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Evergrande Group sufrió una caída del 11,61% al cierre de este viernes 24 de septiembre. La inmobiliaria china tenía hasta la medianoche del jueves 23 para pagar sus bonos, los cuales suman 83,5 millones de dólares. Sin embargo, la compañía no dio noticias al respecto. Tan solo anunció que sí podría asumir otro pago de intereses que tenía, por el equivalente a 36 millones de dólares. 

Por su parte, los bonistas de Evergrande divulgaron que no recibieron su respectivo pago. Afortunadamente, la compañía cuenta con un período de gracia de 30 días antes de que se anuncie oficialmente el impago. No obstante, su situación en la bolsa de Hong Kong es frágil.

El valor de Evergrande descendió hasta los 2,36 dólares hongkoneses, luego de que el jueves llegase a los 2,67. Hasta ahora, el mínimo de las acciones de la empresa ha sido de 2,30 dólares hongkoneses. De igual modo, las acciones de Evergrande New Energy Vehicle Group, su subsidiaria de coches eléctricos, cayeron un 23%.

Por otro lado, el hongkonés Chinese Estates Holding, su segundo mayor inversor, informó que dejará el 6,5% que controlaba en la inmobiliaria. También los clientes decidieron tomar distancia de Evergrande. La empresa estima que septiembre cerrará con un fuerte descenso en las ventas, tal como pasó en agosto, cuando disminuyeron un 26%.

La inmobiliaria china tiene obligaciones acumuladas de más de 300.000 millones de dólares. También debe asumir la próxima semana otro pago de intereses, calculado en 46 millones de dólares. Asimismo, debe abonar 721 millones de dólares entre octubre y diciembre y pagar 436 millones de yuanes en bonos nacionales.

Evergrande amenaza la economía china

El gobierno chino no ha dado mayor información sobre el caso de Evergrande. No obstante, sí está aplicando estrategias en caso de que la caída de la inmobiliaria afecte a los mercados. El Banco Popular de China inyectó cerca de 460.000 millones de yuanes de efectivo a corto plazo en el sistema bancario.

Igualmente, los expertos sugieren que las autoridades van a intervenir para evitar que los proveedores y compradores de vivienda nacionales resulten perjudicados en exceso. En consecuencia, los bonistas extranjeros serán los primeros en salir perjudicados. 

Si Pekín decide abandonar a Evergrande a su suerte, pondría en peligro más de 1.300 desarrollos inmobiliarios en 280 ciudades de China. La quiebra también afectaría los 200.000 empleados directos y a los más de 3,8 millones de puestos de trabajo indirectos que crea anualmente.

Efecto dominó

China no es el único mercado en riesgo ante los problemas financieros de Evergrande. La caída del grupo inmobiliario podría desatar una crisis similar a la de 2008, cuando el banco de inversiones Lehman Brothers colapsó. 

En caso de que pase, la economía Latinoamericana sería una de las principales afectadas. Chile, Perú y Brasil, cuyas economías dependen de las exportaciones de minerales a China, podrían verse seriamente afectados. 

De hecho, el gigante asiático es el principal comprador de hierro brasileño. Asimismo, Venezuela y Colombia, las cuales dependen de las exportaciones petroleras a Pekín, también sufrirían las consecuencias del colapso de Evergrande.

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