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Este lunes 1 de junio es histórico para Venezuela, ya que ha entrado en vigencia la venta de gasolina en 0,50 céntimos de dólar por litro en 200 estaciones de servicio del país o 5.000 bolívares soberanos (0,025 dólares) por litro a precio subsidiado. Esto ha presentado un alza significativa en comparación con los 6 bolívares que había costado la gasolina desde 2016 en el país petrolero, en donde ahora “es un sacrificio” poder surtir a los vehículos.

El presidente de Venezuela, considerado ilegítimo por más de 200 países del mundo, Nicolás Maduro, ha dado a conocer la medida el pasado fin de semana, cuando cuatro buques de gasolina habrían llegado al país desde Irán, su aliado político y compañero de sanciones estadounidenses. Originalmente se había planificado que se importarían cinco buques de gasolina, sin embargo, en su paso a Venezuela, el gobierno americano retuvo al último barco.

“La gasolina la estamos comprando y tenemos que pagarla”, ha dicho en cadena nacional el líder del Ejecutivo que ha pedido la “máxima comprensión”. Aunque ha anunciado que este precio se mantendrá aun cuando se vuelva a producir el combustible en el país.

Meses antes de este lunes el venezolano estaba acostumbrado a ver su gasolina como “gratuita”, ya que en la actualidad ni siquiera existe un billete en Venezuela con una denominación tan baja como para pagar tanquear un vehículo, ya que la moneda nacional tiene un costo de 200.000 bolívares a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela.

Ahora para obtener 120 litros de gasolina al mes al precio subsidiado se requiere además estar registrado en el Sistema Patria, una base de datos controlada por el Estado, que no es de fiar para la oposición a Maduro.

 

Gasolina importada para un país petrolero

Sin embargo, la crisis por la escasez de combustible en el país, que había empezado en algunas provincias desde el 2018 se empezó a hacer notoria en todo el territorio desde el pasado 16 de marzo, cuando Maduro decretó también el inicio de la cuarentena nacional.

En estos dos meses y medio había proliferado la venta de combustible en el mercado negro, en el cual un litro de gasolina costaba 1 o 2 dólares, dependiendo de la región. Para Táchira, que es un estado fronterizo con Colombia, ya la venta ilícita de combustible era un “viejo conocido”.

De hecho, aunque Maduro garantizó 100 días de combustible gratuito para el sector transporte, recordó que se tendría que iniciar en la venta de combustible a un precio real “para evitar que Colombia se robe nuestro petróleo”, ha dicho, haciendo referencia el tráfico de gasolina. Aunque de acuerdo con la ley venezolana, esta nueva “estrategia de distribución” también es ilegal.

De acuerdo al economista Luis Olivares, que concedió una entrevista a El País Financiero, la medida de los cinco buques de combustible importado daría, bajo la lógica chavista, una oportunidad al Estado para reparar las refinerías del país, de modo que se pudiera producir la gasolina nacional en un mes. Sin embargo, calificó a dicha promesa como improbable.

Venezuela es uno de los países con mayores reservas petroleras en todo el mundo. Olivares aseguró que tan solo para la venta de cuarentena, Venezuela tenía 3.000.000 de barriles listos para la venta.

Se piensa que el crudo de PDVSA es de los más económicos, ya que su última cotización ha sido de 9,68 dólares, su mínimo histórico en más de 20 años de gobernanza chavista.  Sin embargo, el recién estrenado ministro del petróleo, Tareck El Aissami no se ha puesto al día con el pueblo venezolano en la cotización de su petróleo desde hace más de tres semanas.

 

“Un sacrificio”

Por las redes sociales los venezolanos han reiterado que, lo que fue en algún momento gratuito para ellos, ahora es “un sacrificio”. De acuerdo a estudios de las universidades más importantes de Venezuela el 89% de la población vive en situación de pobreza, no pudiendo costear tres comidas completas al día.

Además del no poder costear la canasta alimentaria, ahora el no poder surtir la gasolina se ha sumado al suplicio. En Venezuela el salario mínimo mensual es de 500.000 bolívares soberanos, que es equivalente a 2,5 dólares, por lo cual, con todo su salario quien ganara salario mínimo solo podría adquirir 100 litros de gasolina subsidiada al mes y 5 litros de gasolina “a precio Premium” o “a precio de bodegón”, dos términos que se han visto empleados en la prensa venezolana.

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