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La tasa de inflación anual de la zona euro repuntó al 2% en mayo. Se trata de una cifra que supone el mayor aumento desde el 2018. Así lo confirman las estimaciones de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Respecto al año anterior se registra un gran aumento, ya que la tasa era del 0,1%. En cuanto a la inflación de la Unión Europea, sigue la misma tendencia y registra un 2,3% en mayo, frente al 2,0% de abril.

El incremento se explica por la subida de precios en el sector de la energía, que aumentan en 1,19 puntos y registran la tasa anual más alta con un 13,1%. Los servicios siguen a la energía con una tasa del 1,1%, comparado con el 0,9% en abril. En cuanto a los bienes industriales energéticos registran un 0,7%, seguido de la alimentación, el alcohol y el tabaco que registran una tasa del 0,6%, estable en comparación con abril.

Las tasas anuales más bajas se registraron en Grecia (-1,2%), seguido de Malta (0,2%) y Portugal (0,5%). En cambio, las tasas anuales más altas se registraron en Hungría (5,3%), Polonia (4,6%) y Luxemburgo (4,0%).

La Comisión Europea le resta importancia al incremento de la inflación

A pesar de que los datos de evolución del IPC comunitario del mes de mayo muestran máximos históricos en la última década, la Comisión Europea no se ha mostrado preocupada por este avance de los precios. De hecho, la Comisión Europea considera que el aumento de la tasa de inflación en la Unión Europea registrada en este segundo trimestre del año será “coyuntural” y que no se repetirá en los próximos trimestres. A la misma conclusión llega la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, los dos organismos supranacionales piden que los Estados “estén alerta”. Un eventual crecimiento del IPC de forma sostenida durante los próximos meses podría llevar a la UE a pedir al BCE que rebaje los estímulos monetarios. Sin embargo, es una opción que en estos momentos no se contempla.

“Creo que la discusión sobre la inflación, que es seria e importante, no debería socavar el mantra que hemos estado repitiendo estas semanas contra una retirada prematura de las políticas fiscales de apoyo”, afirmó ayer el comisario de Economía de la Comisión Europea, Paolo Gentiloni. De este modo, la Comisión Europea considera que el incremento de los preciso es un fenómeno temporal debido a la caída sin precedentes del coste de los carburantes registrada durante los peores meses de la pandemia en 2020.

Otro elemento que justifica la tranquilidad de la Comisión Europea ante el aumento del IPC son los datos de inflación subyacente. Este indicador, que muestra la evolución de los precios sin tener en cuenta los precios de la energía y los alimentos frescos, refleja un crecimiento mucho más discreto. En concreto, Eurostat cifra el IPC subyacente del mes de mayo en el 0,9% interanual.

Europa respalda la decisión del BCE de mantener los estímulos económicos

En este sentido, el Comisario de economía, Paolo Gentiloni, aseguró ayer que el Banco Central Europeo “tomó la medida adecuada” al anunciar que mantendría la misma política de estímulos económicos que lleva ejecutando desde el estallido de la pandemia.

Otro elemento que está afectando en los precios de la Unión Europea es el crecimiento exponencial de la economía de EE.UU. En este sentido, la economista jefe de la OCDE, Laurence Boone, aseguró que el fuerte crecimiento de EE.UU está afectando a la economía de la UE. Sin embargo, la mandataria de la OCDE no quiso catalogar la evolución de la economía estadounidense como “un riesgo” para el IPC de la Unión Europea. Además, Boone aseguró que el actual “desajuste” entre la demanda y la oferta en la Unión Europea es también responsable del incremento del IPC. Un fenómeno, que según Boone se puede corregir fácilmente con políticas estatales. “Los gobiernos pueden hacer mucho para adaptar la oferta a la demanda, eliminando barreras políticas o comerciales para aumentar la capacidad productiva”, aseguró la portavoz de la OCDE en Europa.

La Unión Europea permitirá la llegada de turistas estadounidenses este verano

La evolución favorable de la economía de la Unión Europea y Estados Unidos, junto con la mejora de las relaciones de las dos potencias desde la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, ha llevado a la UE a aprobar el veto de la llegada de turistas de Estados Unidos a los Estados comunitarios. Ayer, la Unión Europea añadió Estados Unidos en la lista de “destinos seguros” en relación con el impacto de la pandemia en todo el mundo. Esto implica que, durante este verano, la Unión Europea permite la llegada de turistas estadounidenses. En todo caso, la Comisión Europea ha recalcado que la decisión de abrir las puertas a los turistas de Estados Unidos se debe únicamente a “criterios científicos”, según las recomendaciones del comité de expertos de la Unión Europea.

En cambio, la Unión Europea ha decidido mantener el veto a los turistas británicos. A pesar de que el ritmo de vacunación avanza a buen ritmo en el país británico, las autoridades europeas aseguran tener “preocupación” por la incidencia de la variante india en el Reino Unido. Y justamente este ha sido uno de los principales motivos por los cuales la Comisión Europea alarga, al menos hasta ahora, la decisión de vetar al Reino Unido del llistado de países seguros. En todo caso, la Comisión Europea aclara que el listado supone solo “un recomendación” para los estados miembro. Una recomendación que los países de la UE se han comprometido a seguir pero que no les impide imponer medidas distintas. Otros países que pasan al listado de “países seguros” de la UE son Albania, Líbano, Macedonia del Norte, Serbia y Taiwán.

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