(Tiempo de lectura: 4 min)

El Índice de Precios de Consumo (IPC) registró un aumento del 0,5% en el mes de junio en relación al mes de mayo de 2020. Los datos definitivos, publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), coinciden prácticamente a la perfección con la previsión realizada por el mismo organismo a finales del mes de junio. En ese momento, el INE predijo  un incremento del 0,5% en junio con respecto a mayo. Los datos reflejan un incremento interanual del 0,6% que sitúa la tasa global del año en el -0,3%, siguiendo así todavía en tasas de deflación de los precios.

Sin embargo, la tasa positiva lograda este mes de junio en el incremento de los precios de consumo rompe con una racha deflacionaria de cuatro meses. Desde enero el IPC en España había bajado de forma sostenida debido al impacto de la Covid-19 en el funcionamiento de la economía. Y tal y como ya predijo el INE en la previsión provisional de finales de junio, el incremento de los precios en el sexto mes del año se debe principalmente a un encarecimiento de los carburantes y combustibles.

Un encarecimiento que contrasta con la bajada de precios vivida en el mes de junio de 2019, por lo que por primera vez desde principios de año se consigue una tasa interanual de crecimiento en los precios. Según informa el INE en un comunicado, la declaración del Estado de Alarma tuvo una incidencia directa en los hábitos de consumo de los ciudadanos y, consecuentemente, en la variación de los precios de consumo.

La pandemia ha hecho incrementar los precios de los productos de primera necesidad

Los efectos de la Covid-19 en el comportamiento de los precios de consumo han sido evidente, según el INE. Sin embargo, el organismo estadístico especifica que el incremento de los carburantes y los combustibles impide hacer una radiografía clara del comportamiento de los precios en su globalidad. En todo caso, para analizar la incidencia de la pandemia en los precios, el INE ha añadido en su estadística del IPC nuevas métricas relacionadas con los productos y servicios básicos. De esta forma, los “bienes Covid-19”, que incluyen productos de alimentación, bebidas, tabaco, limpieza y productos no duraderos del hogar, entre otros, han experimentado un crecimiento  del 2,3%. En este sentido, el INE identifica un cierto relajamiento del os precios de los productos de primera necesidad en el mes de junio. Concretamente, el organismo estadístico calcula que los precios de los bienes Covid-19 han caído cinco décimas.

Por otro lado, el INE también ha analizado el comportamiento de los servicios Covid-19. Esta métrica de análisis contempla servicios como el alquiler de vivienda, la distribución de agua, electricidad y gas, el gasóleo, la calefacción y servicios de telefonía, música y televisión, entre otros. En este sentido, el INE identifica una caída considerable del precio de estos productos durante los meses de confinamiento. En cambio, a diferencia de los bienes Covid-19, los servicios Covid-19 han experimentado este mes de junio un incremento del 1%, situando así una evolución interanual negativa del -2,4%.

De entre los productos Covid-19 que más han incrementado su precio se encuentran los alimentos no elaborados, con una tasa de incremento del IPC del 4,1%. Sin embargo, en la estadística del IPC del INE se observa una reducción del precio en el mes de junio en productos la carne de porcino y ave, las legumbres y las hortalizas frescas.

Los precios bajan en todas las Comunidades Autónomas, a excepción de las Canarias y Melilla

La tasa anual del IPC aumenta en junio en todas las comunidades autónomas, pero todas ellas siguen registrando tendencias negativas en la evolución de los precios en 2020. En concreto, todas las comunidades autónomas de España han  visto reducir sus tasas anuales del IPC, tanto en mayo como en junio, a excepción de Canarias y Melilla. En el caso de Canarias, los precios subieron un 0,8% en junio y un 0,4% en mayo. Por otro lado, en Melilla, los precios decrecieron un 0,1% en mayo, y en junio se han incrementado un 0,4%.

En cambio, la deflación es más acentuada en el interior de España. En Castilla y León los precios cayeron un 1,4% en mayo y un 0,7% en junio. Cifras parecidas ha registrado Castilla-La Mancha con caídas del 1,4% en mayo y del 0,6% en junio. El impacto en los precios en Asturias (-1,3% en mayo y -0,8% en junio) también es considerable. En cambio, los precios se encuentran más estabilizados en Extremadura (-0,2% en junio) y la Comunidad de Madrid (-0,1% en junio).

Así, la caída de los precios en lo que llevamos de año se debe principalmente a una caída drástica de los precios en el transporte y la vivienda. En el caso del Transporte los precios han caído un 5,2% en lo que llevamos de año, a pesar del leve repunte vivido en junio por el incremento del precio de los carburantes. Por su parte, el precio de la vivienda ha caído un 3,8% interanual, aunque también recupera terreno en junio. En el sexto mes del año el precio de la vivienda ha subido más de dos puntos, debido también al incremento de la electricidad y los combustibles.

España se sitúa en deflación por primera vez desde 2016

El Índice de Precios de Consumo (IPC) del mes de  junio, a pesar de registrar tasas positivas interanuales, confirma la situación de deflación de España con una caída del 0,3% de los precios. Esta situación de deflación no se producía en España desde 2016, acumulando así cuatro años de evolución positiva de los precios. La evolución del IPC este mes de junio hace prever una cierta recuperación de los precios, por lo que España podría cerrar el año 2020 con una cierta estabilización de los precios. La tasa interanual cayó a mínimos en el mes de abril con un decrecimiento del 0,7% de los precios.  Sin embargo, las tasas negativas registradas ya en el mes de febrero hacen identificar una cierta tendencia a la deflación de la economía española.

Pero la situación deflacionaria de España es similar al resto de Europa. Según datos de la Unión Europea, la evolución del IPC en la Zona Euro cayó un 0,1% en el mes de mayo, i se prevé que en junio, como ha pasado en España, se puedan estabilizar los precios. Sin embargo, la incertidumbre provocada por la pandemia, junto con la bajada de los precios de los carburantes y el desplome del comercio internacional podrían producir una situación deflacionaria en España En todo caso, lo que parece evidente es que en 2020 no se producirá el incremento del IPC del 2% por el que aboga el Banco Central Europeo para recuperar la senda del crecimiento económico.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here