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Es el peor junio en 12 años para el empleo español. En el sexto mes de un año atípico, marcado por el coronavirus, el mercado laboral contabilizó 5.107 parados más, el primer incremento en el paro desde el 2008 para este mes. La ocupación a su vez creció con 68.208 personas, que es el menos aumento desde 2015.

Tras la parálisis económica sufrida por la implementación obligatoria de medidas sanitarias, 3,862.883 personas quedaron desempleadas y 18.484.270 quedaron dependiendo de la Seguridad Social. Sin embargo, otros 1,2 millones de personas salieron del ERTE y han vuelto a trabajar.

Y es que el número de desempleados ha disminuido, sobre todo, en el sector servicios (27.319) de la construcción (15.927) y la industria (7.770) en este mes que suele ser típicamente bueno.

Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, ha explicado que este incremento de paro continúa la tendencia a la moderación que comenzó en mayo, tras marzo y abril cuando se disparó, y lo ha atribuido al incremento en 30.781 personas que nunca antes habían trabajado.

Pérez Rey ha dicho que la mitad de los nuevos desempleados que no habían trabajado con anterioridad se han inscrito en la Comunidad Valenciana para optar a un empleo público como “auxiliar planes de contingencia en playas COVID-19”.

“A diferencia a lo ocurrido en crisis anteriores, el Gobierno ha logrado contener el empleo”, ha dicho el secretario.

Aunque se prevé que la tasa de paro se situará en el 19% en 2020, lejos del 27 % que llegó a alcanzar en 2013.

La patronal de las agencias de colocación Asempleo ha explicado que el requisito de estar dado de alta para poder percibir el ingreso mínimo vital “podría haber incentivado a muchas personas a pasar de la inactividad al desempleo”.

 

Campañas cierra, campañas abren

Durante junio la afiliación media ha evolucionado a un ritmo más moderado que el registrado en mayo tras dos meses de desplome por la pandemia. El último día se han hecho más de 161.000 bajas, por lo cual el mes ha cerrado con una pérdida de 99.906 personas ocupadas con respecto a mayo.

El secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, ha explicado que este dato “es malo porque refleja un comportamiento perverso del mercado de trabajo, la temporalidad”.

Así mismo ha agregado que en su mayoría se circunscribe a los contratos eventuales del sector de la educación que se reanudarán al final del verano.

Su expectativa es que en un par de meses el mercado de trabajo habrá recuperado el nivel de ocupación “previo a la crisis”. Con la evolución de la campaña de contratación hotelera a partir de la apertura de fronteras espera una “fuerte salida de trabajadores de los ERTE a la actividad”.

Desde el 30 de abril han salido de la situación de ERTE 1,56 millones de trabajadores, la mayoría en junio. Aún 1,8 millones de personas continúan con sus contratos suspendidos total o parcialmente.

La mejora del empleo en junio ha sido consecuencia de las mejoras en los sectores de construcción, comercio, actividades administrativas y servicios auxiliares, hostelería e industria manufacturera. Por otro lado, a esta fecha ha habido recortes en el sector escolar y el agrario.

En lugar de hacer contrataciones nuevas, los sectores están acudiendo a las personas suspendidas que se encuentran en ERTE.

En junio registraron 1.159.602 contratos laborales, 308.985 contratos más que en mayo, de los que menos de uno de cada diez fueron indefinidos (114.393).

Respecto a hace un año, el empleo ha disminuido en 893.360 personas, en tanto que el paro ha aumentado en 847.197.

 

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