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Blue Origin se ha ofrecido a pagar los millones de dólares que se necesiten para que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de los Estados Unidos lleve nuevamente astronautas a la Luna. Detrás de Blue Origin está Jeff Bezos. Así es, el fundador de Amazon.

La empresa estadounidense de transporte aeroespacial fundada por Bezos en el año 2000, indicó que podría cubrir 2 mil millones de dólares (que serían unos mil 700 millones de euros, aproximadamente) en los costos que se necesiten en los primeros 24 meses de fabricación de un “alunizador”.

De esta forma, la NASA no debería costear absolutamente nada dentro de este lapso de tiempo. Pero hay una condición: que la adjudicación del proyecto sea a Blue Origin.

En otras palabras: Bezos quiere sí o sí el proyecto y está dispuesto a pagar por eso.

La compañía, además, ha ofrecido el desarrollo y lanzamiento de una misión previa que sea la encargada de una exploración, la cual también costeará, y un acuerdo de trabajo con la agencia estatal estadounidense con un contrato a valor fijo, algo que evitaría que la NASA deba pagar en caso de que los costos se excedan.

Nuevamente, explicado de otra manera: Bezos quiere de cualquier modo tener a su empresa en la nueva carrera espacial estadounidense y no le importa pagar lo que sea, sin límites.

Jeff Bezos vs. Elon Musk

Detrás del ofrecimiento de Bezos hay un tema importante para el magnate: Elon Musk, fundador y responsable máximo de Tesla, pero también de SpaceX, rival directa de la compañía aeroespacial del CEO de Amazon.

SpaceX, inesperadamente, había ganado el contrato de la agencia espacial para ser parte del denominado Sistema de Aterrizaje Humano que llevará nuevamente gente a la Luna. Eso ocurrió en abril. Aunque luego se suspendió. La NASA había argumentado que el proyecto de Musk era más barato, lo que habría impulsado la iniciativa de Bezos.

El fundador de Amazon, en la propuesta de ahora, destacó que se compromete a seguir con la idea del proyecto, y va a dejar que la agencia estadounidense elija a dos compañías, en vez de solo una, con el objetivo de la construcción del equipamiento que se encargue de viajar a la Luna. 

En la pelea por llevar astronautas estadounidenses a la Luna, además de las compañías de Bezos y Musk, hay una tercera, denominada Dynetics.

La idea inicial de la NASA era que cada una desarrollara distintas ideas para fabricar sistemas de aterrizadores en la Luna, de modo que la agencia luego pudiera elegir entre varias opciones.

Bezos también apoya la idea de varias empresas en competencia, algo que, entiende, ayudará a mejorar los plazos, los potenciales cambios en los diseños y los sobrecostos.

El papel de SpaceX

Hace poco más de un mes, se aprobó un proyecto de ley en el parlamento de los Estados Unidos relacionado con la ciencia y la tecnología. Allí, hay un apartado que establece la asignación de más de 10 mil millones de dólares (unos 8 mil 500 millones de euros) adicionales para el proyecto de viajar nuevamente a la Luna.

La norma, además, en una enmienda, exige que la agencia espacial elija varias compañías, y no solo la de Musk.

Ese cambio no fue del agrado de SpaceX, que se pronunció en contra alegando que la se otorgaría a Blue Origin un reparto injusto.

Por otra parte, en un documento que se publicó en la segunda semana de julio, Bezos hizo referencia a las relaciones de la agencia estadounidense con la empresa de Musk.

Allí dijo también que a su compañía no se le ofrecieron las mismas oportunidades que al fundador de Tesla. Habló de un proyecto “raro” y de que se trata de “una ocasión desperdiciada”.

ricos bezos musk
Elon Musk / Jeff Bezos

Al final, Bezos dice que todavía se puede remediar “el error” y que su empresa está dispuesta a contribuir con la NASA para ajustar riesgos técnicos, a solucionar el condicionamiento en el presupuesto y a colocar de nuevo al Programa Artemis en un camino más competitivo, posible y que se pueda sostener.

Los voceros de la compañía de Musk y de la agencia espacial no hablaron del tema. Algo extraño, porque el CEO de Tesla suele hablar de todo en las redes sociales.

Lo que está claro es que la batalla entre las dos grandes empresas espaciales por la administración de la enorme cantidad de dinero para el programa de la NASA es solo uno de los sucesos en una competencia que lleva años en el pasado y promete seguir hacia el futuro.

En el medio, dos pesos pesados de las empresas del siglo 21: Musk y Bezos.

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