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Los servicios de traslados a través de aplicaciones están sufriendo como muchas otras empresas el golpe del coronavirus.

Uber es una de las más afectadas, al igual que Bolt, que dice que sólo en el primer mes del confinamiento por la pandemia en Europa, detectó una caída del 75 por ciento en sus ingresos. Luego fue peor.

Sin embargo, con el progresivo desarme de las restricciones en los distintos países, a medida que van bajando los contagios de Covid-19, los números de Bolt van mejorando, al igual que sus perspectivas.

En este sentido, Bolt comunicó que en medio de la crisis sanitaria consiguió 100 millones de euros en nuevos fondos, con lo que asegura ya está valorada en 1.700 millones de euros.

Con este impulso, apunta a recuperar la normalidad del negocio en el mediano plazo.

Según la compañía con sede en Estonia, los 100 millones de euros llegaron desde Naya Capital, un administrador de inversiones fundado por el especialista en fondos de cobertura Masroor Siddiqui.

El capital (fresco y vital en estos tiempos) se utilizará para impulsar su negocio principal de transporte de pasajeros, así como los servicios más nuevos para la compañía, como scooters eléctricos y la entrega de alimentos.

Bolt

Markus Villig, cofundador y CEO de Bolt tiene esperanza en relación con el futuro: considera que la forma de movilidad “ha cambiado temporalmente”, pero que “las tendencias a largo plazo que impulsan la movilidad bajo demanda, como la disminución de la propiedad de automóviles personales y el cambio hacia un transporte más ecológico, continuarán creciendo”, publicó CNBC.

Bolt tiene apoyo

Bolt tiene dos gigantes de la industria que la respaldan (y que –según Villig– siguen confiando): el fabricante de automóviles alemán Daimler (es decir, Mercedes-Benz) y la china Didi Chuxing.

De acuerdo con Villig, “apoyan nuestra visión a largo plazo y no aceptan el gasto sin sentido que se ha vuelto tan común en Silicon Valley”.

“Estoy más seguro que nunca de que nuestra eficiencia y localización (en Europa) son una ventaja fundamental en esta industria bajo demanda”, apuntó. “Esto nos permite continuar ofreciendo transporte asequible a millones de clientes y las mejores ganancias para nuestros socios en el mundo post-Covid”.

Según la información de la compañía, que tiene 30 millones de usuarios en más de 35 países en todo el mundo, el peor momento de la pandemia fue a mediados de marzo, pero luego, poco a poco, se han estado recuperando.

La idea de Bolt es recuperar la situación de fines de 2019, cuando estaba a punto de llegar al punto de equilibrio de sus finanzas y preparaba una nueva ronda de capital para entrar fuerte en el negocio de la entrega de alimentos y en la micromovilidad.

Antes conocido como Taxify, Bolt cambió de nombre el año pasado cuando se comenzó a expandir más allá de los viajes en automóvil privado.

En los próximos meses planea avanzar en otros categorías, como business delivery en las ciudades y servicios de mensajería inmediata.

La estrategia: Protect

En la pospandemia, la estrategia de la marca es su denominado Bolt Protect: equipar a los automóviles con láminas de plástico entre los asientos del conductor y el pasajero para que las personas continúen utilizando sus servicios de transporte.

Uber alardea que no ha despedido a nadie en estos meses, a diferencia de Uber. El gigante estadounidense, que había recaudado miles de millones de dólares como una startup privada, se desprendió de casi 7.000 empleados luego de que comenzó a expandirse el Covid-19, dice TechCrunch.

Igualmente, hay que tener presente que los números de la contabilidad de Bolt no son públicos y poco se conoce más allá de lo que da a conocer la propia empresa.

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