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La subida de impuestos contemplada por el gobierno de España a través del proyecto de ley contra el fraude fiscal y la ley de Presupuestos Generales del Estado para 2021 permitiría a las arcas públicas del Estado recabar hasta 2.898 millones de euros más. Una cifra que supondría menos de la mitad de los 6.100 millones de euros que el ejecutivo tenía previsto recaudar con la reforma fiscal de este año. Así lo aseguran las últimas previsiones realizadas por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AiREF).

Así, el informe de la AiReF, que analiza los Presupuestos Iniciales de las Administraciones Públicas para 2021 rebaja las previsiones del ejecutivo central. Más concretamente, el informe contempla una recaudación de 1.104 millones de euros menos que las últimas previsiones realizadas por la propia entidad.

Esta rebaja en la recaudación pronosticada por la AIREF se debe a múltiples variables no contempladas en las previsiones del gobierno. Por un lado, el informe considera que la fiscalidad medioambiental contemplada por el gobierno. En concreto, el informe considera que los impuestos sobre el plástico y los residuos solo serán capaces de recaudar 313 millones de euros durante el año. Los cambios se derivan del rechazo durante el trámite parlamentario del incremento de tipos de gasóleo, de la revisión de las estimaciones de los impuestos sobre envases de plástico de un solo uso y del impuesto sobre residuos, del ritmo de tramitación de la Ley de lucha contra el fraude, y de la exclusión de los yogures líquidos del aumento del IVA sobre bebidas azucaradas”, asegura la AIREF.

En cambio, la AIREF sí ve más factible incrementar la recaudación en el incremento de impuestos sobre el IRPF, el impuesto de sucesiones o el impuesto de Transmisiones Patrimoniales, aunque no tanto como prevé el gobierno.

La AEAT calcula una caída de la recaudación del 8,7% para 2020

Al mismo tiempo, la Agencia Tributaria da por hecho una caída de la recaudación pública en 2020 producida por los estragos de la pandemia en la economía. Más concretamente, la AEAT calcula que la recaudación en 2020 cayó un 8,7%. Una caída que sería inferior a la caída del PIB español en 2020, que fue del 11%. Esta divergencia de más de dos puntos entre la caída de la economía y de la recaudación pública llevaría a vislumbrar un incremento de la presión fiscal del 2%. A la espera que la AEAT publique su informe anual oficial, el organismo tributario público español calcula una presión fiscal cercana al 37% en 2020. Un porcentaje que sería superior al 35,2% registrado en 2019 y que supondría la mayor presión fiscal en España desde 2007.

En todo caso, la caída del 8,7% de la recaudación pública en 2020 sería superior a la pronosticada por los Presupuestos Generales del Estado, que estiman una caída del 7,6%.

El Instituto de Estudios Económicos alerta que una subida de los impuestos pondría en riesgo miles de puestos de trabajo en España

La delicada situación de la economía española pone el foco en la presión fiscal del Estado ante empresas y familias. Una presión fiscal que, según el ejecutivo español, tiene margen de incremento, sobre todo en las rentas más altas el país. De hecho, el gobierno apuesta por incrementar hasta seis puntos la presión fiscal de España hasta el 41%, equiparándose así a la media de presión fiscal de Europa.

Por el contrario, los sectores económicos alertan de los efectos devastadores que podría comportar un incremento de la presión fiscal por parte del gobierno este 2021. Y para sostener esta tesis hoy el Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha alertado que un incremento de seis puntos en la presión fiscal de España haría peligrar hasta dos millones de empleos en el país, y podría suponer una pérdida de hasta 10 puntos de incremento del PIB de España a medio y largo plazo.

La reforma fiscal planeada por el ejecutivo español tiene previsto poderse ejecutar de forma plena en 2022. Sin embargo, las modificaciones legales en materia de tributación se podrían incorporar ya en los Presupuestos Generales de este año. Pero el informe del IEE cuestiona la intención del ejecutivo de Pedro Sánchez de subir dos impuestos como el de Patrimonio y Sucesiones. Dos impuestos que el presidente del IEE, Íñigo FerNández de la Mesa considera “desfasados”.

A la misma conclusión llega la patronal CEOE, que criticó durante la presentación del informe del IEE la voluntad del gobierno de mantener e incrementar el impuesto de patrimonio y el de sucesiones. Dos impuestos que, según la patronal, son contradictorios y penalizan doblemente el patrimonio de las familias.

Catalunya es la comunidad autónoma con mayor presión fiscal y Madrid la que menos impuestos tiene

Ante el debate sobre la nueva fiscalidad de España, el IEE también ha presentado datos sobre las diferencias en presión fiscal que existen entre comunidades autónomas de España. El informe “La competitividad fiscal de las comunidades autónomas” concluye que Catalunya es el territorio del Estado con mayor presión fiscal, mientras que la Comunidad de Madrid es la que menos.

En concreto, el IEE estima una presión fiscal media de España de 110 puntos. Una puntuación que, a diferencia de lo que sostienen numerosos informes internacionales, sería superior a la de la media de la Unión Europea (100 puntos). Por territorios, Catalunya sería la comunidad con mayor presión fiscal, con una puntuación de 134,5 puntos. Por el contrario, la presión fiscal sería mucho menor en la Comunidad de Madrid (87,6 puntos) y en el País Vasco, que rondaría los 90 puntos, según la provincia.

Otras comunidades autónomas con una alta presión fiscal serían Asturias (125 puntos) Aragón (124,4) y la Comunitat Valenciana (121,7). De hecho, la presión fiscal de la mayoría de las comunidades autónomas es superior a la media española, a excepción de Castilla-La Mancha, La Rioja, Canarias, el País Vasco y la Comunidad de Madrid.

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