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Luego de una suspensión de los planes de reestructuración durante las semanas más duras de la pandemia en Europa, el HSBC decidió avanzar con su estrategia corporativa para reducir costos.

De acuerdo con lo que publica la BBC, el banco más grande de Europa y uno de los más importantes del planeta reanudará su programa de recorte que abarca a unos 35 mil trabajadores en todo el mundo.

La novedad ya fue comunicada al conjunto de trabajadores del banco a través de un comunicado enviado por correo electrónico por el nuevo presidente ejecutivo de la entidad financiera, Noel Quinn.

La noticia llegó a los 235 mil empleados que tiene el banco en todo el mundo.

El HSBC había anunciado un plan de reestructuración y reformas corporativas en febrero de 2020, pero lo suspendió cuando el confinamiento por la pandemia de coronavirus se extendió por el mundo, en especial por Europa.

En ese momento, el banco había advertido que podía afectar a numerosos trabajadores, pero explicó que trataría de encontrarles empleos interinos para darles tiempo a los afectados a buscar alternativas en otras compañías.

En abril, con la pandemia, el banco detuvo el plan explicando que no quería dejar al personal sin trabajo justo cuando no podría salir en búsqueda de uno nuevo.

El programa de reestructuración apunta a lograr ahorros por unos 4.000 millones de euros para 2022.

Como parte de los cambios, el banco fusionará roles tanto en su división comercial como en lo que respecta a la banca de inversión.

El banco dijo que también analizará recortes en todas sus áreas de negocios menos rentables.

La crisis del 2008 golpeó al HSBC

El HSBC, en su apogeo, llegó a emplear a más de 300.000 personas, pero desde la crisis financiera mundial de 2008 comenzó a tener problemas. Fueron graves y lo obligaron, por ejemplo, a salir de algunos mercados, como el de Brasil en 2016.

Una de las mayores complicaciones que afrontó el banco en la década pasada fue el juicio que perdió por deficientes controles en cuanto al dinero proveniente del lavado de dinero, lo que le demandó pagar más de 1.500 millones de euros a distintos organismos reguladores (ver Dirty Money).

Eso ocurrió en 2012 y derrumbó la imagen de marca del banco.

El HSBC también tiene problemas que derivan de conflictos políticos. El más grave, el que enfrenta a China con Hong Kong.

Si bien el banco es el mayor de Europa por volumen de activos, genera sus ingresos más importantes en Asia (de hecho, casi el 90 por ciento de sus ganancias) y Hong Kong es el núcleo de sus operaciones.

Reportó ganancias por 11,8 mil millones de euros el año pasado.

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