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La pandemia del Covid-19 está forzando a los países miembros de la Comisión Europea a ampliar sus niveles de integración y cooperación. Sin embargo, al igual como ocurrió con la pasada crisis financiera, tal vez no sea lo que están esperando los mercados.

En la agenda europea la propuesta de un bono conjunto sigue en pie. Aunque Alemania y Holanda se resisten al llamado “coronabono” promovido por los países de Europa del Sur junto con el Banco Central Europeo, lo que está poniendo a prueba nuevamente la capacidad de entendimiento y solidaridad de la zona euro.

Italia es uno de los países que mejor acogería en estos momentos el auxilio financiero en un momento de tanta necesidad. Sin embargo, para otros como Alemania podría no ser más que otro episodio en el que el norte europeo, como siempre, subsidia al sur.

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No obstante, Berlín ha matizado su posición en este sentido debido a la gravedad de la crisis que están viviendo Italia y España. El gobierno alemán no está opuesto del todo a relajar un poco las normas presupuestarias y las condiciones de los rescates financieros establecidas en el Mecanismo Europeo de Estabilidad.

Sin embargo, la magnitud de la crisis del coronavirus y la difícil situación de España e Italia ya ha suavizado la posición de Berlín sobre las normas presupuestarias a nivel europeo y la estricta condicionalidad en los rescates del Mecanismo Europeo de Estabilidad, creado en 2011 durante la crisis de la deuda griega.

Quienes apoyan el coronabono argumentan que el instrumento sería único en su clase. Tanto para el BCE como para los mercados, estos bonos tendrían una tasa de referencia “libre de riesgo” en torno a la cual se puede discutir.

Compartir equitativamente los costos de la emergencia

Para la estratega jefe de Pictet Asset Management, Luca Paolini, “si hay un momento para los bonos conjuntos, es ahora”.

La idea es crear un mecanismo de apoyo financiero para futuras crisis que proteja a los países menos ricos de cualquier aumento desproporcionado en el coste de los préstamos. Mientras que a largo plazo, serviría para impulsar el estatus de moneda de reserva del euro.

Al referirse a los gastos de la deuda soberana a 10 años, Paolini considera muy importante desde el punto de vista político, compartir equitativamente los costos cuando hay una emergenciaen toda la zona del euro (pero) Italia está pagando un 2% más que Alemania”.

La analista señaló que el bono conjunto podría ser emitido de forma más balanceada teniendo un rendimiento del 0% aproximadamente. En cambio, Italia debe pagar una tasa del 1.5% por el efectivo a 10 años. Si se hace una emisión de 1.000 millones de euros, la diferencia anual se eleva a 15 millones de euros.

En este momento lo que está en discusión es la emisión de un “coronabono” por medio de un fondo de rescate europeo que se cree especialmente para este fin.

El bloque económico europeo enfrenta problemas que hacen recordar lo que pronosticaba Jean Monnet, el fundador de la Unión Europea. Él decía que la integración gradual de los países miembros generaría crisis y cada una de estas crisis acercaría al bloque, generando una suerte de reacción en cadena.

La oposición alemana y holandesa

Durante años, tanto los Países Bajos como Alemania estuvieron opuestos a la compra de bonos emitidos por el BCE, alegando una regla de no rescate y el temor que generaba la suscripción de deudas nacionales. Pero la realidad se impuso. Fue necesario que explotara una crisis de la deuda, pasar por una brutal recesión y ver cómo otros bancos centrales tomaban decisiones audaces para convencerse en 2015 de que era necesario explorar otras vías.

El jefe de renta fija del Reino Unido en Allianz Global Investors, Mike Riddell, indicó que “(Los responsables políticos europeos) tienen una historia de solo avanzar hacia un acuerdo sobre asuntos monetarios o fiscales cuando una crisis lo requiere”.

Alemania: “debate fantasma”

Aunque desde que se conformó el bloque, los bonos conjuntos han estado en la mesa de discusión, el ministro de asuntos económicos alemán Peter Altmaier se refirió a ellos como un “debate fantasma”.

Si nuevamente están en el tapete es porque los gastos generados por los esfuerzos de combate de la pandemia amenazan con empeorar los índices de endeudamiento y aumentar los déficits, causando rebajas sustanciales en la calificación crediticia de los países.

Aún no se sabe en cuánto aumentarían los costes de los préstamos si no se aprueba el “coronabono”. Sin embargo cabe recordar qué ocurrió en Italia a mediados de marzo pasado: El BCE tuvo que acudir al rescate del país comprando una enorme cantidad de bonos italianos al dispararse su rentabilidad hasta casi el 2,5%. Recordemos que a mayor demanda de los bonos sube su precio, pero baja su rentabilidad.

En el gráfico podemos ver la evolución de los bonos italianos, así como la subida en rentabilidad que experimentaron a mediados de marzo pasado. 

El paquete de estímulo de emergencia aprobado por el BCE, trajo un poco de alivio sobre este tema, pero la inquietud en los mercados de deuda antes de la fecha límite del bloque euro del 9 de abril, elevó los rendimientos 20 puntos básicos en el sur de Europa durante la semana pasada. (IT10YT=RR) (PT10YT=RR) (ES10YT=RR).

¿Cómo evitar que aumenten los rendimientos?

Entre tanto, los rendimientos alemanes experimentaron una subida de 4,5 puntos básicos (bps), lo que sirvió para recordar que los costes de endeudamiento de la zona euro son más divergentes en tiempos de crisis.

Italia tiene en estos momentos índices de deuda que superan el 130% del PIB acompañados de una calificación de crédito por el suelo. Moody’s ha clasificado la deuda italiana casi como basura.

El jefe de tasas e investigación crediticia de Commerzbank, Christoph Rieger, dijo que “mientras la mayor parte de la nueva deuda de la crisis permanezca bajo responsabilidad nacional, las preocupaciones de calificación por el deterioro de las métricas fiscales deberían aumentar”.

La única forma de que los diferenciales de rendimiento no se amplíen, es que el BCE compre enormes cantidades de deuda, afirmó Rieger.

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