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La reforma de las pensiones que tiene previsto aprobar el gobierno durante esta legislatura ya ha echado a andar. Y el objetivo del ejecutivo español de la nueva normativa es clara: conseguir retrasar la edad de jubilación de los trabajadores residentes en España. El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, dio ayer los primeros detalles de la propuesta de reforma de las pensiones en el Congreso de los Diputados. Unos detalles que se centran en modificar la jubilación anticipada voluntaria, revalorizar las pensiones anualmente en base al IPC del año anterior y “premiar” a los trabajadores que decidan retrasar su jubilación.

En concreto, el Ministerio de Seguridad Social propone compensaciones de hasta 12.000 euros por cada año que se retrase la edad de jubilación. Una propuesta que se combinaría con mayores penalizaciones en los casos de jubilación anticipada y con un incremento anual de la valorización de las pensiones.

En todo caso, los detalles desgranados por Esrivá ayer en la Comisión del Congreso son todavía “provisionales”, según aseguró el propio ministro. La reforma de las pensiones se encuentra en punto de negociación con la patronal y los sindicatos, así como con el resto de los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados. Las previsiones del Gobierno son fijar un calendario de reformas progresivas de las pensiones entre 2021 y 2022. El objetivo del gobierno es conseguir un retraso de la edad efectiva de la edad de jubilación (que actualmente se cifra en los 64,5 años) hasta los 66 años. Sin embargo, el ejecutivo quiere aplicar la modificación sin que esta afecte al poder adquisitivo de los pensionistas.

Reducir los incentivos de la jubilación anticipada: principal campo de batalla con los agentes sociales

Pero el consenso social para aplicar una reforma de las pensiones que retrase la edad de jubilación se encuentra todavía lejos. El Ministerio de Escrivá ha propuesto desincentivar la jubilación anticipada de los trabajadores españoles a base de aplicar los coeficientes reductores en la cuantía de la pensión y no en la base de cotización, como se realiza actualmente. Sin embargo, esta propuesta cuenta con la firme oposición de los agentes sociales. Los sindicatos consideran que los “topes” máximos de las pensiones de las personas que más cotizan ya supone una penalización a su poder adquisitivo. Una penalización a la que, si se le suma una nueva reducción por jubilación anticipada “penalizaría doblemente” y afectaría a su retribución.

Por otro lado, Escrivá también propone aumentar las penalizaciones durante los primeros meses de jubilación anticipada. Unas penalizaciones que harían menos atractiva para los empleados la jubilación antes de tiempo.

Premiar la jubilación más allá de los 65 años

Por otro lado, el gobierno se muestra convencido en aplicar incentivos a los trabajadores para que demoren su edad de jubilación. En este sentido, el ejecutivo propone ofrecer una cantidad única a la hora de jubilarse, de 12.030,12 euros por año retrasado. Esta cantidad substituiría el aumento porcentual de la pensión actual que se aplicaría a las personas con más de 44 años y medio de cotización. La cantidad de este incentivo variaría según los años cotizados, con unos mínimos de 4.786 euros de “premio” por año de más cotizado.

Por otro lado, la propuesta de reforma de las pensiones también contemplaría un incremento de la cuantía de la pensión de hasta el 4% por cada año de más cotizado. Este porcentaje supondría un incremento del establecido actualmente, que varía entre el 2% y el 4%.

Como tercera opción, el gobierno también contempla una combinación del incremento de la jubilación del 4% con el “premio” de hasta 12.000 euros por año cotizado. Una combinación de la que todavía no han trascendido más detalles.

La edad media de jubilación ha subido casi un punto en los últimos doce años

El anuncio de la propuesta de reforma de las pensiones de Escrivá se produce días después de que el Banco de España publicara un informe sobre la edad media real de jubilación en España. Una edad media que en 2020 se situó en los 64,5 años, la cifra más alta desde que se tienen registros. De hecho, el informe del Banco de España denota un incremento de casi un punto en la edad media de jubilación en los últimos doce años. Así, si bien la edad media de jubilación se situaba en los 63,6 años en 2008, actualmente supera los 64,5 años.

Los datos del Banco de España también muestran que el 60% de las personas que se jubilaron en 2020 lo hicieron a los 65 años y diez meses. Es decir, la edad legal fijada para las personas con menos de 37,5 años cotizados. En cambio, el 38,26% de los trabajadores que se jubilaron en 2020 lo hicieron de forma anticipada.

De entre las jubilaciones anticipadas, el 68% lo fueron de forma voluntaria, mientras que el 32% de forma forzosa. De hecho, la propuesta de reforma del gobierno también contempla prohibir la jubilación forzosa. Actualmente, los convenios colectivos cuentan con una clausula de extinción del contrato a los trabajadores que llegan a su edad legal de jubilación.

Las mujeres se jubilan más tarde que los hombres

Otro dato significativo del informe del Banco de España es que las mujeres se jubilan más tarde que los hombres. Más concretamente, el informe del supervisor español estima que la edad media de jubilación de las mujeres se situaba en 2020 en los 64,95 años. Por el contrario, la edad de jubilación de los hombres baja hasta los 64,2 años. Esta diferencia de siete meses se ha mantenido estable durante los últimos años, según los datos del Banco de España y se está incrementando en los últimos años.

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