(Tiempo de lectura: 2 min)

JP Morgan ha demandado a Tesla por casi 163 millones de dólares.

Culpa a la compañía que fabrica coches eléctricos por el incumplimiento “flagrante”” de un contrato que ambos habían acordado en 2014 relacionado a las acciones warrants que la empresa de Elon Musk le vendió al banco para financiarse.

Los títulos warrants conceden al titular el derecho a comprar acciones de una compañía a cierto valor y en una fecha determinada.

JP Morgan presentó la demanda en un tribunal federal de Manhattan (NY). Está centrada en una disputa acerca del modo en que el banco ha revisado el precio de sus warrants de Tesla, luego de un tuit de Elon Musk de hace tres años en el que mencionó que se encontraba considerando dejar de ser pública y, por ende, quitar las acciones de la empresa de la bolsa.

No es usual que los grandes bancos de Wall Street demanden a un cliente que posee un perfil alto, pero JP Morgan parece tener una causa bien fundamentada.

Un vocero de la financiera indicó en un comunicado que le han proporcionado (a Tesla) “todas las oportunidades posibles” para que cumpla con sus obligaciones contractuales, por lo que entienden que la intención de Tesla era, precisamente, forzar el avance de un litigio.

La empresa automotriz no ha respondido a las solicitudes de comentarios, ni Musk se ha pronunciado sobre el tema.

Lo que sí ha pasado es que las acciones de Tesla siguieron perdiendo valor, en coincidencia con la salida a bolsa de un potencial rival futuro, Rivian.

La demanda a Tesla

La demanda indica que Tesla vendió en 2014 warrants al banco que se iban a pagar si el precio de ejecución era menor que el precio de la acción de la empresa de Musk al momento de que los warrants vencieran, a mitad de 2021.

JP Morgan señaló que los warrants tenían disposiciones estándar que le posibilitaban un ajuste a su precio con el fin de proteger a las dos partes contra las consecuencias económicas de transacciones corporativas importantes que involucraran a Tesla, como un anuncio de que la compañía iba a salirse de la bolsa.

El posteo de Musk en Twitter realizado en agosto de 2018 señalaba que podría dejar de cotizar en Wall Street pagando un poco más de 400 dólares por acción y que, además, tenía financiación asegurada.

Elon Musk, CEO de Tesla.

Luego, semanas más tarde del anuncio, dijo que el plan no existía. Todo esto creó una enorme volatilidad en el valor de la acción, según indicó la financiera.

En las dos ocasiones, JP Morgan tuvo que ajustar el precio de la acción con el fin de mantenerlo en un “valor justo de mercado”, explica el banco de inversiones.

Qué exige JP Morgan

El valor de las acciones de la compañía automotriz se multiplicó por 10 al momento de que los warrants vencieron este año, y el banco indicó que esta situación obligó a Tesla, como está establecido en el contrato, a entregar los título o dinero en efectivo.

JP Morgan señaló que el hecho de que la empresa de Musk no lo haya concretado representa un incumplimiento que lo habilita a entablar la demanda.

El JP Morgan agregó que si bien sus ajustes han sido apropiados y requeridos en el contrato, Tesla ignoró de forma flagrante su obligación contractual del pago en la totalidad al banco.

Tesla, a principios de 2019, se había quejado de que los ajustes de JP Morgan significaban un intento oportunista de sacar provecho de la volatilidad de los papeles de Tesla, aunque no fue por la impugnación del cálculo subyacente.

No es nuevo que la interacción de Musk en Twitter le haya traído problemas a Tesla.

Los posteos del multimillonario han provocado que la U. S. Securities and Exchange Commission (SEC) presente cargos civiles y fije multas de más de 19 millones de dólares contra él y su empresa.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here