¿Cuántas veces hemos tenido la sensación de que nuestro ahorro no aumenta con el paso del tiempo pese a que mantenemos una cantidad mensual en nuestra cuenta corriente? Esto es algo habitual debido a que el dinero pierde valor si permanece parado, ya que el costo de la vida se incrementa cada año y nuestro poder adquisitivo disminuye.

Si tu dinero permanece parado y no crece, como mínimo, al mismo ritmo que la inflación, te estás empobreciendo a cada día que pasa.

Tener dinero es fundamental, y es el que causa la mayor parte de los problemas del día a día. Además, en la actualidad vivimos en un escenario en el que los gastos fijos de una familia son cada vez mayores así como en una espiral de incertidumbre debido a la coyuntura económica que nos rodea.

«¿Tendremos pensiones en el futuro?»: Una pregunta habitual pero que nadie parece saber responder con seguridad. Lo que es evidente es que la hucha de pensiones del estado español se encuentra en números rojos, por lo que nos vemos obligados a buscar formas alternativas para mantenernos en nuestra vejez.

El deplorable estado del fondo de reserva de la seguridad social española hace que el ciudadano medio tenga que buscar opciones alternativas para encontrar un sustento económico para su vejez.

Invertir en bolsa sigue siendo una de las mejores opciones que tenemos para lograr beneficios de forma regular y no tener que estar preocupándonos por esos incómodos gastos mensuales o por la situación de nuestra vejez y la de nuestros hijos.

¿Tiene algo de malo invertir en bolsa?

Es común escuchar esas voces en nuestra cabeza que nos frenan a realizar inversiones por miedo a lo desconocido. Preferimos, incluso, dejarlo pasar para cuando llegue nuestra madurez laboral y financiera. La cuestión es: ¿por qué esperar? Siempre pensamos en alcanzar el timing perfecto pero en realidad eso conlleva a un aplazamiento del proceso que normalmente termina en la no realización del mismo.

Otro motivo habitual para no invertir en bolsa suele ser el hecho de que las noticias económicas no están siendo esperanzadoras o que la situación del país no parece la mejor posible. Es cierto que hay momentos más propicios que otros pero hay que destacar que siempre hay oportunidades para los inversores en el mercado. El capital está en constante flujo y las acciones de las empresas son compradas y vendidas durante todo el año, independientemente del panorama financiero.

Hay incluso quien aboga por dejar su dinero en cuentas bancarias, las cuales tienen una rentabilidad muy pequeña, o bonos del estado, cuya principal característica es la seguridad pero que a la larga, en según qué países, se puede incluso perder valor. De hecho, las propias entidades financieras también ofrecen productos referenciados a bolsas nacionales, las cuales cada año alcanzan un porcentaje de rentabilidad, pero sin saber muchas veces qué productos lo conforman.

Con este engranaje tan complicado es mejor que con nuestro capital seamos nosotros mismos quienes podamos decidir en qué valores queremos invertir.

En cualquier caso, no podemos olvidarnos de que la inversión debe hacerse siempre con conocimiento y de forma cautelosa, en el sentido de no poner todos los ahorros en un mismo producto o no saber cuándo asimilar las posibles pérdidas en el caso de producirse. Es común escuchar la frase de que «la bolsa siempre sube» pero no siempre es cierto. El buen inversor sabe cuando hay que dar un paso atrás, aunque sea en forma de pequeñas pérdidas, porque más adelante, en el futuro, obtendrá unas ganancias superiores.

¿Por qué invertir en bolsa sigue siendo tan rentable?

Hemos llegado a un punto donde no se trata exclusivamente de obtener una rentabilidad para mejorar nuestro ahorro y no tener que preocuparnos tanto por nuestros gastos y nuestra jubilación. Las acciones nos aportan también la tranquilidad de invertir en compañías punteras en todo el mundo, con una actividad laboral, en muchos casos, muy expandida. Lo que permite que si el modelo de negocio en un país no es tan bueno, pueda compensarlo con mejores resultados alcanzados en otro estado o continente.

Invertir en bolsa se convierte cada vez en una opción más viable para el ciudadano medio.

