(Tiempo de lectura: 4 min)

Ante la finalización del Estado de Alarma y la vuelta a la citada “nueva normalidad” tras más de tres meses de confinamiento gradual, el Banco de España duda ahora que una desescalada más rápida hubiese mejorado las cifras de empleo de España. Así lo asegura un reciente informe publicado por la entidad, donde trata de romper el mito que la recuperación dependa del ritmo de desescalada. Para justificar dicha hipótesis, el Banco de España asegura que el impacto de la Covid-19 en la economía española se debe, principalmente, a la demanda. De esta forma, ante una situación de alerta sanitaria, “los consumidores percibieron un nivel elevado de riesgo”.

Y, por otro lado, el supervisor español asegura que un confinamiento menos estricto o más corto hubiese supuesto también mayores riesgos de rebrote de la pandemia. De esta forma, el Banco de España trata de vincular el impacto de la Covid-19 en el empleo con la situación de incertidumbre generada por la pandemia. En dicho informe, el Gobierno de España analiza el comportamiento del empleo por provincias durante el mes de mayo, con la llegada de las medidas de desescalada. Y, según los resultados, las provincias que pasaron a fase 1 el 11 de mayo, contaron con mayores índices de afiliación a la Seguridad Social.

Más concretamente, el Banco de España identifica una diferencia de 0,5 puntos entre las provincias que pasaron a fase 1 el 11 de mayo y las que lo hicieron el día 18. De este modo, las provincias que desescalaron antes contaron con un incremento del 1,3% de las afiliaciones en mayo. Por el contrario, los territorios que aguantaron más el confinamiento incrementaron su empleo en solo un 0,8%.

Los ERTE han conseguido el efecto amortiguador esperado

El Informe del Banco de España halaga la decisión del ejecutivo de Pedro Sánchez de establecer los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) como principal herramienta para combatir el paro. Según el supervisor bancario, los ERTE han permitido mantener las rentas de los trabajadores y moderar los costes de las empresas. Un doble efecto que, según el Banco de España, ha permitido lidiar con una situación compleja en el mercado laboral español. Sin embargo, la institución pública también alerta que “cabe esperar que probablemente la pérdida de afiliaciones a la Seguridad Social tenga un componente de mayor persistencia temporal”. Es decir, el Banco de España no descarta que tras la vigencia de los ERTE, una parte de los trabajadores afectados puedan verse en situación de paro. Un escenario que haría empeorar la destrucción de empleo en España en los próximos meses, e incluso años.

De esta forma, las conclusiones del Banco de España desmienten por partida doble las acusaciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, contra el gobierno. En primer lugar, porque la entidad desmiente que los ERTE hayan sido una herramienta ineficaz para las empresas. Y, en segundo lugar, porque no vincula la destrucción de empleo a la reanudación inmediata de la actividad económica y empresarial. A principios de Mayo, y antes que la Comunidad de Madrid entrara en fase 1 de la desescalada, Ayuso aseguró que “era necesario dar el paso porque cada semana se cierran negocios”. Contrariamente, las conclusiones del Banco de España reflejan mucha mayor precaución por una mala desescalada que pueda generar nuevos rebrotes, que no por la duración del confinamiento.

El impacto de la Covid-19 en el empleo dependerá de la estructura económica de cada territorio

Y otro factor que identifica el Banco de España como clave para determinar la afectación en el empleo de la Covid-19 es la “estructura sectorial de la actividad” de cada territorio. Así, paradójicamente, aquellos territorios con estructuras más frágiles podrían soportar mejor la crisis provocada por la pandemia. A esta misma conclusión también llega la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). Según el informe “Impacto de la crisis del Covid-19 en las Comunidades Autónomas” publicado por la actividad, las economías con una estructura más débil sufrirán menos los efectos de la pandemia. Dichas economías, en el caso de España, serían Andalucía, Castilla y León, Castilla-la Mancha, Extremadura y la Rioja.

Por el contrario, los territorios con economías más centradas en los servicios, el turismo y la industria podrían sufrir de forma más acentuada los efectos de la Covid-19. Así, según Funcas, las Baleares, Canarias, Catalunya y Madrid serían los territorios que vivirán una recesión más profunda. En concreto, la entidad considera que las economías más débiles de España podrían caer un 8,8% en 2020, mientras que los territorios más sólidos y dedicados al turismo, verán cómo su PIB se hunde por encima del 11%.

La hostelería, todavía más débil por la Covid-19

Y ante la llegada de la nueva normalidad y la apertura de las fronteras españolas con el espacio Shengen, la recuperación no será inmediata para la mayoría de sectores productivos del país. Y uno de los sectores que se verán más afectados, a pesar de la llegada de turistas en las próximas semanas, será el hostelero. Así lo asegura el estudio ‘COVID19: IvieExpress’, firmado por los investigadores del IVIE y de la Universitat de València, Alejandro Escribá y Carlos Albert.

Según el informe, la recuperación del sector de la hostelería será más complicada que la de otros sectores por su falta de competitividad. Así, los investigadores aseguran que solo el 23,7% de las empresas hosteleras valencianas son competitivas. Y esto produciría que la caída del sector hostelero en 2020 pudiera llegar hasta el 30%, con afectaciones especialmente graves en la Comunidad Valenciana, Catalunya y Baleares. Según los investigadores, el pequeño tamaño de las empresas hosteleras es uno de los factores clave de la debilidad del sector. Además, la alta volatilidad y estacionalidad del empleo y la actividad también podría afectar negativamente a su recuperación tras la desescalada.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here