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El llamado “impuesto a Google” o la “tasa Google” entra en una nebulosa luego de que los Estados Unidos decidiera retirarse de las negociaciones que estaba llevando adelante con los países de la Unión Europea.

La idea era consensuar los términos para una imposición global.

La decisión de Donald Trump golpea los intentos de forjar un acuerdo sobre los impuestos a las empresas multinacionales de tecnología.

A la vez, genera incertidumbre respecto de cómo avanzarán los proyectos de forma individual, ya que Estados Unidos, al salir de la mesa de conversaciones, advirtió que podría tomar represalias si los países de la Unión Europa presionan a las IT con sus propios impuestos.

Hay que recordar que la mayoría de las tecnológicas tienen base central en los Estados Unidos.

En una carta a cuatro ministros de finanzas europeos publicada por el Financial Times, el secretario del Tesoro del país de Donald Trump, Steven Mnuchin, advirtió que las discusiones habían llegado a un “punto muerto”.

Allí también les dijo que Estados Unidos “no pudo” llegar a un acuerdo con el que estuviera conforme, incluso de manera provisional, sobre los cambios a las leyes que imponen tasas globales uniformes y que esto afectaría a las principales compañías digitales estadounidenses.

La salida de Estados Unidos suma problemas a Europa

La ruptura tira por la borda las discusiones internacionales que fueron auspiciadas por la OCDE y que buscaban lograr un enfoque más equitativo para gravar a las empresas multinacionales.

El mayor problema es que los países europeos no quieren demorar las decisiones ya que están desesperados por aumentar sus ingresos después de la devastación en las finanzas públicas que está causando la pandemia de Covid-19.

Al salir, Estados Unidos dijo que podría imponer aranceles a las naciones europeas si avanzan en cobrar impuestos a las compañías digitales, lo que adelanta un segundo semestre de tensiones internacionales.

Donald Trump presidente de Estados Unidos
Donald Trump.

Francia, España, el Reino Unido e Italia han sido los países que más han estado bregando por sumar impuestos a empresas como Apple, Facebook y Google, argumentando que estas compañías estadounidenses se benefician enormemente del mercado europeo, pero hacen contribuciones mínimas a las arcas públicas.

Según Mnuchin, las capitales de Europa estaban intentando “apresurar las negociaciones” cuando hay “asuntos mucho más importantes”.

“Este es un momento en que los gobiernos de todo el mundo deberían centrar su atención en tratar los problemas económicos derivados de Covid-19, no en esto”, apuntó.

En una carta enviada a Rishi Sunak, máximo representante de Hacienda del Reino Unido, el ministro de economía francés Bruno Le Maire y los ministros de finanzas de Italia y España, el secretario del Tesoro les solicitó la suspensión de las conversaciones y reiteró las amenazas de tomar represalias si los países continuaban en el intento de implementar sus propios impuestos digitales.

“Estados Unidos se opone a los impuestos a los servicios digitales y a medidas unilaterales similares”, escribió Mnuchin. “Como hemos dicho en repetidas ocasiones, si los países eligen recaudar o adoptar esos impuestos, Estados Unidos responderá con otras medidas”.

Estados Unidos quiere reanudar las conversaciones a fin de 2020, cuando la pandemia haya bajado su intensidad. Europa, por el contrario, no está de acuerdo.

Coronavirus UK

La propuesta que estaba avanzando era la de permitir a algunos países europeos cobrar algunos impuestos sobre las ganancias de estas compañías ventas en sus jurisdicciones.

Otro punto importante era el de instaurar una tasa impositiva corporativa global mínima para evitar que los países redujeran sus impuestos con la idea de tentar a las empresas a trasladar sus sede a sus jurisdicciones.

En este sentido, Mnuchin dijo que en este segundo punto las discusiones estaban encaminadas y que las partes estaban “mucho más cerca de un acuerdo”.

Según Estados Unidos, se podría acordar un impuesto mínimo global este año.

Sin embargo, según el Financial Times, no es posible un acuerdo si no están incluidos ambos pilares de la discusión.

Conocida la salida de Estados Unidos de la discusión, La Unión Europea dijo que seguirá adelante con su “tasa Google” sobre los impuestos a las empresas digitales, pese a la amenaza de Trump de represalias.

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