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La aceleración de la actividad económica en los Estados Unidos no llegó sola. Trajo consigo un fuerte aumento de los precios al consumidor en abril en diversos rubros industriales. De esta forma, los temores de analistas e inversores respecto al crecimiento de los precios se están cumpliendo.

En abril, la inflación creció a un nivel mayor del registrado en cualquier período de 12 meses desde el verano de 2008. Aunque el optimismo ha vuelto estimulado por la fuerte recuperación prevista para el resto del año, los datos de subidas de precios están generando preocupación en los inversores.

La campaña de vacunación masiva está metiendo en cintura la pandemia que azota a la economía desde febrero pasado. Pero no se sabe cuándo la Fed decida poner fin al dinero barato y suba la tasa de interés.

De continuar la escalada de precios, se da por descontado que esto pueda ocurrir más temprano que tarde. Muchos estados del país han decretado su apertura total y flexibilizado las restricciones pandémicas, lo que ha impulsado la demanda.

Coches usados aumentaron hasta 10%

En su más reciente informe, el Departamento de Trabajo reportó que el índice de precios al consumidor aumentó en abril un 4,2% con respecto al mismo período del año pasado. El aumento en relación con el año fiscal que terminó en marzo fue de 2,6%.

El índice de precios al consumidor estadounidense mide los precios que pagan los consumidores de EE.UU por bienes y servicios. Aquí se incluyen artículos de vestir y calzado, alimentos y gastos en restaurantes, compra de vehículos y actividades recreativas.

Los coches usados registraron en abril un aumento de precios de un 10% en comparación con marzo. Es el mayor aumento mensual contabilizado hasta ahora, lo que representa un poco más de un tercio del incremento, según los datos del Departamento de Trabajo.

Tras la publicación de estos datos de inflación, las acciones estadounidenses cayeron. En cambio, los rendimientos de los bonos del gobierno vieron un aumento. Los inversores están preocupados por la reacción que tengan ahora los formuladores de políticas de la Reserva Federal.

Escalada de precios en algunos sectores

Sin duda, la subida de precios de abril tomó por sorpresa a muchos. Pero no fue en todos los rubros y sectores. El fenómeno inflacionario se notó más en sectores como boletos aéreos, comidas en restaurantes y coches nuevos y usados.

Sin incluir los precios de los alimentos y la energía, desde marzo el índice subyacente aumentó un 0,9%. Es el mayor incremento de precios registrado desde 1981 y es también el triple de lo que el mercado esperaba.

La inusual subida de precios sorprendió tanto como el aumento moderado del empleo en abril, publicado la semana pasada. La tasa de inflación subyacente de 12 meses escaló al 3%, un incremento no visto desde 1995.

Este aumento es atribuido en parte a los llamados “efectos base”. Es decir, las fuertes caídas de precios vistas en abril del año pasado cuando la economía se cerró y la pandemia estalló con fuerza, no fueron incluidas en el cálculo de 12 meses. Sin embargo, los efectos base tampoco explican por qué se produjo un salto de los precios de marzo a abril.

El bajo crecimiento del empleo y el disparo de la inflación en abril en combinación solo tienen una explicación. La expansión de la demanda impulsada por la reapertura económica, la vacunación, el fuerte estímulo financiero y el dinero barato, no está siendo satisfecha debido a la escasa oferta.

Los analistas consideran que todo esto es transitorio, en parte. Que una vez la economía estadounidense se abra por completo, este efecto será revertido. Solo que no se sabe cuánto podrá revertirse y qué elementos de la ecuación no son transitorios.

Coches con sobreprecio

Por ahora la tendencia creciente de precios se evidencia en tres sectores muy golpeados por la crisis pandémica. Los viajes (tarifas aéreas), la industria automotriz (coches usados) y el servicio de restaurantes.

En los dealers estadounidenses la escasez de coches nuevos para la venta está provocando incrementos de precios inusuales. Algunos compradores están pagando hasta 5,000 dólares por un coche sobre el precio minorista establecido.

La causa de la baja oferta de coches nuevos es la escasez global de chips semiconductores. El aumento de la demanda de vehículos en EE.UU., que estuvo represada durante el año pasado, ha disparado los precios. Así lo confirmó una encuesta realizada por Cox. Automotive. 

Los fabricantes de coches se han visto obligados a paralizar o recortar su producción en las fábricas. La escasez de coches nuevos en el mercado estadounidense ha generado un alza repentina de precios en el país, no solo de los vehículos nuevos sino también los usados.

La Fed está sorprendida pero cree que la inflación es pasajera

El vicepresidente de la Reserva Federal, Richard Clarida, se mostró sorprendido por los niveles de inflación de abril. Aunque destacó que es necesario analizar más datos para que el banco central estadounidense comience a actuar sobre las bajas tasas de interés.

“Este número (4,2% de inflación) estuvo muy por encima de lo que yo y los pronosticadores externos esperábamos”, dijo Clarida. Para el funcionario la aceleración de los precios tiene un carácter transitorio.

Subrayó que este fenómeno será superado cuando la economía ajuste los desequilibrios de oferta y demanda surgidos con la pandemia. Pero dejó claro que la Fed estará monitoreando “muy de cerca” las variaciones de precios y actuará cuando la inflación crezca más de lo esperado.

Precisó Clarida que si la demanda supera con creces la oferta y esto impulsa la inflación por encima de las previsiones “no dudaríamos en actuar y en utilice nuestras herramientas para reducir la inflación a nuestra meta del 2% a largo plazo “.

Debido a la pandemia, la Fed ha mantenido las tasas de interés en niveles cercanos a cero desde el año pasado. Desde entonces ha estado comprando unos 120 mil millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro y bonos hipotecarios.

La intención de esta política ha sido estimular la recuperación económica y suavizar los efectos de la recesión provocada por el Covid-19.

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