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La directiva de Credit Suisse Group AG, el segundo banco más grande de Suiza, planea reemplazar a la directora de riesgos, Lara Warner, después de que la compañía sufriera pérdidas por varios miles de millones de dólares como consecuencia de una sucesión de errores cometidos.

Fuentes conocedoras del caso dijeron que, a raíz de esto, se espera que el banco ofrezca una explicación a los inversionistas sobre el delicado asunto. Principalmente, cómo impactará la quiebra del fondo de inversión Archegos Capital Management a Credit Suisse y que consecuencias tendrán las pérdidas para Warner y los demás altos ejecutivos.

Sin embargo, se cree que a pesar de las pérdidas el director ejecutivo de Credit Suisse Thomas Gottstein se mantenga en el cargo. Pero no se sabe la suerte de Brian Chin, director ejecutivo de mercados globales del banco, cuyo desempeño está bajo escrutinio actualmente.

El banco hasta ahora ha preferido no hacer comentarios sobre el tema. Gottstein ingresó Credit Suisse en febrero de 2020 en sustitución de Tidjane Thiam, después del escándalo de espionaje en el que se vio envuelta la institución financiera.

¿Qué pasa con la gestión de riesgos del banco?

El CEO de Credit Suisse había prometido el año pasado que 2021 sería un año limpio de problemas para el banco. Pero esto no sucedió. Gottstein heredó todos los problemas dejados por su predecesor el año pasado.

Por el contrario, la compañía no podía haber tenido un comienzo de año peor con los errores de supervisión detectados y el colapso de las empresas con las que el banco mantenía una estrecha relación de negocios: Greensill Capital y Archegos. 

Tales problemas han llevado a los analistas a preguntarse si en realidad el problema de la gestión de riesgos del banco no es de naturaleza sistémico, y si los inversores deberán otra vez sufrir nuevas pérdidas como resultado.

Últimamente Credit Suisse ha estado en las noticias y no precisamente por sus éxitos. A principios de año, Credit Suisse anunció el rompimiento de relaciones con varios clientes venezolanos multimillonarios relacionados con el gobierno de Nicolás Maduro.

El riesgo para el banco no era solo seguir haciendo negocios con personas políticamente expuestas a sanciones de los Estados Unidos. El regulador suizo Finma pidió al banco que junto con UBS (el más grande del país) describiera la forma como opera en América Latina.

Es un secreto a voces que las inmensas fortunas amasadas por los boliburgueses venezolanos proviene del saqueo al erario desde hace dos décadas cuando Hugo Chávez tomó el poder. Desde entonces, el tráfico de drogas, oro, diamantes, coltán y otros minerales, ha servido de colchón financiero del régimen socialista.

El narcotráfico y la extracción ilegal de minerales en el llamado Arco Minero venezolano, se sostienen con la ayuda de la guerrilla colombiana (disidencias de las Farc y el Eln). En Credit Suisse los multimillonarios venezolanos mantenían depósitos estimados en unos 2 mil millones de dólares.

Un importante banco con el peor desempeño del mundo

La reputación de Credit Suisse actualmente está muy deteriorada. La acción del banco se considera una de las de peor desempeño en el mundo. Su sólido comienzo como banca de inversión, se vio oscurecido por la exposición del prestamista al colapso de Greensill y Archegos.

El préstamo garantizado por 140 millones de dólares otorgado a la compañía británica de servicios financieros Greensill está en mora. Aunque recientemente los administradores reembolsaron unos 50 millones de dólares.

Pero, varios fondos de inversión que capitalizaron cerca de USD 10 mil millones manejados por Credit Suisse con Greensill, ahora se están disolviendo.

Luego vino el colapso de Archegos de Bill Hwang, cuyas pérdidas por transacciones apalancadas y opacas podrían ser de varios miles de millones. Analistas de JPMorgan estiman que el impacto bancario total por las operaciones de Archegos, podría ascender a unos USD 10 mil millones también.

Aumento del escrutinio sobre la administración

Lara Warner.

Ambas crisis estallaron en marzo y en las dos Lara Warner figura como la principal responsable. Desde luego, el escrutinio sobre la jefa de control de riesgos de Credit Suisse y los demás directivos, luego de la estela de errores cometidos, va en aumento y no se limita a estos dos casos.

Por ello también el escrutinio sobre la administración es mayor. Las fallas también tienen que ver con la exposición al fraude de Luckin Coffee Inc. y la errada participación en York Capital Management por USD 450 millones. Esta acumulación de errores ha dañado la reputación del prestamista de forma alarmante.

Así mismo, el programa de recompra de acciones por un valor de 1.500 millones de francos suizos (USD 1.6 mil millones) de Credit Suisse podría paralizarse de nuevo. El programa fue pausado por primera vez cuando comenzó la pandemia de coronavirus en febrero del año pasado.

Las pérdidas continuas del banco podrían estar presionando por una distribución de dividendos entre los inversores. Estas preocupaciones por la gestión de riesgos de Credit Suisse hicieron que S&P Global Ratings rebajara su perspectiva para la empresa financiera a negativa desde la categoría estable.

JPMorgan ha dicho también que si el impacto sobre las ganancias del banco es superior a los USD 5 mil millones, esto comenzará a presionar su posición de capital.

Más controles del regulador suizo

El regulador suizo intervino y aumentó los requisitos del banco en relación con su colchón del Pilar 2, luego de que Credit Suisse advirtió sobre posibles pérdidas derivadas de la liquidación de los fondos financieros de la cadena de suministro.

Al reorganizar su equipo el año pasado, el CEO del banco suizo, Thomas Gottstein colocó a Warner en la jefatura de la gestión de riesgo y cumplimiento. Lana Warner se convirtió así en la ejecutiva más senior del banco reforzando su posición en el cargo.

El antiguo CEO del banco, Tidjane Thiam le confió a Lana en 2019 resolver los problemas heredados. Con casi dos décadas dentro del banco comenzando como analista de renta variable en 2002, ella fue escalando posiciones.

En 2010 ascendió al cargo de directora de finanzas y directora de operaciones de la unidad de banca de inversión. Otro que salió victorioso con la reorganización ejecutada por Gottstein a mediados del año pasado fue Brian Chin, cuando se le encomendó la misión de tomar el control del banco de inversión, tras la fusión de las dos unidades.

El segundo banco más grande de Suiza no solo está bajo el escrutinio del regulador, sino de los inversionistas y los clientes. ¿Rodarán cabezas? Parece apenas lógico.

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