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La Armada española se encuentra actualmente en un plan de promoción de las fragatas hechas en España. Con ese fín piensa enviar la fragata de combate “Cristóbal Colón” hasta Oceanía en un viaje que tiene un doble objetivo. Por una parte el viaje servirá para adiestrar a la Marina australiana en las artes de navegación. Mientras que por el otro se usará para promocionar la tecnología española en la construcción de embarcaciones. 

Según lo programado, la Armada española quiere organizar la partida de la fragata durante el año 2017. Se estima que la duración de la estadía sea de unos 4 meses. Sería esta la segunda vez que España envía un barco a Australia. En la primera ocasión, en el año 2013, fue el buque de aprovisionamiento en combate (BAC) “Cantabria” el que se dirigió a Oceanía. Esa vez participó en un operativo que sirvió para promocionar las opciones de Navantia como fabricante de buques.

La Armada española y su fragata “Cristóbal Colón”

La “Cristóbal Colón” es una de las más modernas y avanzadas de las fragatas de la serie F-100 que tiene la Armada española. Su dotación está compuesta por 201 efectivos con las que ha tenido numerosas participaciones desde marzo del 2014. Entre tales participaciones merece destacar la Operación Ocean Shield, con la Agrupación Naval Permanente OTAN número 2. En esta operación participó en el rol de buque de mando. Otras destacadas actuaciones fueron en la lucha contra la piratería y en la vigilancia y seguridad marítima en el Océano Índico.

La fragata “Cristóbal Colón” es la quinta embarcación perteneciente a la clase Álvaro de Bazán que se incorpora a la Armada española. Está diseñada para actuar en operaciones de guerra aérea y contraataque defensivo aéreo. En general, está capacitada para ejercer todas las medidas anular o reducir la efectividad de cualquier acción aérea hostil. Esta embarcación debe su nombre al explorador italiano que descubrió a América en nombre de la Corona de Castilla.

Francia cierra negocios con Australia

Desafortunadamente, España no es el único país, ni el más interesado, en hacer negocios con Australia. En el transcurso de la última semana de abril se hizo público un acuerdo firmado por el astillero francés DCNS (Direction des Constructions Navales Services). En dicho acuerdo el gobierno australiano ordena la construcción de una flota de 12 submarinos. El negocio le supondrá a la empresa gala 34.224 millones de euros. Al mismo tiempo generará unos 2.800 puestos de trabajo, principalmente australianos.

El contrato era disputado por otras empresas, principalmente por empresas alemanas y japonesas. El acuerdo fue anunciado por el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, quien estuvo de acuerdo en la recomendación de los expertos a favor de Francia. Asimismo reveló que DCNS estaba proponiendo a Australia una versión eléctrica-diesel de sus submarinos Shortfin Barracuda. Estas versiones estaban basadas en los diseños de la clase nuclear Barracuda. Corresponden a embarcaciones de unas 4.500 toneladas y 97 metros de eslora. 

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