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Nuestra Historia no deja de sorprendernos. En el momento en que nos hallamos a quienes se extasían con las aventuras navales interpretadas en la enorme pantalla por Russell Crowe, en su papel del capitán Aubrey, mando de la fragata británica ‘Surprise’, nos hallamos con un exquisito libro que nos ha ocasionado un impacto considerablemente mayor.
Merced a la apabullante documentación en la que se ha basado y a la claridad de su relato, su autor, Agustín Pacheco, presenta una Armada de España en sus mejores tiempos, dotada de navíos cuyas peculiaridades edificantes eran copiadas por nuestros contrincantes por ser mejores a las de los suyos, y con unos mandos y dotaciones valientes, atrevidas, vencedoras de oponentes más abundantes y fuertes.

No es mal regalo este libro por el hecho de que espanta los espectros del fatalismo histórico que se ha apoderado del pensamiento colectivo de España sobre nuestro pasado como Nación y de las capacidades de nuestros Ejércitos.

Hay que tomar en consideración que este pensamiento procede de los que, habiendo sido nuestros oponentes, han sabido ganar la lucha siguiente, la de la publicidad, siempre y en todo momento conveniente a ellos, y crear al unísono en el pensamiento de España solo ideas negativas sobre nuestro pasado.

Atentos a este libro -‘El Glorioso’-, puesto que resulta un esencial primer plato de lo que pueden proseguir mostrándonos nuestros ficheros, merced al trabajo de autores tan esenciales como Agustín Pacheco. Le damos la enhorabuena por su libro, camino ya de su tercera edición, apenas por año de haber aparecido la primera. Ahora, la entrevista que ha tenido la gentileza de atender a ONE Magazine:

¿Qué hace un oficial del Ejército de Tierra estudiando a fondo la historia de un navío de guerra de la Armada? ¿Por qué razón esta inquietud?
Cumplir un encargo. A fines del año dos mil trece, el pintor Augusto Ferrer-Dalmau contactó conmigo a fin de que le documentase un nuevo cuadro, en el que pretendía representar el último combate que mantuvo este conocido barco de España de mediados del siglo XVIII.

No obstante, la petición primigenia se ha transformado en un proyecto personal considerablemente más ambicioso en lo que se refiere a contenidos, en el que he tenido el honor de contar con la incalculable ayuda de reputados historiadores y especialistas en cuestiones de navegación, ingeniería naval, cartografía o bien uniformología, por refererir ciertas especialidades, merced a los que el libro es lo que es. En terminante, la obra no es solo mía, gran parte de exactamente la misma pertenece a todas y cada una esas personas.

¿Qué le ha sorprendido más del resultado de sus investigaciones?
Todo generalmente. Han sido muchos los datos, imágenes, diarios de navegación, relaciones o bien estadillos –documentos o bien listas de control- hallados; la mayoría nuevos. Y cada uno de ellos de estos descubrimientos no solo fueron encajando todas y cada una de las piezas que conformaban el rompecabezas de un relato alucinante lleno de anécdotas y también intrahistorias paralelas, asimismo consiguieron provocar en mí un cúmulo de satisfacciones increíbles.

Es realmente difícil procurar explicar a una persona extraña a estos menesteres que el descubrimiento de un papel ‘viejo’ pueda producir un sentimiento de bienestar o bien placer. Tampoco lo pretendo. Conque solo voy a apuntar que, en mi entender, encontrar un manuscrito que, puesto en contexto, sea capaz por sí mismo de reescribir la historia famosa sobre un determinado hecho, es realmente a lo que aspira cualquier historiador. Esta obra es un claro ejemplo de aspiraciones colmadas.

¿Existe alguna novedad en la segunda edición respecto de la primera?
Esencialmente, la estructura reportaje prosigue siendo exactamente la misma. Sí se ha aumentado substancialmente la parte iconográfica. La incorporación de una serie de láminas y dibujos efectuados a propósito por 2 conocidos ilustradores españoles, Pablo Outeiral y Carlos Parrilla, unidos a una nueva selección de retratos, mapas y grabados de la temporada, se ha llevado a cabo con el único propósito de que el texto resulte más educativo y visualmente atrayente para cualquier lector, no solo para los amantes de la Historia. No hay libros perfectos, mas con esta edición nueva estoy más satisfecho.

¿Ha recibido algún género de comentario o bien crítica sobre el libro por la parte de la Armada de España o bien alguno de sus miembros?
Abundantes miembros de la Armada han adquirido la obra y se han puesto en contacto conmigo para darme las gracias la investigación y publicación de unos hechos tan relevantes en la Historia naval. En su instante, asimismo envié ejemplares a ciertos altos oficiales de la Armada, transmitiéndome todos su felicitación personal por el trabajo efectuado.

De manera indirecta, la Real Liga Naval De España, asociación privada no lucrativo que agrupa las aspiraciones y anhelos de las 4 marinas, incluyendo la Armada, se interesó mucho en el libro y está contribuyendo de forma desinteresada a la difusión del mismo, con la organización de presentaciones a lo largo del país.

El capitán del ‘Glorioso’, Pedro Messía de la Zerda (mil setecientos-mil setecientos ochenta y tres). Óleo sobre lona. Autor: Joaquín Rodríguez, c. mil setecientos sesenta y uno-mil setecientos setenta y dos // Museo Colonial, Bogotá D.C. -Colombia-, n.º de registro: tres-1-ciento cinco.

¿De qué vale, en nuestros días, leer libros de Historia?
La vida por norma general es Historia. Nuestros abuelos y progenitores nos cuentan sus experiencias y la manera en la que superaron las pruebas a los que les sometió la vida, para ilustrarnos sobre de qué manera proceder frente a los desafíos futuros. Nos dan ejemplos donde fijarnos.

