercado laboral español y reconvertir a los trabajadores jóvenes para evitar un grueso de parados de larga duración.

Por otro lado, el informe deja entrever una crítica a las subidas del salario mínimo interprofesional aprobadas por el gobierno en los últimos años. Unas subidas que la OCDE considera “rápidas y acusadas”, pero que no se atreve a valorar como un elemento que haya contribuido a la destrucción de empleo.

El Gobierno mantiene su apuesta por derogar la reforma laboral

Pero a pesar de las recomendaciones de la OCDE, el gobierno se muestra convencido de derogar la reforma laboral “más pronto que tarde”. Ayer fue la ministra de Igualdad, Irene Montero, la encargada de refirmar este compromiso del ejecutivo. “Estamos comprometidos con las familias en su diversidad, trabajamos en una ley de diversidad familiar, en regular los alquileres y en derogar la reforma laboral”, aseguró ayer Montero en el Congreso de los Diputados.

Pero el avance de la derogación de la reforma laboral está suponiendo desencuentros en el sí del ejecutivo español. Unos desencuentros protagonizados por la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, y la ministra de Economía, Nadia Calviño. Las visiones de las dos carteras del gobierno sobre los puntos de la reforma laboral a derogar y el procedimiento para realizarlo se encuentran todavía alejadas. Los ministros de Unidas Podemos se atañen al acuerdo de gobierno firmado en 2019, donde se especificaba el compromiso para derogar la reforma laboral. Un compromiso que fue ratificado en el Congreso de los Diputados en 2020, donde se especificaba la derogación “de manera íntegra” de la reforma laboral aprobada en 2012 con la mayoría absoluta del Partido Popular.

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