(Tiempo de lectura: 3 min)

El Gobierno, la patronal y los sindicatos lograron ayer por la tarde desbloquear las negociaciones y llegaron a un acuerdo para que los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) se alarguen hasta el 30 de septiembre. En un principio parecía que el acuerdo era difícil, porque por un lado el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, mantenía que las nuevas exigencias a las empresas para la nueva prórroga debían incentivar la reincorporación de los trabajadores, propuesta a la que en un primer momento se había opuesto la CEOE. Pero finalmente, ayer por la tarde, a pesar de la ausencia de la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, que estaba enferma, se hizo una reunión en la que se pudieron solucionar las diferencias y se llegó a un acuerdo.

Las nuevas condiciones para alargar los ERTE, la herramienta que ha permitido a cientos de miles de trabajadores de no tener que ir al paro durante la pandemia, se aprobarán hoy en un Consejo de Ministros extraordinario.

El acuerdo explicita que se permite prorrogar la aplicación de las medidas de seguridad adoptadas al principio de la crisis sanitaria y las medidas extraordinarias en materia de exoneraciones de las cotizaciones a la Seguridad Social de las empresas. También prorroga las medidas extraordinarias en materia de protección por desempleo y todas las medidas complementarias de protección necesarias para garantizar la estabilidad en el empleo. Así, mantendrán su vigencia las medidas relacionadas con extinciones y despidos, la interrupción del cómputo de los contratos temporales, la salvaguarda del empleo y los límites relacionados con el reparto de dividendos y transparencia fiscal y el uso de horas extraordinarias y nuevas externalizaciones. Escrivá señaló ayer que todavía hay 600.000 trabajadores que están en situación de ERTE.

La financiación de los ERTE: el principal rompecabezas para el Gobierno

A pesar del acuerdo llegado ayer in extremis entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos para alargar los ERTE, el pago de la prestación de los miles de trabajadores afectados sigue siendo el principal rompecabezas del gobierno. La mala situación de las arcas públicas de la Seguridad Social, junto con las menos ayudas recibidas de la Comisión Europea, ponen en tela de juicio la capacidad de la administración para asumir el pago de los ERTE. Según cálculos del propio gobierno, la Seguridad Social podría contar con un déficit de hasta 50.000 millones de euros para poder pagar las prestaciones por ERTE hasta el próximo 30 de septiembre.

Los fondos de financiación de la Comisión Europea han permitido pagar hasta ahora los cientos de miles de prestaciones por ERTE. Unas prestaciones que todavía llegarán en los próximos meses, pero de las que España ya ha gastado el 85% de la dotación presupuestaria. De este modo, la financiación de Bruselas podría no ser suficiente para sufragar el pago de los ERTE durante los próximos tres meses.

El Gobierno confía en que los incentivos aplicados para fomentar la contratación de personas en ERTE, junto con el avance del ritmo de vacunación, permita reducir al máximo el número de afectados por expedientes de regulación temporal de empleo. Sin embargo, la reducción no evitará que el gobierno cuente con “problemas de liquidez”, tal y como ya ha advertido a los agentes sociales.

La OCDE se muestra poco optimista en que los afectados con ERTE se puedan reincorporar a sus puestos de trabajo

Y la principal preocupación del ejecutivo español es constatar si las personas que llevan más de un año en ERTE podrán recuperar algún día su puesto de trabajo. En este sentido, la OCDE se muestra escéptica con la capacidad del mercado laboral español de recuperar los puestos de trabajo suspendidos “temporalmente” a través de los ERTE. Un informe del organismo supranacional sostiene que la mejor forma de rebajar el número de trabajadores en ERTE pasa por “reasignarlos” a otros empleos. Por este motivo, la OCDE pide a España “aumentar las políticas activas de empleo” para conseguir que los trabajadores que se han quedado sin empleo por la pandemia se puedan desplazar a otros sectores económicos.

La OCDE valora positivamente la política de ERTE llevada a cabo por España desde el inicio de la pandemia. Y argumenta esta valoración positiva al alto número de trabajadores afectados por ERTE que ya se han reincorporado a sus puestos de trabajo. Sin embargo, la OCDE considera que ahora ha llegado el momento de “reasignar” aquellos trabajadores que todavía no han conseguido recuperar su trabajo.

La nueva prórroga de los ERTE seguirá protegiendo a los sectores más vulnerables por la crisis de la Covid-19

El nuevo acuerdo sellado entre el gobierno y los agentes sociales para prorrogar los ERTE hasta el próximo 30 de septiembre sigue contemplando 45 actividades económicas “ultraprotegidas” por los expedientes de regulación temporal de empleo. Entre ellas, destacan los hoteles y alojamientos, los alojamientos turísticos, el transporte aéreo de pasajeros, el transporte marítimo, el transporte por taxi y la gestión de salas de espectáculo, entre otras.

Como novedad respecto a la prórroga del mes de enero, se incluyen otras actividades como la confección de prendas de vestir y accesorios, el comercio al por mayor del café, té, cacao y especias y actividades de fotografía. Por el contrario, salen de la lista las artes gráficas, la fabricación de instrumentos de óptica, el comercio al por menor de ordenadores, el transporte espacial y el alquiler de medios de navegación. Estos sectores “ultraprotegidos” contarán con exenciones de la Seguridad Social del 95% de los trabajadores en ERTE en el caso de las empresas pequeñas, y del 85% en las empresas de más de 50 trabajadores.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here