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La caída sin precedentes del -11% del PIB en 2020, convirtió a España en la economía desarrollada de la OCDE que más se hundió el año pasado. Así lo asegura la actualización de marzo del informe ‘Perspectiva Económica’, publicada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Según los datos del organismo supranacional, la caída de la economía de España superó a la del resto de países de la OCDE, y se situó muy por encima de la media de la Zona Euro (-6,8%), del G20 (-3,2%) y de la media mundial (-3,4%).

De hecho, España, junto con Argentina (-10,5%) son las dos únicas economías desarrolladas del mundo que perdieron más de un 10% de su Producto Interior Bruto. La afectación fue también considerable en algunas grandes potencias europeas, como el Reino Unido (-9,9%), Italia (-8,9%) y Francia (-8,2%).

De hecho, según los cálculos de la OCDE, tan solo dos economías desarrolladas consiguieron cerrar 2020 con crecimiento: China (+2,3%) y Turquía (+1,8%). La caída generalizada de la economía debido al impacto de la Covid-19 afectó también a Estados Unidos (-3,5%), Rusia (-3,6%), Alemania (-5,3%) y Canadá (-5,4%), pero con cifras muy menores a las de España.

Los datos catastróficos de la economía española reflejan la mayor crisis del PIB del país desde la Guerra Civil Española, en 1936. Una caída que se produce en un contexto histórico de decrecimiento de la economía española, que según la OCDE se podría revertiría en 2021 y 2022 con crecimientos que permitirán recuperar el terreno perdido en la economía mundial durante el año pasado.

La economía de España podría crecer un 5,7% en 2021, según las previsiones de la OCDE

La buena noticia del informe ‘Perspectiva Económica’ de la OCDE es que el contexto de recesión no se repetiría en 2021. Y, de hecho, la actualización muestra una mejora de la mayoría de las economías mundiales respecto a las previsiones realizadas a finales del 2020. Así, según las previsiones de la OCDE, la economía española podría crecer un 5,7% en 2021. El porcentaje de crecimiento es siete décimas superior a la pronosticada por el organismo en el mes de diciembre.

De hecho, España sería la segunda economía de Europa que más crecería, por encima de la media de la Unión Europea (3,9%) y de las grandes potencias del continente. De hecho, las previsiones del organismo solo sitúan a Francia con un mayor crecimiento que España (+5,9%). La OCDE también pronostica fuertes crecimientos para Reino Unido (+5,1%) e Italia (+4,1%). Por el contrario, el crecimiento sería más tímido en Alemania (+3%), debido a que la afectación vivida en 2020 en el país germano también ha sido inferior.

Fuera de la Unión Europea, la OCDE pronostica crecimientos muy acentuados en Asia. La India sería el país desarrollado que más crecería en 2021, y lo haría con un incremento del 12,6% de su PIB. Con este crecimiento, India prácticamente doblaría el porcentaje del PIB perdido durante el 2020. La segunda potencia que más crecería sería la China. Tras un 2020 con un crecimiento testimonial, el gigante asiático volvería a conseguir en 2021 su ritmo de crecimiento económico previo a la pandemia, con un incremento del 7,8% de su PIB. Por otro lado, Estados Unidos también contaría con un incremento superior a la media europea y mundial, con un aumento del 6,5% de su PIB.

Las vacunas, el mejor antídoto contra el desempleo

El informe de la OCDE también analiza las variables económicas y sociales que se están produciendo en los países desarrollados y su impacto en el mercado laboral. En este sentido, el informe asegura que la mejor política económica que pueden hacer los gobiernos hoy en día es acelerar la producción y el despliegue de las vacunas “para que nuestras economías y el empleo vuelvan a crecer”.

Según el informe, las perspectivas macroeconómicas a nivel mundial han mejorado en los últimos tres meses. Una mejora que se produce por el repunte del comercio y la producción industrial y por la fabricación de vacunas. Así, el PIB mundial crecería un 5,6% en 2021, lo que supone un punto más de lo previsto en el mes de diciembre de 2020. De hecho, el informe vaticina que a mediados de 2021 la producción mundial habrá alcanzado “niveles previos a la pandemia”. Sin embargo, la OCDE relega el crecimiento a la carrera entre las vacunas y las nuevas variantes del virus.

Por otro lado, el informe constata que el “despliegue mundial de vacunas sigue siendo desigual” entre los países, con Israel, Reino Unido y Estados Unidos en cabeza. Mientras que muchos países en vías de desarrollo no cuentan con la capacidad de adquirir vacunas para su población.  La OCDE considera que el incremento del plan de vacunación debe acelerarse para incentivar el consumo y la confianza empresarial.

La OCDE apuesta por ayudas directas a las personas más afectadas económicamente

Pero acelerar el plan de vacunación no es la única recomendación que realiza la OCDE a los países de todo el mundo, sino que también recomienda establecer mecanismos de rastreo de la incidencia del virus, invertir en sectores económicos claves y aprobar ayudas directas para las personas más vulnerables.

Así, la OCDE considera imprescindible aprobar paquetes de estímulo económico, como el Plan de recuperación de la Unión Europea y avanzar en la digitalización de las empresas. “Priorizar las subvenciones y el apoyo mediante capital en detrimento de la deuda” para dar oxígeno a las pymes, es otra de las recomendaciones del organismo internacional. De hecho, la OCDE aboga por un mayor nivel de deuda pública para dinamizar la economía, con ayudas a empresas y con inversiones en infraestructuras “sostenibles y digitales”.

Finalmente, la OCDE también hace un llamamiento a los gobiernos para aprobar planes de rescate social a las personas más afectadas por la pandemia. Entre las propuestas, realizadas, destacan las ayudas directas y los planes de formación y de acceso al mercado laboral de los jóvenes y las personas con poca cualificación profesional.

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