Economía de EE.UU se desacelera en septiembre y tumba los pronósticos de recuperación

La vacunación masiva no ha sido suficiente para frenar el aumento de los contagios con la variante Delta en decenas de estados. Las vacantes de trabajo se mantienen altas a pesar de los incentivos de los empleadores.  Excepto por las acciones de la grandes empresas tecnológicas, los demás valores estadounidenses han extendido su caída.

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En lugar de despegar como estaba previsto, la economía estadounidense está enfrentando una desaceleración. Así lo revelan las cifras de la actividad económica en septiembre de la Reserva Federal, publicadas por The Wall Street Journal

El informe del Libro Beige de la Fed sobre la actividad económica estadounidense culpó a la variante Delta por este retroceso. Señala que los sectores más golpeados fueron los restaurantes, viajes y turismo, lo que “refleja preocupaciones de seguridad” relacionadas con el reciente aumento de los casos de Covid-19.

Los analistas habían pronosticado que la recuperación económica continuaría acelerándose hasta el próximo año. E incluso los economistas habían señalado la recién finalizada semana del Día del Trabajo como el momento justo en que se comenzaría a ver el despegue.

Estos expertos basaban sus apreciaciones en varias premisas. La vacunación masiva, la disminución de la fuerte escasez de mano de obra que se observa actualmente, el final de los estímulos monetarios del gobierno a las familias, la reapertura de las escuelas y las oficinas y un incremento sustancial de los viajes. 

Estos elementos se citan frecuentemente como las razones por las que se mantienen altas las vacantes de empleo en Estados Unidos. Mucha gente siente temor de volver a sus empresas para no contagiarse del Covid-19. Otros no tienen con quien dejar a sus hijos pequeños mientras no abran las escuelas.

Delta está enterró los pronósticos optimistas 

Pero los pronósticos cayeron con el resurgimiento de los contagios con la variante Delta, debido a que amplios sectores de la población estadounidense se niega a vacunarse. Además, al no regresar todavía miles de trabajadores a sus empresas y oficinas, las cifras de producción y productividad no podrán aumentar.

Sin embargo, parecía inevitable la desaceleración de la economía estadounidense y la ralentización del crecimiento económico mundial. El fuerte impulso que se observó en las economías a principios de año, se fue desvaneciendo a medida que los casos de coronavirus volvieron a crecer peligrosamente en América, Europa y Asia.

Desde mediados de año, los inversores venían ya preocupados por las perspectivas pesimistas relacionadas con una desaceleración drástica de la economía de Estados Unidos. La economía más grande del planeta que estaba liderando la recuperación de los países más industrializados, nuevamente comenzó a descender.

Aunque no se prevé que la desaceleración económica conlleve a una situación dolorosa como la vivida el año pasado, los cuellos de botella en los suministros, el aumento de la inflación y el covid-19 siguen siendo tres desafíos a vencer antes de ver un despegue sólido y duradero.

Los contagios se mantienen peligrosamente altos

Cerca de 160.000 estadounidenses en promedio están dando positivo para Covid-19 diariamente. Esto se traduce en un aumento del 14% de los casos en todo el país en las últimas dos semanas.

Los brotes más críticos se han presentado en los estados sureños de Florida, Louisiana y Missouri. Aunque en las últimas semanas han comenzado a bajar las cifras de contagios, pero están en aumento en otros 44 estados. Entre los más afectados están Dakota del Sur, Indiana y Virginia Occidental.

Afortunadamente, el número de hospitalizaciones por coronavirus están comenzando a disminuir, después de un amplio despliegue de vacunaciones, atención sanitaria y restricciones. 

No obstante, la capacidad hospitalaria permanece al límite en varios estados del sureste como Texas, Alabama, Georgia, Arkansas y Florida, donde se están utilizando más del 90% de las camas disponibles de UCI, según informó la cadena CNN.

En Kentucky, la Guardia Nacional tuvo que ser desplegada para ayudar a los hospitales saturados de enfermos a manejar las operaciones y mantenerse en funcionamiento.

Los empleados no quieren volver al trabajo

Por otro lado, las ofertas de empleo en los EE.UU alcanzaron un nuevo récord en julio. Las vacantes de empleo aumentaron a 10,9 millones. Es decir, 600,000 más que los 10,2 millones registrados en junio, de acuerdo con los datos de la Encuesta sobre vacantes y rotación laboral del Departamento de Trabajo (JOLTS), dados a conocer esta semana.

Los economistas habían proyectado que las vacantes se mantendrían sin variaciones en 10 millones, según una encuesta de Bloomberg. Luego de la eliminación de millones de empleos por la pandemia en 2020, las nóminas de las empresas no han podido recuperarse. 

Los avisos de “Se busca ayuda” cuelgan en las ventanas de las empresas en el país sin que se presenten candidatos a los puestos. Muchos restaurantes han tenido que limitar sus horarios de atención al público precisamente por la escasez de personal. 

A pesar de los incentivos que los empleadores están ofreciendo pagando salarios más altos y bonificación para atraer solicitantes, los trabajadores disponibles siguen estando limitados. Este fenómeno no se veía en los Estados Unidos y podría incidir fuertemente en la aceleración del ritmo de recuperación.

Acciones de EE. UU. extendieron su caída 

Comenzando la semana, las acciones estadounidenses siguieron cayendo por las bajas perspectivas de crecimiento y los riesgos de valoración. 

El Dow Jones Industrial Average y el S&P 500 bajaron, en tanto que las ganancias en las acciones de las tecnológicas Netflix Inc, Apple Inc. y Amazon.com Inc. impulsaban al alza al Nasdaq 100. Incluso después de caer cerca de siete de cada 10 acciones en ese indicador.

Los mercados europeos también retrocedieron debido a la especulación de los inversores acerca de la reversión de los estímulos por parte de los responsables políticos de la zona euro. 

Durante la jornada del miércoles el dólar se fortaleció por segundo día consecutivo. Mientras  los rendimientos de los bonos aumentaban junto con la caída de los precios de las materias primas. 

Bitcoin, que comenzó mal la semana al debutar como moneda de curso legal en El Salvador, se hundió también junto con otras criptomonedas. Durante el primer día del BTC en el país centroamericano, la “Chivo Wallet” no funcionó como se esperaba precipitando a la baja el precio de la criptomoneda.

Se espera que el bajo número de contrataciones en los EE.UU disminuya, a medida que se despejen los temores relacionados con el virus. Así como la reapertura de las escuelas para retomar las clases presenciales.

Aunque, el aumento de las infecciones causadas por la variante delta del Covid-19, no promete que la reapertura de las escuelas sea pronta. Por ello más bien se cree que la reincorporación de muchos trabajadores estadounidenses a sus puestos de trabajo todavía podría tardar algún tiempo.

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