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Entre los sectores que más perjuicio están teniendo por el impacto de la pandemia de coronavirus está el energético.

Una prueba de esto es la situación de ExxonMobil, la compañía de origen estadounidense que desde hace décadas forma parte de las grandes jugadoras del mundo del petróleo a nivel mundial

De acuerdo con una comunicación oficial ExxonMobil, por la afectación del Covid-19 en los mercados energéticos, ha decidido planificar una reducción gradual de su plantilla en sus filiales en Europa.

Según la compañía, el plan de recorte finalizará en 2021 e incluirá a 1.600 empleos, un 11 por ciento del total de trabajadores europeos.

En el texto, ExxonMobil habla de “reorganizaciones y cambios en el proceso de trabajo” con la idea de “mejorar la eficiencia y reducir los costos”.

La empresa dice que el programa ya estaba decidido desde antes del impacto del coronavirus, pero aclara que la pandemia afectó gravemente la demanda de sus productos y eso apresuró el proceso.

¿Se va ExxonMobil de Europa?

Nada indica eso.

La declaración de ExxonMobil dice que Europa continúa siendo un “mercado importante” y que la demostración más evidente es que ha seguido haciendo “importantes inversiones”.

Sin embargo, la compañía dice que es el momento para “mejorar la competitividad de costos” y de “garantizar que la empresa supere las actuales condiciones de mercado”.

Esas condiciones, según ExxonMobil, “no tienen precedentes en la historia de la empresa”.

En el segundo trimestre fiscal de este año, ExxonMobil registró una pérdida estimada de 1,1 mil millones de dólares.

En el informe contable, firmado por Darren Woods, presidente y director ejecutivo de ExxonMobil, la firma consignó que la pandemia mundial y las condiciones de sobreoferta “impactaron significativamente” en los resultados financieros. 

Todo fue negativo: precios, márgenes y volúmenes de ventas.

Los ingresos de Exxon entre los meses de abril y de junio cayeron un 51,5 por ciento fundamentalmente por la inédita baja del precio del petróleo.

Ante esta circunstancias, nada alentadoras en la coyuntura, la empresa con sede en Texas decidió acelerar la reducción del gasto.

La compañía dice que los recortes de empleos ocurrirán desde ahora, pero no se completarán hasta finales de 2021. 

Por otra parte, no ha dado detalles respecto de los países de la Unión Europea que se verán afectados por las desvinculaciones.

Por la fuerte disminución de la demanda de crudo causada por la pandemia de coronavirus, así como el incipiente cambio hacia la llamada “energía verde”, ExxonMobil ha visto caer el valor de sus acciones en Wall Street en más de la mitad este año.

Un dato desalentador para la firma texana: a fines de septiembre de 2020, la compañía fue superada en capitalización de mercado por NextEra Energy, una empresa de energía de la era verde que posee dos empresas eléctricas de Florida. 

Si bien el avance no permaneció por más de unas pocas horas, es una muestra de lo que está sucediendo con el valor de las energéticas mundiales.

ExxonMobil emplea a 75.000 trabajadores en todo el mundo, de los cuales 14.000 están en Europa.

Pero los problemas no afectan sólo a ExxonMobil, el grupo angloholandés Royal Dutch Shell también está en crisis.

La semana pasada, Shell anunció que eliminará 9.000 puestos de trabajo en todo el mundo, número que representa más del 10 por ciento de su fuerza laboral.

Shell

El objetivo es llegar a 2022 con una reducción de costos que la empresa califica como “significativos”.

La firma planea reenfocar su negocio de refinación con el cierre de varias plantas.

Otro jugador de la industria energética, BP, anunció el despido de 10 mil personas, el 15 por ciento de su personal.

Y hay más: el grupo de servicios petroleros Schlumberger tuvo unos resultados trimestrales para el olvido en el segundo semestre de 2020. Al mismo tiempo que los dio a conocer, en agosto pasado, detalló desvinculaciones que afectarán a 21 mil empleados, una cuarta parte de su personal.

Así, entre ExxonMobil, Shell, BP y Schlumberger se sumarán más de 41 mil personas que perderán sus trabajos en el mercado energético global.

Para entender las razones de esta realidad basta con conocer que las ventas en el negocio del petróleo retrocedieron a 4,5 millones de barriles por día, desde de los casi 6,8 millones que se registraban en 2019.

El precio de las acciones energéticas

La pregunta en boca de los inversores ahora es: ¿cuál es el pronóstico del precio de las acciones de Shell o de ExxonMobil para los próximos años? ¿Es ahora el momento adecuado para comprar antes de una recuperación en el mercado, o seguirán cayendo?

Lo cierto es que es muy difícil responder esa pregunta.

Hay que recordar que el 2020 ha sido un año especialmente volátil para el mercado del petróleo, con sobreproducción y una guerra de precios sin precedentes cercanos entre Arabia Saudita y Rusia.

Reuniones OPEP invertir petróleo

Luego llegó la fuerte caída de la demanda durante el apogeo de los confinamientos decididos por los gobiernos para frenar la propagación del Covid-19.

Así fue que el precio de referencia del petróleo de Estados Unidos, el WTI, en abril se volvió negativo por primera vez en su historia, lo que afectó a todas las empresas de la cadena de suministro completa.

El precio del WTI cayó de 74 dólares por barril hace un año a -37 dólares (sí, en negativo) el 20 de abril. La tendencia se ha estabilizado en el rango de los 30-42 dólares por barril desde mayo hasta octubre.

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