Además no sólo se obtienen beneficios por la compra-venta de las acciones, sino que también éstas pueden aportar dividendos a sus portadores. Un claro ejemplo ocurre con el Ibex 35, el índice bursátil de referencia en España, cuyos indicadores en los últimos tiempos no son lo más alentadores posibles tras haber perdido casi la mitad de su valor de cotización, pero que en realidad en el año 2017 se pagaron 27.844 millones de euros en dividendos. Si volvemos la vista atrás vemos que en el total de los últimos 10 años esta cifra asciende a 288.000 millones de euros.

Y no debemos olvidarnos de que invertir en bolsa tiene mayor seguridad, rentabilidad y flexibilidad que la mayoría de activos en los que poner nuestros ahorros, además de ser un producto muy estable a largo plazo.

¿Qué ventajas nos ofrece la bolsa a los pequeños inversores?

  • Dinero más fácil de disponer

Si las acciones que adquirimos generan dividendos de forma regular, conlleva a una situación en la que poder reinvertir de nuevo estas ganancias en más acciones o bien en utilizar la propia renta para los gastos cotidianos. El tener un flujo habitual de de dinero evitar la tensión y estrés de tener que esperar a que se termine un plazo como pasa en otros activos.

  • Comisiones poco elevadas

Aunque éstas suelen variar dependiendo del operador o broker con el que trabajemos siempre suelen ser más rentables que las de la compra de un bien raíz, por ejemplo, donde los gastos derivados del mismo se disparan con facilidad. Igualmente ocurre con algunos fondos de inversión.
Por otra parte hay que tener en cuenta que no todas las operaciones en bolsa son iguales y según con quien se contraten o dependiendo del tipo de producto estas pueden ser bastante elevadas. A veces compensa más cerrar una posición en una operación de trading debido a que las comisiones son más grandes que la propia ganancia que pueda ofrecer la propia operación.

  • Las decisiones las tomamos nosotros

Nadie decide en ningún momento si tenemos que realizar una operación de compra o una de venta. No hay plazos, no hay ataduras. No hay que esperar a una fecha concreta para disfrutar de la rentabilidad. Una libertad financiera que permite moverse en el mercado de forma muy flexible y poder tener en cualquier momento los rendimientos de las operaciones para esa posible reinversión o para cubrir gastos cotidianos.

Cada vez existen más plataformas que le permiten al ciudadano invertir pequeñas cantidades con unas comisiones mínimas
  • Diversificación de activos

De forma muy sencilla y rápida se puede capitalizar nuestro ahorro en casi cualquier tipo de producto financiero o no financiero de todo el mundo. Para intentar minimizar el riesgo de estas operaciones es recomendable dividir el capital en varios activos. Si te interesa una empresa relacionada con la construcción, puede que sea recomendable invertir en otra de otro sector diferente como la tecnología o el textil.
Pero invertir en bolsa no es sinónimo de empresas, también puedes hacerlo adquiriendo metales preciosos o materias primas. Incluso hay fondos de inversión que se referencian a activos relacionados con el mundo del arte.

GUÍA: ¿Dónde comprar acciones de forma rápida y segura?

En el pasado los procesos de compra-venta de activos financieros podían ser largos y tediosos, con saturaciones incluso entre operadores así como operaciones que se no formalizaban de la forma más adecuada posible. Hoy en día todo es mucho más sencillo gracias a la inmediatez que ofrece la tecnología tanto para operadores como inversores.

Gracias a esta evolución tecnológica y las empresas que operan en este tipo de sistemas es tan fácil como tener un dispositivo electrónico con conexión a internet, véase un ordenador o teléfono móvil. En la actualidad la mayoría de inversores cuando buscan donde invertir en bolsa optan por www.etoro.com, uno de los operadores con mayor reputación del planeta.

eToro ha revolucionado el mercado de los pequeñas y medianos inversores creando una de las mejores plataformas de inversión y el social trading

eToro es una de las más importantes plataformas del mercado, fundada en 2007 y con sede en Londres, realiza operaciones con todo tipo de instrumentos financieros: acciones, divisas, futuros, opciones y criptomonedas. Es líder en su sector con 5 millones de traders procedentes de más de 140 países. Está regulada por MiFID (Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros), FCA (agencia del Reino Unido encargada regular a las empresas que ofrecen servicios financieros) y a lo largo de su trayectoria ha sido distinguida con diversos galardones por su buen trabajo, excelencia y compromiso.

eToro cumple con todas las garantías que establece el marco de regulación, legalidad y seguridad de la Unión Europa por lo que se establece como una de las mejores plataformas donde invertir en bolsa.

