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En verdad, cualquier persona quedaría desubicada si le comentan que Growler (Gruñón) está haciendo pasar malos ratos al poderoso Ejército Islámico (DAESH). Según los reportes, solo con sus gruñidos puede silenciar a los combatientes. ¿De qué arma estamos hablando?. Solo se dará una pista en este momento, es un avión estadounidense.

Ya sabemos que los grandes presupuestos de Defensa de EE.UU. le permiten disponer de una gran variedad de aviones de combate tanto efectivos como especializados. Entonces, ¿Es acaso Growler el cazabombardero ligero F-16?. ¿O quizás es el  avión acorazado de ataque a tierra A-10 Thunderbolt o el cuatrimotor P-3 Orión de patrulla marítima?. Muy probablemente podría ser el del gran radar para control de la batalla aérea, el Boeing E-3 AWACS.

Por otro lado, la política internacional de EE.UU. le exige estar a la altura para superar la potencia militar de los rivales que se le puedan enfrentar. Esto hace prever que Growler es una arma de avanzado diseño y total confiabilidad. No podría ser de otra manera, los Estados Unidos puede permitírselo tecnológica, industrial y presupuestariamente. En definitiva, ¿De qué avión se trata?.

Conozcan a Growler

Growler es un F/A-18 Hornet que en nuestro Ejército del Aire está de incorporado en las Alas 12, 15 y 46. Sin embargo, es en realidad una variante muy desarrollada cuyo aspecto exterior tiene diferencias en las entradas de aire de los motores. Los de “Gruñón” son entradas rectangulares y no curvilíneas.

Otra rasgo distintivo de “Gruñón es que tiene más puertos para colgar cargas externas bajo las alas y sus prolongaciones (o LERX) son más extensas. Por otro lado, Growler es de mayor longitud, envergadura y altura. Estamos, pues, como se dijo al inicio, ante una avanzada versión del F/A-18 Hornet. 

Recordemos que, en este avión,  la F significa “fighter” (caza) y la A “attack” (ataque). Esto quiere decir que Growler es un avión concebido como un cazabombardero. Existen versiones con otras características adicionales. Estas se denotan en la identificación con una letra más que indica qué modelo de  evolución es. Así, tras F/A-18 se pueden encontrar letras como A, B, C o D.

Las letras E y F corresponden a las versiones monoplazas y biplazas que, por su gran mejora respecto de las variantes anteriores del Hornet, ha sido renombrado como Super Hornet. Las versiones identificadas con la letra G, designan una variante biplaza específicamente transformada para la guerra electrónica. Es tan diferente que ha recibido otro sobrenombre: Growler, (Gruñón). Fue estrenado en el año 2009.

“Gruñón” sintoniza las emisiones enemigas

¿Cómo desempeña “Gruñón” su rol de guerra? En primer lugar rastrea y sintoniza las emisiones electromagnéticas que produce el enemigo. Fundamentalmente monitorea las comunicaciones de todos los tipos y las emisiones de radar de DAESH . Esta información se transmite luego a un centro para su análisis y obtención de inteligencia del campo de batalla. 

Además, y en segundo lugar, Growler programa y emite “ruidos” o interferencias (“gruñidos”, de ahí su nombre). Estas impiden que las comunicaciones y radares del enemigo funcionen correctamente. Esta función la consiguen por un sistema de antenas receptoras que ‘leen’ y por pods instalados en la panza y bajo las alas “emiten” las perturbaciones.

Growler no tiene cañón, pero sí lleva misiles aire superficie tipo AGM 88 HARM (High speed Anti Radiation Missile). Estos proyectiles se dirigen a 2 mach (2450,09 kph) hacia el aparato emisor enemigo, por ejemplo radios o radares. Una cubierta aislante protege a los pilotos de posibles daños producidos por las emisiones electromagnéticas.

Como todo avión que ha de entrar en batalla, lleva misiles aire aire para su propia autodefensa. Además, lleva depósitos externos de combustible para lograr una alta autonomía. De esta manera se garantizan los tiempos de vuelo necesarios para el cumplimiento de la misión.

Como es de esperarse, todo lo que se refiere a la guerra electromagnética está rodeado de un alto secreto. Es lógico suponer entonces que sus capacidades son mucho mayores que lo que se deduce de las informaciones. Las noticias de su eficacia contra las comunicaciones del DAESH se han venido conociendo progresivamente. 

¿Contamos con “Gruñones” en nuestro Ejército del Aire?

La respuesta es sí. El Ejército del Aire dispone de medios destinados a obtener inteligencia del campo de batalla y perturbar las radiaciones del enemigo. Por razones militares, las informaciones sobre ellos no son muy detalladas. Como todo lo relacionado al ámbito castrense, se mantiene en un discreto segundo plano.

Sin embargo, se sabe que en su momento, los cazabombarderos Mirage F-1 del Ala 14 de la Base Aérea de Los Llanos, en Albacete, estaban dotados del pod SYREL. Tanto el avión como el pod eran de procedencia francesa. Ambos fueron de utilidad en la operación que llevó a recuperar la isla de Perejil en 2002. También se conoce que actualmente se está trabajando en mejorar el pod CORE para aumentar las capacidades de los F-18.

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