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El pobre nivel de ventas de vehículos en todo el mundo por los confinamientos derivados de la pandemia de coronavirus está golpeando (y muy fuerte) las finanzas de todas las compañías de la industria automotriz.

Este miércoles es el turno de analizar lo ocurrido con General Motors, que en su reporte contable del segundo trimestre de 2020 describe la situación como muy crítica.

Sólo hay un dato alentador en los números de GM y no tienen que ver un resultado positivo en su balance: los analistas de Wall Street esperaban una caída mayor.

Esto hizo que las acciones de la compañía estadounidense con sede en Detroit se no derrumbaran.

De acuerdo con el reporte financiero, las ventas de vehículos de GM en su segundo trimestre fiscal cayeron un 35 por ciento respecto del mismo periodo de 2019.

El resultado, en tanto, fue muy negativo: perdió alrededor de 800 millones de dólares en lo que se espera sean los peores tres meses del año para la industria automotriz, ya que la pandemia generó en ese lapso el pico de cierre de cierre de fábricas y golpeó letalmente a las ventas en todo el mundo. Sólo China se estaba recuperando luego de abril.

La pérdida de GM en estos meses contrasta con sus florecientes números de 2019. En el mismo periodo del año pasado, la compañía había obtenido 2.420 millones de dólares en ganancias.

Ahora, los ingresos cayeron hasta 16.780 millones, un retroceso de más del 53 por ciento si se compara con los más de 36.000 millones de dólares que había vendido durante idéntico período del año pasado. Las expectativas del mercado ascendían a 17.300 millones.

En todo caso, el vaso medio lleno en el balance de GM está en las expectativas de los analistas de mercado: en Wall Street temían que las acciones de la compañía perdieran 1,70 centavos de dólar por acción, mucho más de los 0,50 centavos que finalmente perdió.

Los resultados de GM se vieron afectados por dos razones:

  • Por un lado, por la mínima demanda de la industria debido a la pandemia.
  • Por otra parte, el cierre de las fronteras y la clausura de fábricas hizo que miles de insumos no llegaran a destino, impidiendo fabricar unidades en las plantas que estaban activas.

Todo esto había comenzado a verse en el primer trimestre de 2020, pero se profundizó en el segundo.

Uno de los datos más alarmantes es que la compañía gastó alrededor de 8 mil millones de dólares en efectivo durante el trimestre que terminó en junio. Esto está en línea con lo que esperaba gastar (entre 7 mil y 9 mil millones).

General Motors y los respiradores

La compañía de Detroit dedicó parte de tu tiempo en estos meses a un nuevo producto: respiradores artificiales para ayudar en el combate al coronavirus.

En una alianza con Ventec Life Systems, estuvo elaborando uno de los artefactos clave para sostener con vida a los pacientes más graves afectados por la enfermedad. 

Los aparatos fueron manufacturados en una planta que GM tiene en Indiana, en los Estados Unidos, y la idea original era hacer 30 mil unidades entre abril y agosto.

GM no estuvo sola en esta iniciativa, otros fabricantes de vehículos anunciaron la decisión de aliarse con especialistas del segmento médico para apoyar a los sistemas de salud de los distintos países.

Ford, por caso, estuvo trabajando con GE Healthcare. Tesla, de Elon Musk, también avanzó en una decisión similar.

Por segmento

Analizando los distintos segmentos comerciales de GM en el segundo trimestre de 2020 se puede ver que los ingresos relacionados con la energía cayeron un 11 por ciento (hasta los 4.160 millones de dólares).

Los ingresos relacionados con la energía renovable, en tanto, retrocedieron un 3 por ciento, algo por encima de las expectativas del mercado. 

Los ingresos derivados de la aviación fueron los más afectados: cayeron un 44 por ciento debido a la paralización de los vuelos y a las suspensiones de los pedidos de motores para aeronaves.

Los ingresos en las áreas médicas de GE cayeron, a su vez, un 21 por ciento.

En el análisis del reporte contable, GE dice que está trabajando “en un entorno de Covid-19 aún muy difícil” y que si bien es demasiado pronto para predecir cómo será la trayectoria de recuperación, en el segmento de negocio de la aviación comercial sigue esperando un “tiempo prolongado de niveles muy bajos”.

Hasta el martes, antes del informe, las acciones de GE habían retrocedido un 38 por ciento, en contraste con el DIA Jones Industrial Average, que perdió un 7,6 por ciento en el mismo periodo.

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