¿De qué forma podemos comprar y vender acciones en eToro.com?

Siguiendo unos sencillos pasos se puede estar operando en cuestión de minutos:

1. En primer lugar hay que crear una cuenta gratuita en la página de eToro.com

El proceso es muy sencillo ya que sólo hay que introducir nuestro nombre y apellidos, así como un usuario, cuenta de correo electrónico y número telefónico. Para hacerlo de una forma más ágil también se puede realizar el registro a través de una cuenta de Facebook o Google.

Como se mencionaba anteriormente, eToro es una plataforma donde invertir en bolsa de forma totalmente regulada y segura, por eso también se realizará un proceso de verificación de identidad para valorar que todo transcurre de forma correcta y conforme al marco regulatorio.

Una vez todos los datos estén introducidos y chequeados se llegará a la siguiente pantalla principal correspondiente a nuestro usuario:

2. Elegimos la cantidad que queremos invertir en acciones

Dentro de la pantalla principal de usuario en la esquina inferior izquierda, como podemos ver en la imagen, aparece un botón con el nombre «depositar fondos», en el cual si hacemos click nos dirigirá a la siguiente imagen:

En ella vemos que la plataforma nos ofrece la posibilidad de selección la cantidad que queremos invertir así como desde donde queremos realizar la transferencia. Esto es muy cómodo e importante porque si, por ejemplo, no tenemos a mano nuestra tarjeta de crédito podemos realizar la operación desde Paypal en cuestión de segundos y con toda la seguridad que nos ofrece.

Debemos tener en cuenta que eToro trabaja con dólares estadounidenses y que si queremos empezar con un depósito de 500€ automáticamente la plataforma lo convertirá en la moneda norteamericana.

3. Compramos las acciones

Una vez nuestra cuenta tiene fondos suficientes para empezar a operar, volvemos al principio y pinchamos en el botón «instrumentos» que se encuentra en el menú situado en el lado izquierdo de la pantalla.

Se desplegará un catálogo con las diferentes opciones en las que podemos invertir, como hemos mencionado anteriormente. En este caso como nuestro objetivo es la compra de acciones pinchamos sobre la pestaña con el mismo nombre que se encuentra en la parte superior de la pantalla.

Una vez seleccionada la empresa sobre la que queremos comprar acciones le damos al botón «invertir» tras el cual aparecerá una ventana emergente con diferentes parámetros que se pueden modificar según nuestras preferencias.

La opción más básica es abrir una posición de compra en largo con una apalancamiento X1. Si se cambia a una venta en corto o se aumenta el apalancamiento la operación cambiaría a un CFD. Los CFD son productos derivados financieros que permite la especulación sobre el precio de acciones sin que realmente se tenga la propiedad de las mismas.

Ahora sólo queda escoger la cantidad a invertir entre los 500€ que hemos puesto de depósito inicial, aunque la cifra debe ser estipulada en dólares. La plataforma nos ofrece la posibilidad de establecer un «stop loss» o «take profit» que son acciones automáticas para cuando el valor de una acción alcanza cierto valor.

Por ejemplo si compramos acciones de Apple a un valor de 180 podemos hacer que automáticamente se vendan cuando lleguen a 160 para que las pérdidas no sean muy grandes si continuase bajando su valor, o cuando lleguen a 200 para obtener los beneficios en el caso de que una vez alcanzado ese punto volviesen a bajar.

Una vez esté todo configurado cómo nosotros queremos es tan sencillo como pulsar el botón «abrir operación» y que la compra de acciones se realice. Una ventana emergente aparecerá para confirmar que todo ha sido realizado de forma correcta.

A partir de ese momento podremos ver cómo evoluciona nuestro activo y decidir si queremos seguir operando con el mismo con más compra de acciones o venta de las que ya tenemos, así como invertir en otro tipo de activos de la plataforma que diversifiquen nuestras ganancias.

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