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El PIB de la eurozona cayó un 0,3% en el primer trimestre de 2021, tres décimas menos de lo proyectado en mayo. Según datos de Eurostat, la economía de la zona euro entró en recesión los tres primeros meses del año. Una recesión provocada por los seis meses consecutivos con restricciones en movilidad y actividad económica provocada por la Covid-19.  Después de un aumento del 12,6% en el tercer trimestre de 2020, el PIB de la eurozona cayó un 0,6% en los tres últimos meses del 2020. En el conjunto de la Unión Europea, el descenso del PIB ha sido del 0,1% en el primer trimestre de 2021.

En cuanto al empleo, cayó un 0,3% en el primer trimestre de 2021 en la eurozona y un 0,1% en el conjunto de la Unión Europea. El descenso viene después de un crecimiento del empleo del 0,4%, tanto en la zona euro como en el conjunto de la Unión Europea.

Por países, Irlanda y Croacia son los que registran un mayor aumento del PIB en los tres primeros meses de 2021 con un incremento del 7,8% y del 5,8% respectivamente. Por el contrario, Portugal y Eslovaquia son los estados donde más cayó el PIB con un descenso del 3,3% y del 2% respectivamente. En el caso de España, la caída del PIB en el primer trimestre del año fue del 0,5%, algo superior a la media de la eurozona.

En cuanto al empleo, Hungría y España son los que registran un mayor aumento en los tres primeros meses del 2021, con un incremento del 1,1% y el 1% respectivamente. En cambio, Letonia y Grecia tienen las caídas del empleo más importantes con un 3,9% y un 1,7% respectivamente.

La Comisión Europea confía en crecer 8 puntos en los próximos dos años

Los datos del primer trimestre del 2021, a pesar de ser malos, no varían las estimaciones de la Comisión Europea en relación con el crecimiento previsto para los próximos dos años. En concreto, el ejecutivo comunitario prevé que el PIB de la Eurozona crezca un 4% en 2021. La cifra no sería suficiente para recortar la caída del -6,8% sufrida en 2020. Pero el PIB de la zona euro sí se podría recuperar plenamente en 2022. En concreto, las estimaciones comunitarias prevén que la economía de Europa crezca un 4,1% en 2022. Sumando los dos periodos, la Eurozona podría crecer 8,1 puntos en los próximos 24 meses. Una cifra superior a la economía perdida durante el peor año de la pandemia.

Los datos previstos para la Eurozona son moderadamente inferiores a los de otras grandes potencias mundiales, como Estados Unidos o China. Según las previsiones del Departamento de Análisis de Bankinter, las economías que más crecerían en 2021 serían India y China. India lo haría un 11%, tras haber perdido 7 puntos de su PIB el año pasado. En el caso de China, Bankinter prevé un crecimiento del 7,8% para la economía asiática. De este modo, y tras conseguir ya crecer un tímido 2,3% en 2020, China volvería a los niveles de crecimiento previos a la pandemia, e incluso los podría superar.

En referencia a las economías occidentales, destaca el crecimiento de la economía de Estados Unidos, que según las estimaciones podría crecer un 7% en 2021 y un 4,4% en 2022. Bankinter también prevé un fuerte crecimiento en Turquía (+5,8%) y el Reino Unido (+5%). Por el contrario, países como Brasil y Rusia crecerían por debajo del 4%.

El BCE decidirá sobre el ritmo de compras semanales de deuda por la pandemia

Y a pesar de la buena evolución económica, el endeudamiento público de las administraciones europeas sigue siendo un elemento que preocupa a los principales organismos internacionales. En este sentido, el Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado que decidirá mañana sobre el ritmo de compras de deuda de la zona euro durante el tercer trimestre del año. La subida de la inflación y la rentabilidad de la deuda soberana en el segundo trimestre del año hace prever que el BCE relaje mínimamente el ritmo de compras semanales de deuda pública. Durante los dos primeros trimestres del año, el BCE ha adquirido bonos a un ritmo muy elevado para evitar un incremento de los tipos de interés generado por la influencia de la economía de EEUU.

El incremento de la inflación en Europa durante los cinco primeros meses del año, que ha llegado a ser del 2%, no parece que haga cambiar de política al BCE. De este modo, el supervisor comunitario descarta, por ahora, cambios importantes en la política monetaria de la zona euro.

Por otro lado, cabe tener en cuenta que la Comisión Europea empezará a emitir deuda por primera vez en la historia para financiar el fondo de recuperación europeo. En el mes de mayo, el BCE compró deuda pública por valor de 80.700 millones de euros. El BCE pronosticó en marzo que la economía de la zona del euro crecerá este año un 4 %; en 2022 un 4,1 %, y en 2023 un 2,1 %, con una inflación del 1,5 %, del 1,2 % y del 1,4 %, respectivamente. En todo caso, los analistas apuestan por qué el BCE refuerce su mensaje de acomodación monetaria durante los próximos trimestres a pesar de los buenos indicadores macroeconómicos.

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