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El nuevo sistema de peajes que baraja el Gobierno de España para implantar los próximos años supondrá una recaudación extra de las arcas públicas del país, que podría superar los 3.000 millones de euros. Este incremento de la recaudación podría hacer duplicar el presupuesto actual del Ministerio de Transportes, dotado con algo más de 2.300 millones de euros.

El ejecutivo de Pedro Sánchez trabaja con el plan de implementar el mecanismo de pago de las autovías y autopistas de España a partir del 2024. La medida se tomaría en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que ha presentado el ejecutivo español a la Comisión Europea. Y, de hecho, el cambio de la financiación de la red estatal de alta capacidad (autopistas y autovías) es una de las recomendaciones que ha realizado Europa al Estado español.

La medida se toma por dos motivos concretos: por un lado, para poder conservar mejor la red de carreteras del estado, y por otra para igualar la competencia entre los distintos medios de transporte, como el aéreo y el ferroviario. A pesar de que todavía no se conocen los detalles de la aplicación del pago por las autovías y autopistas de España, el compromiso del gobierno con Bruselas pasa por ejecutar el cobro a partir del 2024.

Lo que está todavía por ver es si el gobierno de coalición será capaz de conseguir el consenso necesario en el Congreso para tirar hacia adelante la propuesta. Y una de las medidas para asegurar el apoyo parlamentario necesario pasaría por aplicar un copago menos exigente que en otros países. En este sentido, el Gobierno ha lanzado la propuesta de pago de un céntimo por kilómetro. Una cifra inferior a la media de otros países europeos, situada en los 12 céntimos por kilómetro.

Una medida que repartiría el coste de las autopistas en todo el territorio

La medida prevista por el Gobierno de España llega en el momento en que finalizan las concesiones en muchas autopistas de pago del país, principalmente en Catalunya. De hecho, en 2018 el gobierno anunció la liberalización de las autopistas al no renovar las concesiones en distintas vías, como la AP-1 (la autopista del norte), la AP-7 (la autopista del mediterráneo) y la AP-2 (de Zaragoza a El Vendrell).

Hasta la fecha, España contaba con hasta 15 autopistas con peaje en todo el territorio. La mayoría de ellas situadas en la cordillera norte del país, afectando al País Vasco, Navarra y Catalunya. La más larga de ellas es la AP7, que une la frontera francesa con Málaga. Con más de 700 kilómetros de extensión, la también conocida como autopista del mediterráneo dejará de tener peaje este 2021.

Sin embargo, el debate que se genera ahora en el si del gobierno español es cómo amortiguar la pérdida de ingresos que supone liberalizar las autopistas y de qué modo sostener la financiación del Ministerio de Transporte y la conservación de las carreteras.

El gobierno propone bonificaciones en los peajes a transportistas y usuarios frecuentes

Sin embargo, la noticia del nuevo sistema de peajes planteado por el gobierno no ha gustado a los transportistas. El hecho de aplicar peajes en prácticamente todas las autovías del país deja sin opción a los transportistas de transitar por carreteras sin peaje. Ante el anuncio del ejecutivo español, el Comité Nacional de Transporte por Carretera reaccionó negativamente y avisando de movilizaciones del sector si no se toman medidas concretas para los transportistas. De hecho, hace pocos meses el Ministerio de Transporte ya se comprometió con el Comité de no aplicar ninguna Euroviñeta a los transportistas profesionales sin el consenso del sector. Por eso, el anuncio del nuevo sistema de peajes ha caído como una jarra de aguar fría entre los transportistas.

Ante la reacción del Comité Nacional de Transporte por Carretera, el gobierno salió rápido a aclarar que la medida de peajes irá acompañada de bonificaciones para los transportistas y los usuarios frecuentes. “El planteamiento de nuestro país no puede ser el de bajar impuestos y no asumir modelos de gestión de infraestructuras que sí tienen nuestros países vecinos”, aseguró ayer la vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. En todo caso, el Gobierno planea una implementación a tres años vista y con la posibilidad de llegar a acuerdos a los sectores económicos más afectados por la medida.

El precio propuesto por el Gobierno es inferior al de la mayoría de los peajes vigentes hasta la fecha

La propuesta del gobierno de aplicar un precio de un céntimo por kilómetro de peaje en las autovías y autopistas del Estado supondría un ahorro respecto a los peajes vigentes a fecha de hoy. Actualmente, las autopistas de peaje del Estado cuentan con precios variables. El más caro es del de la AP-68, que une Zaragoza con Bilbao, con un coste de 10 céntimos por kilómetro y la AP-2, que une Zaragoza y Barcelona, con un coste medio de 14 céntimos por kilómetro. Estas dos autopistas se verían beneficiadas del nuevo precio instaurado por el Gobierno. También cuenta con un precio muy superior a la propuesta del gobierno la AP-7 entre Barcelona y la frontera francesa, con un coste de 11 céntimos por kilómetro.

De hecho, prácticamente todas las autopistas de peaje vigentes hasta hoy en España cuentan con precios hasta 10 veces superior al propuesto por el Gobierno. Sin embargo, esta caída de los precios en las autopistas del norte se vería compensada por nuevos impuestos en el resto de autovías del Estado.

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