(Tiempo de lectura: 3 min)

Buena aparte de los países más afectados por el coronavirus está analizando (e incluso proponiendo) distintos planes de desescalada de los confinamientos.

La idea de todos es volver, de a poco, a la normalidad para poder reactivar las deprimidas economías tras la pandemia.

Sin embargo, hay un obstáculo que se debe tener en cuenta: el temor.

ARTÍCULO RELACIONADO

5 razones por las que deberías invertir en Amazon hoy mismo

Las acciones de Amazon, desde que la empresa salió a bolsa en 1997, han acumulado un constante y fiable crecimiento que ha hecho que...

Una encuesta realizada esta semana en el Reino Unido y publicada por el Daily Mail indica que el 62 por ciento de los británicos le temen más al virus que al colapso económico.

Son personas que se niegan a volver a trabajar y entienden que las restricciones deben permanecer hasta que aumente la capacidad de testeos para detectar el Covid-19 y hasta que el sistema de salud esté más preparado.

Hasta ahora, el número oficial de muertos en el Reino Unido supera los 30.000, el más alto en Europa.

Esta especie de “coronafobia” podría terminar frustrando el plan del primer ministro, Boris Johnson, que ya tiene un esquema de desescalada del confinamiento.

Según la investigación, seis de cada 10 británicos está más preocupado por las curvas que muestran el avance de la pandemia, mientras los cuatro restantes dicen que su principal problema es el caos que está causando el aislamiento en la economía.

Además, el 70 por ciento cree que los conductores de autobuses y trenes, los maestros y el personal médico debería tener el derecho de negarse a volver a trabajar, incluso si el gobierno dijera que es seguro.

Por otra parte, el 60 por ciento contestó que el Estado británico debería seguir cubriendo una porción de los salarios privados, incluso si estos fueran obligados a reanudar sus trabajos.

La encuesta, realizada por Redfield y Wilton Strategies, muestra el escenario social que está dejando la pandemia en el Reino Unido, pero puede ser tomada como una muestra de la “sensación” que hay en otros países.

Johnson anunciará el domingo una estrategia de salida del confinamiento, aunque no se conocen hasta ahora los detalles puntuales.

El Banco de Inglaterra advirtió que el PIB caerá casi un 30 por ciento durante el primer semestre de este año y que el desempleo podría alcanzar el 9 por ciento.

Por ahora, se sabe que el mensaje de “quedarse en casa” será reemplazado por “ten cuidado cuando estés fuera”.

La transición en España

En España también hay una estrategia de transición para retornar a la actividad que fue presentada esta semana por el presidente Pedro Sánchez. 

El plan incluye una distensión de las medidas de aislamiento social para lograr una mejora en la actividad económica, pero a distinto ritmo según las provincias.

Esta desescalada tendrá que ver con la situación sanitaria y epidemiológica en cada una.

El objetivo es que a fines de junio se haya vuelto a la normalidad o, al menos, a una “nueva normalidad” centrada en un necesario distanciamiento social y numerosas precauciones sanitarias, de higiene y de limpieza.

Estados Unidos y el coronavirus

Otra encuesta, en este caso encargada por el Financial Times, dice que una abrumadora mayoría de estadounidenses confía en sus gobernadores de estado por sobre Donald Trump para decidir cuándo reabrir sus negocios tras el coronavirus.

El trabajo, elaborado por Peter G Peterson Foundation, descubrió que el 71 por ciento de los estadounidense confían más en su gobernador de estado que en Trump para “tomar la decisión correcta” para aliviar el distanciamiento social y las restricciones en negocios no esenciales.

El informe también dice que el 48 por ciento cree que las políticas de Trump han ayudado a la economía, el nivel más bajo desde noviembre.

Los resultados se dieron a conocer cuando hay una fuerte tensión entre la Casa Blanca y varios de los gobernadores por cómo se levantarán las medidas de confinamiento en todo el país.

Todo esto ocurre cuando están cada vez más cerca las elecciones de noviembre, en las que Trump buscará su reelección.

Hasta antes del Covid-19, su mayor apuesta era una economía fuerte, algo que se pone en juego si el aislamiento se extiende en el tiempo.

La propagación del coronavirus ha afectado a las empresas y los hogares estadounidenses, con más de 30 millones que presentaron solicitudes de desempleo desde el inicio de los bloqueos, una cifra inédita en la historia del país.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here