En sentido general, la historiografía nos enseña de forma recurrente las soluciones dadas por las diferentes civilizaciones a los retos planteados, conque solo conociéndolas vamos a tener más elementos de juicio para poder elaborar nuestras propuestas como sociedad.

¿Qué ideas equivocadas tenemos que corregir sobre la Armada de España del siglo XVIII?
Los ficheros españoles y extranjeros están repletos de legajos que prueban que España fue una potencia marítima de primera importancia a lo largo de la mayoría del siglo XVIII. No obstante, toda vez que se pregunta sobre el papel de la Marina a lo largo de ese periodo, en la mayor parte de los casos la contestación está asociada a la derrota de Trafalgar. Un combate naval que se desarrolló a inicios de la próxima centuria, cuando la Armada no era sino más bien una sombra de lo que había sido.

No hay que confundir la Marina ilustrada y eficaz de los primeros Borbones con la del reinado de Carlos IV. Desde mi opinión, el inconveniente se encuentra en que a lo largo de mucho tiempo hemos dejado que los autores foráneos escribieran sobre nuestra Marina; y , en la mayoría de los casos, estaban más interesados en difundir nuestras faltas y derrotas, que sus y sonados descalabros.

Por suerte, en los últimos tiempos abundantes autores españoles se han decantado por salvar del olvido el auténtico papel de esa Armada tan poco famosa para el público por norma general. Hay que sentirse razonablemente satisfechos por este motivo, mas siendo conscientes que aún queda mucho trabajo por hacer.

Resuma, de ser posible, la relevancia de la Armada de España en el contexto internacional y oceánico del siglo XVIII.
La contestación es bien simple. A lo largo del siglo XVIII España se encaró a G. Bretaña en 7 guerras y treinta y cinco años de lucha armada oficial. A veces, los ingleses, como potencia naval hegemónica, se sintieron suficientemente fuertes para efectuar intentos serios destinados a quitar a la Corona de España los territorios americanos. Si no hubiésemos contado con una Armada eficiente como la que tuvimos, no habríamos conseguido sostener, como lo hicimos, nuestras provincias ultramarinas.

No solo se logró sostener el tráfico comercial, sino más bien asimismo un flujo incesante de tropas y pertrechos destinados a las guarniciones trasoceánicas con el que se logró sostener sano nuestro Imperio a lo largo de un siglo más. Mas no siempre y en todo momento España se sostuvo en modo defensivo.

Por poner un caso, a lo largo del reinado de Carlos III, cuando el poder naval de España estaba en su cenit, la definitiva contribución de España a la guerra de Independencia de los EE.UU., al final provocó la derrota británica en la batalla y la pérdida de sus colonias americanas.

De la lectura de su libro se deducen múltiples cosas: la primera es que la historia del ‘Glorioso’ es mucho mejor, considerablemente más épica y considerablemente más emocionante que la novela que nos cuenta la película ‘Master & Commander’. ¿Cierto?
Absolutamente. El ciclo de vida, histórico, cierto, del ‘Glorioso’ está repleto de muchos de los ingredientes de una novela de aventuras: insignes personajes, constructores de navíos, intrigas, viajes, corsarios, combates navales, héroes, cobardes, espías, contrabando y tesoros ocultos. Solo es preciso que algún cineasta descubra esta historia y considere la posibilidad de llevarla a la enorme pantalla.

La segunda es el interrogante ¿dónde van a estar las causas de que no se hagan en España películas como ‘Master & Commander’ mas sobre nuestras aventuras mundiales?
Estadísticamente los españoles se decantan mayoritariamente por el visionado de películas extranjeras, eminentemente de la omnipresente Hollywood. Teniendo presente esta situación, no es muy probable que los productores de este país, a menos que reciban ayudas o bien subvenciones oficiales, puedan hacer frente al costo que suponen proyectos cinematográficos de estas peculiaridades.

¿Tiene planes de continuar estudiando nuestro pasado naval?
De instante no. Si bien la experiencia ha resultado tan gratificante que busco historias interesantes que merezcan la pena ser contadas. El reinado de Carlos III, periodo en el que abundan los marinos ilustrados y las expediciones científicas, es una temporada que me atrae mucho.

¿Y algún tema histórico sobre el Ejército de Tierra, al que pertenece?
Es la temática donde mejor me desenvuelvo. Hoy en día estoy inmerso en la redacción de los últimos episodios de un libro en el que llevo estudiando más de 5 años, y que dejé aparcado por ‘El Glorioso’. Está dedicado a los Especialistas del Ejército de Tierra. Los obreros y personal técnico -armeros, herreros, guarnicioneros, mecánicos, etcétera- que integran exactamente el mismo desde temporadas pretéritas.

Agregue, si lo quiere, cualquier mensaje dirigido a nuestros lectores…
Me agradaría expresar mi más franco agradecimiento a quienes decidieron adquirir un ejemplar de ‘El Glorioso’, a todas y cada una de las que contribuyeron a su difusión y a las que afablemente me mandaron sus comentarios y consideraciones. Merced a todas y cada una el libro navega cara una tercera edición.

Para finalizar, me atrevería a acabar con una reflexión relacionada con una de las preguntas elaboradas. Considero que no solo es esencial leer libros de Historia, es esencial leer. La lectura nos hace personas más temperadas y respetuosas con la opinión del resto. La lectura nos descubre lo insignificantes que somos y nos hace ser más siendo conscientes de nuestras faltas. Y sobre todo, la lectura nos hace más impermeables a la ignorancia y a las actitudes sórdidas y también viles de quien pretenda imponer sus ideas a cualquier coste. En terminante, la lectura nos hace más libres.

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