(Tiempo de lectura: 2 min)

El FMI ha pronosticado que la elevada inflación continuará presente en los siguientes meses, pero luego se moderará hasta llegar a los niveles anteriores a la pandemia, lo que ocurrirá recién a mitad del año próximo.

Sin embargo, reconoció que aún hay “demasiada incertidumbre” acerca del futuro del proceso inflacionario, lo que complica seriamente los planes de los inversores que no tengan presente esta situación.

Concretamente, la organización financiera internacional señaló que se espera que la inflación en las economías desarrolladas termine el 2021 con un promedio del 3,5 por ciento, para después ir bajando progresivamente hasta rozar el 2 por ciento en 2022.

Para las economías emergentes, el aumento de precios va a ser más importante, con una inflación promedio de casi el 6 por ciento en los últimos meses de este año.

Luego se moderará poco a poco hasta el 4 por ciento, pero recién en 2022.

Este estudio es un capítulo del reporte de “Perspectivas Económicas Mundiales” del FMI, cuyas previsiones macro económicas completas se divulgarán esta semana en el inicio de la asamblea que se realiza todos los años y el Banco Mundial.

FMI: claves de la recuperación

El informe dice que la recuperación de la economía alimentó un crecimiento en la inflación este 2021, tasa que se vio impulsada por la demanda sostenida, la escasez de suministros y una incipiente subida de los precios de las materias primas.

Los economistas del organismo pronostican que es muy probable que la alta inflación siga presente en los siguientes meses, pero después retornarán a los niveles de antes de la pandemia de coronavirus. Igualmente, continúan los riesgos de una aceleración.

Muchos países, como Estados Unidos, han registrado números de inflación que no se observan desde hace más de diez años y ven cómo aumenta la inquietud entre los gobiernos ya que es posible que se trate de un fenómeno que lleve más tiempo de lo imaginado.

Entre los elementos que pueden ayudar a esta subida sostenida, el FMI dijo que el aumento de las erogaciones de los hogares y una prolongada escasez de suministros en ambas economías (desarrolladas y emergentes), o presiones sobre los precios de los alimentos y devaluaciones de las divisas en los países en desarrollo.

De esta manera, indicó que los precios de los alimentos aumentaron un 40 por ciento en el transcurso de la pandemia, lo que da lugar a un desafío grandísimo para los países que no poseen ingresos altos, y en donde estas inversiones representan una enorme fracción del gasto total.

Inflación y salarios

La inflación se retroalimenta con el aumento de los salarios. Es que los precios suben y crece la presión por mejoras en los ingresos de las personas. Más aún en un contexto de baja tasa de desocupación, como pasa en los Estados Unidos especialmente.

El segundo banco más importante de ese país, el Bank of América, ha anunciado esta semana que subió el salario mínimo de sus empleados. Esto significa un crecimiento de un dólar, de 20 a 21 dólares por hora, y que además piensa continuar incrementándolo de a poco hasta llegar a los 25 dólares en 2025

El sueldo mínimo que impone el gobierno federal es de 7,25 dólares la hora, pero más de 25 de los 50 estados aumentaron ese número a través de legislaciones locales y el presidente Joe Biden quiso aumentarlo para que llegase a 15 dólares la hora, pero no tuvo éxito.

El banco, que a principios de año tenía un poco más de 210 mil trabajadores en todo el mundo, ha dicho que en los últimos años aumentó el salario mínimo por hora a 15 dólares en el 2017, a 17 en el 2019 y a 20 el año pasado.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here